Infraestructura en México: ¿nuevo marco legal o viejo problema de ejecución?
Por Dr. Abel Ortiz Prado
En medio del anuncio de una nueva ley para fomentar la inversión en infraestructura, surge una pregunta clave: ¿México necesita más leyes o simplemente aplicar mejor las que ya tiene?
Una nueva ley con grandes cifras… pero dudas de fondo
En el contexto del reciente anuncio de la iniciativa del Ejecutivo Federal para expedir la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, se plantea movilizar 722 mil millones de pesos adicionales en 2026, como parte de una meta acumulada de 5.6 billones hacia 2030.
La propuesta contempla esquemas de participación mixta, donde el sector privado financia, construye y opera infraestructura, recuperando su inversión mediante pagos ligados al desempeño.
Sin embargo, más allá del alcance financiero, surge una interrogante de fondo:
¿es realmente necesario crear un nuevo marco jurídico para detonar la inversión?
El problema no es la ley, es su aplicación
Desde 2012, México cuenta con la Ley de Asociaciones Público-Privadas, un instrumento robusto que permite incluso la presentación de iniciativas privadas sin convocatoria previa.
A nivel estatal, entidades como Nayarit ya habían avanzado desde 2006 en este tipo de modelos, con marcos normativos reconocidos por su solidez técnica.
En este sentido, el problema no parece ser la falta de herramientas, sino su implementación:
“El problema no es la ausencia de instrumentos legales, sino la limitada aplicación de los existentes”.
¿Centralización o eficiencia?
La nueva iniciativa propone concentrar decisiones en un Consejo de Planeación Estratégica, lo que podría implicar un cambio hacia un modelo más centralizado.
Esto abre cuestionamientos importantes sobre:
- certeza jurídica
- transparencia
- eficiencia en la ejecución
Lecciones del pasado: sí se puede con lo que ya existe
La experiencia mexicana demuestra que el desarrollo de infraestructura ha sido posible sin necesidad de nuevas leyes:
- PIDIREGAS en generación eléctrica
- Concesiones en autopistas
Ambos esquemas evidencian que el éxito radica en la ejecución, no en la constante creación de nuevas normas.
El verdadero reto: decisión política
Más allá del diseño legal, el desafío es claro:
“México no enfrenta un problema de ausencia de instrumentos legales, sino de decisión política para utilizarlos plenamente”.
La discusión actual no revela una falta de ideas, sino una constante en la administración pública:
la tendencia a sobre-legislar en lugar de optimizar lo que ya existe.
En Tu Revista Perfiles, respetamos absolutamente la voz del autor.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

