México crea empleos, pero pierde formalidad laboral
Por Dr. Abel Ortiz Prado
Sumario: El Dr. Abel Ortiz Prado analiza las señales contradictorias del mercado laboral mexicano: mientras el IMSS reporta creación de empleos en 2026, crece la informalidad, desaparecen patrones registrados y se debilita la estabilidad laboral en el país.
El mercado laboral mexicano comienza a enviar señales contradictorias que merecen atención y análisis. Por un lado, el Instituto Mexicano del Seguro Social “IMSS”, reportó la creación de 258 mil 605 nuevos puestos de trabajo durante el primer trimestre de 2026, cifra superior a la observada en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo “ENOE” del INEGI revela que, entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, la población ocupada total disminuyó en más de 227 mil personas, concentrándose el 88% de esa caída en el empleo formal. Esta aparente paradoja sugiere que el problema laboral de México ya no consiste únicamente en generar empleos, sino en sostener empleos estables, productivos y con acceso efectivo a la seguridad social. Estas estadísticas son cruciales para el diseño y evaluación de políticas públicas y la toma de decisiones en el sector gubernamental, privado y en la sociedad en general.
Disminuyen patrones y aumenta la presión sobre las pequeñas empresas
Uno de los datos más delicados es la disminución en el número de patrones registrados ante el IMSS. Tan solo en marzo desaparecieron más de 28 mil registros patronales, -al cierre de abril se observa una contracción anual de un mil 40 patrones- acumulando más de dos años consecutivos de deterioro.
Este fenómeno resulta particularmente relevante porque cuando desaparece un trabajador se pierde un empleo, pero cuando desaparece un patrón se debilita la capacidad futura de generar nuevos puestos de trabajo. La situación adquiere especial importancia en entidades con alta participación de micro y pequeñas empresas, como Nayarit, donde el dinamismo económico depende en gran medida del comercio, los servicios y actividades de menor escala que enfrentan crecientes costos de formalidad.
Paralelamente, la informalidad laboral alcanzó 54.8% de la población ocupada, reflejando que más de la mitad de los trabajadores mexicanos continúa sin acceso pleno a derechos laborales, a los créditos para vivienda, préstamos personales y acceso al FONACOT entre otros, así como seguridad social.
Plataformas digitales y nuevos desafíos laborales
A ello se suma el crecimiento acelerado de las plataformas digitales. Aunque más de 1.3 millones de trabajadores se encuentran registrados en el programa piloto del IMSS para repartidores y conductores, (Uber y Didi entre otros) únicamente 11.6% logró cumplir con el ingreso mínimo requerido para acceder plenamente a los beneficios de seguridad social. -porcentaje que bajo al 9.3% en abril-.
Esto revela una nueva realidad laboral caracterizada por esquemas fragmentados, ingresos variables y protección limitada. En consecuencia, México enfrenta un desafío estructural de enorme dimensión: construir un mercado laboral capaz de combinar flexibilidad económica con estabilidad social.
La fortaleza de una economía no se mide únicamente por la cantidad de empleos que genera, sino por su capacidad para ofrecer trabajo digno, productivo y sostenible en el tiempo.
“La verdadera fortaleza laboral de un país no se mide por cuántos trabajan, sino por cuántos pueden construir una vida digna a partir de su trabajo.”
aborpra@hotmail.com
Consultor en gobierno, finanzas y administración pública. Estructurador de Asociaciones Público Privadas.
En Tu Revista Perfiles, respetamos absolutamente la voz del autor.
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