Slave Catchers e ICE: La Continuación de un Legado de Terror
“La violencia crea más problemas
sociales que los que resuelve”.
Martin Luther King
Por Pedro Gonzales Castro
Rutilo Tomás Rea Becerra
- Introducción
La arquitectura del control social en los Estados Unidos no es un fenómeno de generación espontánea, sino una estructura sedimentada sobre siglos de vigilancia racializada. Este ensayo sostiene que la violencia histórica no desaparece, sino que se transforma a través de una continuidad estructural que vincula a las Slave Patrols del siglo XIX con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contemporáneo. Esta tesis se enmarca en el pensamiento de Saidiya Hartman (1997), quien demuestra la persistencia de los regímenes coercitivos en las instituciones modernas, y en el concepto de the wake de Christina Sharpe (2016), quien define la «estela» de la esclavitud como el clima que sigue estructurando la vida y la muerte en la actualidad. Bajo la óptica de Orlando Patterson (1982), el control sobre cuerpos racializados sigue operando bajo la lógica de la «muerte social», mientras que el Estado neoliberal, como describe Loïc Wacquant (2009), reconfigura estos mecanismos mediante un aparato penal que gestiona a las poblaciones consideradas «excedentes».
- Marco histórico: De Slave Patrols a ICE
La genealogía del control migratorio revela que las patrullas esclavistas constituyeron uno de los primeros dispositivos institucionalizados para definir quién poseía libertad de circulación y quién debía ser capturado (Hartman, 1997). Las formas contemporáneas de control de ICE no son más que resonancias de esa «estela» (Sharpe, 2016) que perpetúa la vigilancia sobre el cuerpo no blanco. Bajo la lente de la necropolítica de Achille Mbembe (2003), ICE opera sobre cuerpos considerados prescindibles, ejerciendo el poder de exponerlos a la precariedad o la muerte. En este contexto, el inmigrante indocumentado es reducido a la «vida desnuda» (Agamben, 1998), situado en un estado de excepción jurídica donde sus derechos son suspendidos en favor de la soberanía punitiva del Estado.
- Dimensión legal y política: La captura institucionalizada
La ley no ha roto con la historia de captura, sino que la ha sofisticado. Siguiendo a Jonathan Simon (2007), el Estado moderno ha transitado hacia un modelo de «gobernar a través del crimen» (governing through crime), donde la política migratoria se convierte en una extensión de la guerra contra la delincuencia. Esta «vulnerabilidad organizada», término acuñado por Ruth Wilson Gilmore (2007), no es un accidente del sistema, sino un diseño estructural destinado a producir poblaciones explotables y temerosas. La expansión de ICE se alinea con la tendencia global descrita por David Garland (2001) sobre la cultura del control, donde el punitivismo se vuelve la herramienta principal de gestión social ante la inseguridad neoliberal.
- La neurobiología del terror
Desde la perspectiva de la neurobiología del comportamiento, la vigilancia constante produce una fisiología de supervivencia permanente. La Teoría Polivagal de Stephen Porges (2011) permite comprender cómo la amenaza de captura genera una hiperactivación del sistema nervioso autónomo, imposibilitando el acceso a estados de seguridad social y compromiso. Como señala Daniel Siegel (1999), este estrés tóxico altera la integración cerebral, afectando la capacidad de regulación emocional y la toma de decisiones. El trauma, en términos de Bessel van der Kolk (2014), se «aloja» en el cuerpo; cuando la amenaza es crónica y no hay vía de escape, el organismo permanece en un estado de alarma que deteriora el eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA), derivando en una carga alostática que compromete la salud sistémica de comunidades enteras.
- Fractura del tejido social: Violencia estructural y afectiva
La vigilancia institucional se naturaliza como violencia simbólica (Bourdieu, 1999), moldeando un habitus de miedo donde la persecución es aceptada como «orden». Esta es la «violencia conservadora del orden» de Walter Benjamin (1978), que busca mantener jerarquías históricas a través de la fuerza legal. A nivel psicológico, como analizó Frantz Fanon (1963), los sujetos interiorizan la mirada opresiva, transformando el entorno comunitario en un espacio de sospecha mutua. El Estado, según Didier Fassin (2013), justifica moralmente estas prácticas como formas de «protección», mientras que en realidad profundiza el castigo sobre los marginados.
