EL MAR DE LA POLÍTICA Y EL CANTO DE LAS SIRENAS
“Vemos las cosas, no como son,
sino como somos nosotros”
Immanuel Kant
Por Pedro Gonzáles Castro y
Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra
En la Odisea, obra atribuida a Homero, se relata cómo la diosa Circe les advierte a Ulises y a sus hombres sobre lo peligroso del canto de las sirenas: «Tendréis que pasar cerca de las sirenas que encantan a cuantos hombres se les acercan. ¡Loco será quién se detenga a escuchar sus cánticos pues nunca festejaran su mujer y sus hijos su regreso al hogar! Las sirenas les encantarán con sus frescas voces…”
Así en la política, al ir avanzando hacia formas distintas de hacer las cosas, es imposible que no encontremos quienes se resisten al cambio. Cual sirenas en la mar, sin el más mínimo argumento lógico, los conservadores que hacen uso de artimañas lingüísticas quieren imponer una obligada pleitesía al afirmar que los gobernantes son empleados y no representantes elegidos a través de una elección popular.
Nos quieren hacer creer que la “sacralidad” de sus expresiones viscerales son verdades inmutables. Carecen de un proyecto de país para todos los mexicanos y, aparte de hacer olas hasta en los charcos menos socorridos por el agua, dan rienda suelta a sus necedades primitivas al convocar al genocidio a través de su vocero Gilberto Lozano, a quien se suman varios personajes ya conocidos, entre ellos Moreno Biehl.
Es claro que los grupos conservadores, abrevando de su pasado sinarquista y socialcristiano, buscan tener una presencia en los espacios públicos para obtener la dimisión presidencial y recobrar sus privilegios. Definitivamente, se han quedado atorados en la historia y sueñan con volver a los tiempos del virreinato cuando al igual que sus ancestros, cual dioses separados del vulgo punan, disfrutaban de un nacionalismo local distanciado y autónomo con relación al gobierno central de la ciudad de México.
Neciamente no cejan en su empeño de mantener vivas las consignas de los años sesenta “catolicismo sí, comunismo no” (inventada por el padre Pedro Velázquez en abril de 1961), que ser católico es la única forma de ser mexicano, que la única libertad es la de las empresas, y que los demás deben hablar, vestir, mirar y aspirar a ser como ellos.
Olvidan que vivimos en un México plural y que constitucionalmente tenemos derechos. Los tierraplanistas sueñan con que asimilemos el caos más allá de nuestra individualización, que nos disolvamos en la nada y que, al igual que en los tiempos del oscurantismo, al plañir de las campanas salgamos a las calles entre rezos e improperios para que “los males” que aquejan al mundo acaben. No señores, ya lo dijo un famoso filosofo: al César lo que es del César y adiós, que les vaya bien.
Aunque los falleros oportunistas de la derecha siguen en la necedad de crear un caos donde no lo hay, no actúan “a la buena de Dios”. Aunque no sean los artífices intelectuales, traen un plan elaborado paso a paso, basado en el “Manual para una revolución sin violencia” de Gene Sharp. Plantearon una mega manifestación que, aunque intento fallido, está dando rostro a un movimiento, lo siguiente será acceder a una presencia política que les cobije, habrá que estar atentos a los acontecimientos.
Esperemos que la indefinición de muchos protagonistas de la izquierda vaya desapareciendo y que los entuertos propios de la gestación de la 4T pronto desaparezcan y se empiece a trabajar. El trabajo ya demanda de acciones concretas. Mucha simulación ha lastrado los avances que se requieren en las colonias y barrios. Política y cultura hay que reconstruirlas desde abajo y nunca al margen.
Ya viene siendo tiempo de apaciguar los protagonismos y hacer sólida presencia en los estados pues, en muchos de ellos, los viejos grupos de poder siguen haciendo de las suyas a costa del bienestar de la población. Pareciera que la pandemia trajo aparejado el inmovilismo político de las izquierdas, pues a quienes carecen de principios ideológicos y solo les mueve el “interés” se encuentran en estado contemplativo.
Mientras tanto, al igual que lo hizo Vülich en la novela de Mijaíl Y. Lémontov “Un héroe de nuestro tiempo”, el gobierno de Jalisco consciente de que el regreso a clases puede provocar un incremento de los contagios[1], nos pide “correr el riesgo” bajo el argumento de que “la ausencia de clases presenciales ha mermado el aprendizaje y desarrollo socioemocional de los alumnos; además de incrementar el riesgo de abandono escolar” y para ello, crearon el Protocolo “Ruta para el regreso a la presencialidad”.
¿Cuándo será el regreso a la presencialidad, quién sabe? Finalmente, son tiempos electorales y todos están al alba. Dicen que quien se mueve no sale en la foto. ¿Será?
[1] https://expreso.press/2020/09/17/analizan-el-regreso-a-clases-presenciales-en-jalisco/
