A 55 años del Halconazo: la herida abierta del Jueves de Corpus en México
Por Manuel Rueda
Sumario: El 10 de junio de 1971 una manifestación estudiantil fue reprimida por un grupo paramilitar conocido como Los Halcones – El ataque dejó decenas de muertos y cientos de heridos – Cinco décadas después, la exigencia de verdad, memoria y justicia sigue vigente.
Una marcha que terminó en tragedia
El 10 de junio de 1971, miles de estudiantes universitarios salieron a las calles de la Ciudad de México para expresar su solidaridad con el movimiento de la Universidad Autónoma de Nuevo León y demandar mayores libertades democráticas. Era la primera gran movilización estudiantil después de la masacre de Tlatelolco de 1968.
Lo que inició como una manifestación pacífica fue interrumpido por un violento ataque perpetrado por un grupo paramilitar conocido como Los Halcones, cuyos integrantes agredieron a los jóvenes con palos, armas blancas y posteriormente con armas de fuego, ante la presencia de cuerpos policiacos.
El Halconazo
La represión, conocida desde entonces como «El Halconazo» o Matanza del Jueves de Corpus, dejó un número de víctimas que aún es motivo de debate. Diversas investigaciones hablan de decenas de muertos, cientos de heridos y numerosos detenidos, mientras organizaciones civiles sostienen que la cifra real pudo haber sido mucho mayor.
Los testimonios señalan que la violencia continuó incluso en hospitales, donde algunos estudiantes heridos fueron perseguidos por los agresores, convirtiendo la jornada en uno de los episodios más oscuros de la llamada «guerra sucia» mexicana.
Una deuda histórica
Los hechos ocurrieron durante el gobierno del presidente Luis Echeverría Álvarez, quien había prometido una apertura política tras los sucesos de 1968. Sin embargo, la represión del 10 de junio marcó profundamente la confianza ciudadana y se convirtió en un símbolo del uso de la fuerza estatal contra la protesta social.
Aunque existieron investigaciones y procesos judiciales años después, ninguno de los principales responsables recibió una sentencia definitiva, por lo que el caso continúa siendo señalado por organismos de derechos humanos como una deuda pendiente con la verdad y la justicia.
La memoria como compromiso democrático
A 55 años de distancia, universidades, colectivos, sobrevivientes y organizaciones civiles continúan recordando el Jueves de Corpus como una fecha para reflexionar sobre la importancia de garantizar la libertad de expresión, el derecho a la protesta y el respeto irrestricto a los derechos humanos.
La memoria de aquellos estudiantes permanece como un recordatorio de que una democracia sólida necesita instituciones transparentes, justicia efectiva y la convicción de que la violencia nunca debe ser la respuesta frente a las voces críticas.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

