Centenario Luctuoso
Por José Guadalupe Rocha Esparza
Poeta jerezano, poeta nacional, cantor de la patria, de los desequilibrios íntimos, de la pureza irrealizable, de la carne transitoria y de la maestría admirable, persona ilustre, superior a la imaginación y destreza verbal. Afinó fórmulas complejas y destellantes, tanto del verso como de la prosa, amparando la emoción con la defensa del humor, la maldad y la ironía.
Ramón López Velarde falleció el 19 de junio de 1921 a los recién cumplidos 33 años. Nació y creció tierra adentro, desde “el edén subvertido”, Jerez; “la bizarra capital del Estado”, Zacatecas; “la casa de los acontecimientos trascendentales”, Aguascalientes y “la tierra de mi devoción”, SLP, hasta divisar la CDMX, receloso, fascinante, curioso y expectante joven abogado.
Sus primeras poesías datan de 1905 a 1912. Luego “La Sangre Devota” de 1916, “Zozobra” de 1919, “El son del corazón” y “El minutero” de 1921. Además, bastas crónicas, críticas literarias, cuentos, periodismo político, cartas y declaraciones. Y sus amores guardados en Fuensanta, Nevares y más. Hoy todos aspiramos a la patria “impecable y diamantina” de Velarde.
