El circo de lo absurdo en el CECAN
Por Luis Bravo
ECOS DE LA CIUDAD DE LAS ARTES
En el reino de la simulación, el Comité de Ética del CECAN ha decidido salir de las sombras, no para defender principios ni corregir injusticias, sino para ejercer el papel de tribunal inquisitorial contra quienes se atreven a hablar. Así, en una institución que ha demostrado más ineptitud que integridad, este comité se presenta ahora como el brazo disciplinario de una estructura que, lejos de garantizar espacios culturales de calidad, se ha dedicado a enterrar proyectos, sabotear estudiantes y pisotear iniciativas valiosas.
Porque, señores, si el Comité de Ética tuviera un ápice de coherencia, ¿no se habría pronunciado cuando abandonaron a su suerte a los alumnos de la Escuela Superior de Música? ¿No habría actuado cuando, por pura incompetencia, estudiantes del CEDART perdieron semanas de clases? ¿No habría alzado la voz cuando se aprobó la demolición de Ciudad de las Artes sin una sola objeción de su parte? La memoria es un arma letal, y en este caso, el historial de omisiones del CECAN es más largo que cualquier defensa que puedan intentar construir.
Pero aquí estamos, en el epílogo de su decadente espectáculo, viendo cómo este comité pomposamente autodenominado «de ética» se prepara para sesionar y señalar con dedo inquisidor a una trabajadora cuyo único pecado ha sido opinar. Mañana, en una parodia de juicio, los arquitectos del desastre pretenden aferrarse a un poco de autoridad, intentando sofocar la disidencia con reglamentos manipulados y sanciones disfrazadas de moral.
Señor Gobernador, llegó la hora de actuar. El CECAN ha sido convertido en un circo de lo más burdo, donde la mediocridad ha desplazado al talento y donde el silencio se recompensa más que la voz crítica. Es momento de desmontar esta farsa. Es momento de devolver el arte y la cultura a quienes verdaderamente la valoran.
Mañana, todos deberíamos estar ahí, no solo para presenciar el triste desenlace de este capítulo, sino para recordarle al CECAN que la ética no es un disfraz de conveniencia, sino un principio que se demuestra con acciones.
¡¡¡FUERA TODOS LOS DIRECTORES DE AREA DEL CECAN FUERA, DESDE LA CABEZA HASTA EL DIRECTOR DE LAS COSAS INÚTILES!!!
