Ven los efectos sin investigar las causas
Por Sergio Mejía Cano
Queda claro que las personas que viven encerradas en su burbuja de cristal no ven más allá de lo que hay afuera de esa burbuja; tal es el caso del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, ahora que ha dicho que va a sacar a la gente sin techo que vive en las calles de la capital estadounidense: Washington, D.C., así como limpiar también de supuestos criminales que pululan por la ciudad, aunque la alcaldesa de esa ciudad haya dicho que los índices de violencia en las calles ya bajado considerablemente.
Donald Trump está enfocado nada más en los efectos, pero no se adentra en las causas del porqué hay tantas personas viviendo en las calles, no nada más de esa ciudad, sino en otras muchas más, ya que es muy evidente que los videos que se suben constantemente a las redes sociales muestran infinidad de personas viviendo en las calles, durmiendo en tiendas de campaña o a cielo abierto, así como mucha gente bajo claros efectos de estar drogados y posiblemente hasta en malas condiciones mentales.
El actual presidente gringo quiere o pretende desaparecer a toda esa gente por lo pronto en la capital estadounidense y tal vez posteriormente en otras ciudades y poblaciones más, por la posibilidad de que este primer llamado sea la punta de lanza; y ya ordenó a la Guardia Nacional que empiece la tarea.
Esta loca idea del mandatario gringo es probable que a mucha gente no le agrade, principalmente a los mismos afectados, así como a otros ciudadanos allegados a los derechos humanos. Tal vez incluso provoque protesta de otros países por considerar esta medida más que una estética, un intento de tapar el Sol con un dedo, pues por más medidas de este tipo que se hagan no se va a acabar con la indigencia, que probablemente crezca más debido a que la economía estadounidense no pinta nada bien para una gran cantidad de ciudadanos.
Llamar o considerar desequilibrado mental a Donald Trump no es nada de romanticismo ni difamación, pues en su comportamiento ha dado muestras claras de no estar nada bien de sus facultades mentales, por lo que tal vez es más manipulable para sus titiriteros, quienes lo manejan a su antojo.
Está documentado que en la mayoría de las grandes ciudades de Estados Unidos hay albergues y refugios para gente sin empleo o que vive en indigencia, pero ya no son suficientes, pues cada día crece más el número de indigentes, no nada más migrantes, sino también ciudadanos estadounidenses “blancos” caídos en desgracia. Pero al parecer esto no lo está tomando en cuenta el obnubilado cerebro de Trump ni de sus manejadores.
Queda claro que esto de limpiar las calles de Washington, D.C., y de otras ciudades no es más que un sueño guajiro de Donald Trump, pues prácticamente es, si no imposible, sí muy difícil tratar de limpiar las calles de indigentes, drogadictos y supuestos criminales, sin atender la causa que derivó en todo esto.
Sea pues. Vale.
