abril 24, 2024

Por Sergio Mejía Cano

Comienzan las inscripciones en las escuelas de educación básica y vuelve el sempiterno asunto de las “cuotas voluntarias” que en sí, pareciera el cuento de nunca acabar o la historia sin fin, siendo que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a dicho constantemente en sus conferencias matutinas que ahora con el sistema de “La escuela es nuestra”, los padres de familia reciben el presupuesto para el mantenimiento de los planteles escolares en forma directa y ya sin intermediarios.

Sin embargo, algunos directores de las escuelas siguen exigiendo el pago de cuotas de inscripción a pesar de que la educación básica es y debe ser gratuita de acuerdo a nuestra Carta Magna y, precisamente para el mantenimiento de los inmuebles de las escuelas, el mismo AMLO ha afirmado que sí hay un presupuesto asignado para dicho mantenimiento de los planteles educativos.

Haciendo un sondeo entre algunos padres de familia conocidos, amigos, vecinos y preguntas al azar en la tienda o en la calle, preguntándoles si les estaban cobrando alguna cuota, la mayoría respondió que no; pero otras personas dijeron que sí, por haber sido un acuerdo entre los mismos padres de familia. Incluso, una señora comentó que en la escuela en donde están sus nietos, se aprobó dar una cuota para la extensión del tiempo de clases, para que los niños permanecieran unas horas más recibiendo clases y que esto se había aprobado porque muchos de los papás y mamás; pero sobre todo madres solteras que trabajan, se sentían más seguras con ese tiempo de más porque les servía también como guardería.

Una señora dijo que el ciclo pasado sí les llegaron a pedir a sus niños que llevaran escobas, trapeadores y que se había aprobado una cuota entre los mismos padres de familia aportar una cuota para la compra de garrafones de agua y vasos desechables.

Pero de acuerdo a lo de la gratuidad de la educación básica, el aseo y mantenimiento de las escuelas tiene que correr a cargo del erario en los tres niveles de gobierno como municipal, estatal y federal, dinero proveniente de las contribuciones de la ciudadanía y que no es del bolsillo de los gobernantes, de los directores ni de nadie más sino dinero del pueblo.

Y a propósito de las asociaciones de padres de familia, se ha documentado hasta la saciedad de que son estas mismas asociaciones quienes se ponen de acuerdo para aportar “cuotas voluntarias” y que por haber sido aprobadas por mayoría, papás y mamás que no estén de acuerdo, de todos modos, los quieren obligar a que paguen dichas cuotas. Y se entrecomilla la frase porque en este sentido de voluntarias no tienen nada, sino que esas asociaciones las convierten en obligatorias.

Así que queda claro que estas asociaciones de padres de familia nada más le hacen al tío Lolo, pues así haya protestas de familias que no tienen ni para dar de desayunar a sus hijos para mandarlos a estudiar y, aun así, se les obliga a aportar “voluntariamente” la cuota acordada precisamente en alguna junta de la asociación de padres de familia. Estas asociaciones mejor deberían desaparecer porque resultan más perjudiciales que benéficas para algunas mamás y papás; aunque como se dice, el presupuesto que ahora se les entrega en forma directa a estas asociaciones, mejor dedicarse a administrar esos recursos honestamente y con claridad y dejar de pedir o solicitar alguna cuota voluntaria.

Pero lo peor es que se ha documentado que ha habido ocasiones en que en algunas escuelas les han pedido botes de pintura, arena, grava, cemento y otros materiales para hacer reparaciones o remociones superficiales en algunas escuelas; sin embargo, según lo explicó el mismo AMLO hay presupuesto asignado para todo esto, si hay vidrios quebrados en ventanas y puertas, le corresponde al presupuesto para el mantenimiento de la escuela, lo mismo que pintura, focos, herrería, baños, tuberías, etcétera.

Porque el solicitar materiales para cualquier tipo de reparación resulta ser una incongruencia, porque imaginemos que se descompone el camión recolector de la basura y que los vecinos tengan que aportar para su reparación.

Comenta una persona que la única obligación del Estado Mexicano para la educación básica es pagarle a profesoras y profesores y proporcionar los inmuebles, pero que el mantenimiento del mismo ya no corresponde a los gobiernos de los tres niveles. ¡Habrase visto! Si los planteles educativos se construyen con dinero del erario, su mantenimiento corresponde también. ¿Y el mobiliario, qué?

Sea pues. Vale.

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