- Consecuencias comunitarias y trauma colectivo
El impacto del régimen fronterizo, definido por Harsha Walia (2021) como una estructura colonial moderna, es especialmente devastador en el desarrollo. Bruce D. Perry (2006) advierte que los niños en comunidades bajo asedio desarrollan respuestas adaptativas de hipervigilancia que, aunque útiles para sobrevivir a ICE, son perjudiciales para su neurodesarrollo. La relación entre el cuerpo y el entorno se vuelve una de hostilidad constante (Ogden, 2006), fracturando la cohesión afectiva y el sentido de pertenencia, elementos vitales para la resiliencia colectiva.
- Conclusión
La continuidad entre los Slave Catchers y ICE demuestra que la violencia institucional no es solo un hecho legal, sino una agresión corporal y comunitaria. Desde la necropolítica de Mbembe hasta la neurobiología de Porges y Siegel, queda claro que el control migratorio es la versión contemporánea de un sistema diseñado para la deshumanización. Comprender esta trayectoria —histórica, política y fisiológica— es el primer paso para una alfabetización emocional política que permita a las comunidades trascender el trauma y desmantelar el miedo institucionalizado que aún habita en la estela de la esclavitud.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias
- Agamben, G. (1998). Homo sacer: Sovereign power and bare life. Stanford University Press.
- Alexander, M. (2010). The new Jim Crow: Mass incarceration in the age of colorblindness. The New Press.
- Benjamin, W. (1978). Critique of violence. En Reflections. Schocken Books.
- Bourdieu, P. (1999). La dominación masculina. Anagrama.
- Fanon, F. (1963). The wretched of the earth. Grove Press.
- Fassin, D. (2013). Enforcing order: An ethnography of urban policing. Polity Press.
- Garland, D. (2001). The culture of control: Crime and social order in contemporary society. University of Chicago Press.
- Gilmore, R. W. (2007). Golden gulag: Prisons, surplus, crisis and opposition in globalizing California. University of California Press.
- Hartman, S. (1997). Scenes of subjection: Terror, slavery, and self-making in nineteenth‑century America. Oxford University Press.
- Mbembe, A. (2003). Necropolitics. Public Culture, 15(1), 11–40.
- Ogden, P. (2006). Trauma and the body: A sensorimotor approach to psychotherapy. W. W. Norton.
- Patterson, O. (1982). Slavery and social death: A comparative study. Harvard University Press.
- Perry, B. D. (2006). Applying principles of neurodevelopment to clinical work with maltreated and traumatized children. Guilford Press.
- Porges, S. W. (2011). The polyvagal theory: Neurophysiological foundations of emotions, attachment, communication, and self-regulation. W. W. Norton.
- Sharpe, C. (2016). In the wake: On Blackness and being. Duke University Press.
- Siegel, D. J. (1999). The developing mind: How relationships and the brain interact to shape who we are. Guilford Press.
- Simon, J. (2007). Governing through crime. Oxford University Press.
- Van der Kolk, B. (2014). The body keeps the score: Brain, mind, and body in the healing of trauma. Viking.
- Wacquant, L. (2009). Punishing the poor: The neoliberal government of social insecurity. Duke University Press.
- Walia, H. (2021). Border and rule: Global migration, capitalism, and the rise of racist nationalism. Haymarket Books.
Etiquetas/keywords:
ICE, migración, violencia institucional, derechos humanos, racismo estructural, control social, esclavitud moderna, Estados Unidos, trauma colectivo, necropolítica
Slug:
slave-catchers-ice-legado-terror-institucional
Meta descripción:
Ensayo que analiza la continuidad histórica entre las patrullas esclavistas y el ICE, abordando la violencia institucional, el trauma colectivo y el control social en Estados Unidos.
