marzo 4, 2024

Por Sergio Mejía Cano

El caso del supuesto plagio de la tesis por la magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yazmín Esquivel Mossa, aún está en veremos, pues no se ha determinado de bien a bien si sí o si no hubo tal plagio; sin embargo, si es que sí hubo tal plagio, tanto la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como la Secretaría de Educación Pública (SEP), se han pronunciado de que ya no se le podría quitar su título como abogada ni suspender sus derechos como tal.

Y si bien en esta decisión aún no se ha dicho la última palabra, pues según los enterados podría a darse el caso si es que avanzan las denuncias y se comprueba fehacientemente que la hoy magistrada sí plagió su tesis, entonces mediante una serie de actos referentes, podría llegar hasta la consecuencia de anular su título como profesionista y todo lo que esto podría conllevar, como invalidar sus litigios anteriores, así como las resoluciones en las que haya intervenido ya como magistrada de la SCJN.

En caso de que todo quede como si nada, esto podría dar pie a que otros profesionistas de ambos sexos que tengan anomalías en sus títulos y tesis, podrían ya dormir tranquilos, pues si todo queda como si nada hubiera pasado, sentará el precedente de que, así como no se dio ningún resultado ni a favor ni en contra de la magistrada, pues entonces tampoco para nadie más y todo mundo tranquilo.

Desde luego que no podría ser muy descabellado pensar o intuir que, tal y como se han dado casos de corrupción en nuestro país, lo más probable es que existan infinidad de profesionistas en todos los ámbitos y carreras que hayan recurrido a chanchullos para obtener sus títulos y cédulas profesionales, pues solo bastaría con escarbar un poco para así descubrir que no todos los profesionistas en nuestro país están tan limpios como muchos se ostentan.

En su tiempo, hubo quien documentó que el entonces presidente de México Enrique Peña Nieto, había plagiado parte de su tesis en la Universidad Panamericana, ¿y qué pasó? Pues absolutamente nada, de puro ruido mediático no pasó y ahí murió todo. Y también cierta vez se documentó que, en el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, su primer secretario de Educación Pública, Fausto Alzati Araiza, el tiempo que duró como director de la SEP fue efímero al descubrirse que no tenía un doctorado en economía del que presumía tener.

Y así como se descubrieron estos chanchullos, cuando a algún investigador se le ocurre escarbar en el pasado de algún funcionario, podría encontrar una serie de anomalías tal y como ocurrió con Peña Nieto, con Alzati Araiza y ahora con la magistrada Yazmín Esquivel que, en caso de que no haya plagiado su tesis, por lo pronto ya la quemaron mediáticamente y esa loza le será muy difícil de quitar debido a que la duda quedará presente en buena parte de la opinión pública, ya no se diga de sus detractores y adversarios que, por alguna razón se dieron a la tarea de investigar sobre su pasado educativo. Sin embargo, en caso de que se llegara a comprobar que hubo plagio, pues no habría más que de dos sopas: dejar todo como si nada o seguir un juicio; paro no nada más a esta magistrada, sino a quien se quisiera investigar y comprobar que hay algo mal en sus estudios.

Ahora bien: este mitote se debe nada más a lo que se refiere la tesis, pero se supone que la magistrada sustentó un examen profesional de conocimientos adquiridos durante sus estudios y, si aprobó y superó dicho examen bien y hasta con excelencia, pues eso podría contar más que una tesis que es, como dicen los enterados en esto, el complemento de los estudios realizados y quela tesis es para darle fuerza a esos estudios, de ahí que tal vez por lo mismo, a muchos profesionistas no les interesa tanto no plagiar una tesis y menos cuando se apega a la rama en que se especializaron, aunque obviamente que en casos así hablaría mal de la honestidad de cualquier profesionista que incurriera en el plagio de una tesis, por más conocimientos adquiridos en sus estudios.

Hace algunos años, poco más de cinco, en la ciudad de Guadalajara se documentó que se había descubierto que en la Universidad de Guadalajara (UdeG), se estaban vendiendo los cuestionarios para el examen de la carrera de medicina en 125 mil pesos. De esto ya no se supo más, posiblemente porque a la mejor no pasó de ser una leyenda urbana; pero algunos medios lo publicaron en su momento. En caso de haber sido cierto, ¿esto tendrá que ver con las negligencias médicas tan comunes?

Sea pues. Vale.

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