octubre 2, 2026

Sistemática violación obstétrica vs. agencia del cuerpo femenino

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VIOLENCIA OBSTÉTRICA

En sala de parto, cuando el obstetra me ató las piernas

y me obligó a acostarme y yo le decía que habíamos

acordado que estaría sentada, me dijo: ‘Ahora mando yo’.

Frases horribles que te pueden decir en un hospital

Por Pedro Gonzales Castro y Rutilo Tomás Rea Becerra

La violencia obstétrica como expresión de control

La violencia obstétrica representa una de las formas más normalizadas y persistentes de violencia de género en el sistema de salud contemporáneo. Lejos de ser un fenómeno aislado o un simple error técnico, debe entenderse como una estructura sistémica que históricamente ha buscado el control sobre el cuerpo femenino. Este ensayo analiza la tensión dialéctica entre la violencia obstétrica como mecanismo de disciplinamiento corporal y la reivindicación de la agencia femenina como eje fundamental de una soberanía poblacional orientada al bienestar.

Raíces históricas y la expropiación del cuerpo femenino

La génesis de esta violencia se encuentra en el proceso de institucionalización y medicalización de la vida, donde el cuerpo femenino fue transformado en un objeto de control productivo. Federici (2010) argumenta que la transición hacia el capitalismo requirió la desposesión de las mujeres de su autonomía, proceso en el que la persecución de las parteras y sanadoras fue fundamental para transferir el conocimiento del cuidado al control de las instituciones patriarcales.

En esta misma línea, Ehrenreich y English (2010) señalan cómo la profesionalización de la medicina, lejos de ser un avance neutro, consolidó un monopolio masculino que invisibilizó saberes ancestrales y subordinó la experiencia subjetiva de la mujer a la eficiencia clínica. Este fenómeno, descrito por Davis-Floyd (2003) como un «rito de pasaje» en la cultura biomédica, ha convertido el proceso fisiológico del nacimiento en una intervención tecnológica rutinaria que ignora la agencia de la gestante.

Una violencia que persiste en los servicios de salud

En el contexto actual, la violencia obstétrica se manifiesta en un amplio espectro de abusos que van desde el maltrato verbal y la falta de consentimiento informado hasta procedimientos innecesarios y coercitivos. La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) en México ha documentado, de manera consistente, los niveles alarmantes de prácticas que vulneran la dignidad de las mujeres durante el parto (INEGI, 2021).

Las consecuencias de este modelo no son menores. Como señalan Laínez Valiente et al. (2023), el impacto físico y psicológico derivado de estas prácticas afecta profundamente la salud integral de las mujeres y su transición hacia la maternidad. Por su parte, Ales Uría Acevedo (2025) sostiene que la falta de un marco normativo internacional cohesivo, sumado a la persistencia de una fenomenología social que normaliza el abuso en las instituciones, dificulta la implementación de sanciones claras y la reparación del daño.

La recuperación de la agencia del cuerpo femenino

Frente a esta hegemonía, la literatura reciente propone un giro paradigmático hacia la humanización. La Organización Mundial de la Salud (2018) ha enfatizado la necesidad de una experiencia de parto positiva, fundamentada en el respeto a la fisiología y la toma de decisiones compartida.

La evidencia científica respalda la seguridad de modelos de cuidado menos intervencionistas, como el parto en casa para poblaciones de bajo riesgo (Hutton et al., 2019), desafiando la narrativa de que la seguridad solo puede garantizarse mediante la intervención técnica hospitalaria (Odent, 2011).

Humanizar el parto exige transformar el sistema

La propuesta de mejora debe ser integral. Ramallo Castillo et al. (2024) subrayan que el cambio requiere una transformación radical en la formación profesional, centrada en la perspectiva de derechos. Asimismo, la revalorización de los sistemas de salud tradicionales es indispensable; la declaración del Movimiento Nacional de Comadronas «Nim Alaxik» (2020) ejemplifica la lucha por reconocer la partería ancestral no como una alternativa subalterna, sino como un sistema de salud legítimo y protector de la soberanía poblacional.

Conclusión

La confrontación entre la sistemática violación obstétrica y la agencia del cuerpo femenino es, en esencia, una lucha por el reconocimiento del sujeto gestante como autoridad sobre su propio cuerpo. Superar este modelo requiere desmantelar las estructuras históricas de control y fomentar una ética del cuidado que, desde una perspectiva dialéctica, revalorice la subjetividad de la mujer y su capacidad de decidir. La transición hacia un paradigma respetuoso de los derechos humanos y la soberanía del cuerpo no solo mejora los indicadores de salud, sino que es un paso ineludible hacia una sociedad más justa y menos violenta.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias

Ales Uría Acevedo, M. de las M. (2025). Fenomenología social y marco normativo de la violencia obstétrica a nivel internacional con especial enfoque en Latinoamérica. Revista Latinoamericana de Derecho Social, 21(40), 39–73. https://doi.org/10.22201/iij.24487899e.2025.40.18368

Davis-Floyd, R. (2003). Birth as an American rite of passage. University of California Press.

Ehrenreich, B., y English, D. (2010). Witches, midwives, and nurses: A history of women healers. Feminist Press at CUNY.

Federici, S. (2010). Calibán y la bruja: Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Traficantes de Sueños.

Hutton, E. K., Reitsma, A., Simioni, J., Brunton, G., y Kaufman, K. (2019). Perinatal or neonatal mortality among women who intend at the onset of labour to give birth at home compared to women of low obstetrical risk who intend to give birth in hospital: A systematic review and meta-analysis. The Lancet, 25, 100465. https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2019.07.005

Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI]. (2021). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH). https://www.inegi.org.mx/programas/endireh/2021/

Laínez Valiente, N. G., Martínez Guerra, G. A., Portillo Najarro, D. A., Alvarenga Menéndez, A. F., y Vélis Flores, A. M. (2023). Consecuencias físicas y psicológicas de la violencia obstétrica en países de Latinoamérica. Alerta, 6(1), 70–77. https://doi.org/10.5377/alerta.v6i1.15231

Movimiento Nacional de Comadronas «Nim Alaxik». (2020). Declaratoria por el reconocimiento de la partería ancestral como sistema de salud. Guatemala.

Odent, M. (2011). La cientificación del amor. Editorial Creavida.

Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2018). Recomendaciones de la OMS para los cuidados durante el parto, para una experiencia de parto positiva. World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/9789241550215

Ramallo Castillo, R. M., Lozano Vidal, M., Durán Castellanos, I., y Corrales Gutiérrez, I. (2024). Violencia obstétrica, una visión actual: Definición, percepción por parte de profesionales y propuestas de mejora. Ginecología y Obstetricia de México, 92(2). https://doi.org/10.24245/gom.v92i2.9395

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