La desastrosa elección “histórica” más grande de México
>> Las calles con ruidos a altos decibeles en la puerta de los hogares, donde las personas se han visto en la necesidad de trabajar desde casa, a la par de miles de estudiantes y maestros que dan o reciben clases.
>> Ninguna propuesta, pero llenos de chapulines entre partidos que se jactan de tener la camiseta bien puesta, mientras que no miran hacia atrás para ver su larga cola llena de colores multipartidistas.
Por Pamela Rueda
En las llamadas elecciones más grandes e históricas de México, parece que candidatos y partidos políticos pasan por alto lo más importante… a los ciudadanos.
Y es que habiendo empatado procesos electorales federal con los locales, por lo menos para el caso de Nayarit, estos primeros días de campaña en donde lo que abunda son candidatos, han resultado un completo caos para la población en general, no solo al ver invadidas las pantallas de televisión, las de celulares o computadoras, sino también las calles a la puerta de miles de hogares que durante este año de pandemia las personas se han visto en la necesidad de hacer home office a la par de millones de estudiantes de todos los niveles educativos que se encuentran tomando clases en línea, sin dejar atrás a los profesores, quienes deben realizar exposiciones y presentaciones, también utilizando sus dispositivos móviles.
Mientras tanto, a las puertas de los hogares retumban las bocinas de perifoneo, los gritos de militantes y jóvenes contratados como gritones electorales y un sinfín de jingles a decibeles que indudablemente afectan de manera directa a quienes realizan trabajo desde casa, a niños y jóvenes que ven interrumpidas sus clases, porque ahora resulta, que los candidatos y sus gritones electorales con matracas, tambores y hasta cazuelas deciden instalarse en cada esquina con el fin de que sus jingles y el nombre de candidatos a regidores, presidentes municipales, diputados locales y federales o candidatos a gobernador sean conocidos por los ciudadanos.
Y es que, ¡ya no son los tiempos de antes!, la pandemia además de incidir en la forma en que convivimos considerando el distanciamiento social, debió hacer rodar un “poquito” el hámster de candidatos y sus equipos de campaña, pues con sus gritos y decibeles altos en vehículos de perifoneo y transmisión de jingles hacen enojar a las personas que se ven en la necesidad de realizar home office, a los padres de familia quienes no han dudado en pedir a estos grupos de personas encampañadas, bajarle e a su ruido y a sus gritos porque no dejan trabajar en línea a niños, jóvenes, maestros y personas en general.
Al parecer, entre estos encampañados candidatos y sus equipos ha pasado por alto una situación extraordinaria en la que el ruido a pie de puerta molestará al electorado, con la posibilidad de decidir simplemente no votar por nadie… y eso es para quienes vivimos las necesidades diarias de la población en materia de convivencia, educación y trabajo, un aspecto básico que deberían también considerar los numerosos equipos de campaña y empresas de marketing contratadas por los partidos políticos con sus millonarias partidas financieras electorales.
Este “proceso electoral histórico”, calificado así por el mismo presidente de México, ha acercado centenas de spots y anuncios de campaña llenos de odio, rencor y cero propuestas, llenos de rivalidades entre partidos y candidatos, pero de nuevo, ninguna propuesta, llenos de chapulines entre partidos que se jactan de tener la camiseta bien puesta, mientras que no miran hacia atrás para ver su larga cola llena de colores multipartidistas y relaciones de dudosa transparencia… y los mexicanos, indudablemente lo vemos.
Son otros tiempos en los que negocios de servicios diversos, entre ellos restaurantes han recurrido a la virtualidad de menús y listado de servicios, en donde una pandemia nos rebasó durante algunos meses, pero fue superada gracias al ingenio y las nuevas tecnologías para garantizar ingresos y mantener la economía, y aún así los candidatos, los partidos y hasta las costosas empresas de marketing político con estrategas que cobran cifras millonarias parecen haberse estancado en tiempos prepandemia, donde repartir “volantitos” en la calle sin medidas sanitarias que garanticen higiene en esos productos que regalan a diestra y siniestra es más importante que brindarle un poco de seguridad a la salud de los votantes, en donde aglomerar a centenas de ciudadanos para inicio de campañas y eventos electoreros es más importante que evitar una tercera ola de COVID, porque… ¡ya llegaron las vacunas! Y ¿a quien le importa que los ciudadanos gocen de salud en julio?… a los candidatos y a los partidos políticos ¡NOOOOO!
Decenas de personas en las esquinas haciendo bulla y encampañados por cien pesos al día y promesas de un puesto durante tres o seis años, están entregando sus volantes, ¡ah!… pero pobre de ti si decides no tomar alguno de esos volantes electorales, calendarios, cachuchas, mandiles, fruta o regalito electorero porque prefieres cuidarte todavía de no llevar COVID a tu hogar, en el que no todos han sido favorecidos con la vacuna, porque entonces serás el enemigo número 1, corriendo el riesgo de una mentada de madre, algunas otras groserías y hasta que tu vehículo sea pateado… en efecto, reacciones poco tolerantes si no tomas alguno de sus regalitos en medio de la calle, entregados por personas que no han tenido oportunidad de lavar sus manos o sanitizar esos “detallitos electoreros”; lo bueno de todo ello, es que si cuentas con un vehículo rotulado con el nombre de un medio de comunicación, es que podrían pedirte disculpas por patear tu vehículo, pero si eres un ciudadano que no tiene rotulado su vehículo, en definitiva puedes solo llevarte un mal momento, una mentada de madre, además de una pequeña abolladura por optar cuidarte de no enfermar tú o alguno de los miembros de tu familia.
De continuar con esa poca tolerancia, con actos en donde se olvida a la población y sus necesidades diarias, con cero protocolos de higiene para proteger la salud de los ciudadanos y pretendiendo dar la mano de casa en casa a cambio del prometido voto en julio, porque vale más el voto que la salud de la población, porque también valen oro los videos y las fotos saludando a todo el que se deje, sin propuestas de atención a todo aquello que durante un año de encierro por pandemia ya han gritado los mexicanos y los nayaritas a través de diferentes redes sociales, la mayoría de los candidatos siguen con las mismas frases vacías, las mismas fotos, la misma basura electoral, las mismas estrategias prepandemia sin acción…
Por ello, los ciudadanos prefieren no responder con honestidad a las encuestas, mientras que en algunos casos el hartazgo les lleva a decir que ningún candidato es bueno, porque ya todos son lo mismo, porque son un chiste de tik tok, porque prefieren gastar el dinero de campaña en spots denostándose unos a otros, por ello este mes de junio tal vez si serán las elecciones históricas que vaticina el presidente de México, pero por el abstencionismo, por el hartazgo, por la falta de propuestas, quedando como triunfador el partido en el poder, ahora no el PRI, pero sí ese MORENA-PRI-PRD-PAN, compuesto por las juanitas en negación, y tal vez uno que otro candidato o candidata de esos “nuevos partidos”, quienes curiosamente ya tienen experiencia por los azules, los amarillos, los verdes o los tricolor.
Y tú, ¿Por qué las llamarías elecciones históricas?…
