abril 22, 2024

Por Sergio Mejía Cano

En días pasados que se aprovechó el 16 de septiembre, inicio de la Independencia de México, para un pequeño puente vacacional, hubo visitantes de otras entidades a la capital nayarita. Muchos de estos visitantes, algunos que cotidianamente vienen a Tepic, se sorprendieron al ver que pasan los años sin que se haga nada para remozar la fuente o pila que comúnmente se le conoce como de “Las Ranas”, en la Plaza Principal, frente a Catedral.

Es evidente que la falta de mantenimiento de esta fuente o pila seca ya durante varios años la ha deteriorado considerablemente y, las ranas emblemáticas de esta fuente han sido víctimas del vandalismo, otras han sido arrancadas de su base y tal vez sustraídas para llevárselas como recuerdo y otras más, se dice que han sido guardadas para cuando lleguen mejores tiempos para esta fuente.

Pero en sí, la plaza principal y su entorno no son un atractivo turístico por el momento ni un aliciente para que los turistas y hasta los mismos habitantes de la ciudad vean y disfruten con beneplácito esta plaza de Tepic, Nayarit, ya que la misma plaza presenta varios desniveles en el piso y, si bien ya se arreglaron las bancas a su alrededor, se nota que ya les hace falta otra capa de pintura.

La fuente de “Los Delfines” ya volvió a funcionar; sin embargo, durante el tiempo que permaneció sin funcionar, el Sol hizo sus estragos en la pintura tanto de los delfines como de la pina en sí, pues la falta de luz y color a esta fuente la hace lucir con algo de abandono en su mantenimiento.

En el costado nor-oriente de la fuente de las ranas existe una reja por donde tal vez es la entrada para el sistema de bombeo del agua de la fuente; este reja o rejilla luce en sus bordes mucho zacate, algo que se podría remediar enviando a un trabajador de parques y jardines para limpiar, buen se ve que no sería muy laborioso y que se necesitara más de una persona para quitar esa maleza alrededor de esta reja, ya que con la pura mano podría arrancar ese zacate.

Las láminas de protección para los trabajos del arreglo de las torres de la Catedral no dan muy buen aspecto que digamos; aunque son necesarias para evitar algún tipo de accidente ya sea a los peatones o vehículos que circulen a un lado. Pero el reloj de la Catedral ya tiene tiempo que no marca la hora cual debe. Acaso se podría decir que el reloj está inactivo debido a los trabajos del reforzamiento de las torres; sin embargo, se supone que el sistema del reloj es independiente de las torres, por lo que no se explica por qué ya tanto tiempo que esté sin funcionar. Claro que hoy en día gran parte de las nuevas generaciones ya ni voltean a mirar el reloj de catedral porque ya lo traen en sus teléfonos móviles y, la mayoría de estas nuevas generaciones, por lo mismo, ya no usan reloj de pulsera tampoco.

Pero hay mucha gente que sigue con la costumbre de alzar la vista para mirar qué horas son en el reloj de la Catedral y, como no sirve, pues a sacar su teléfono del bolsillo o bolso o morral, según sea el caso, para ver la hora. Y, quienes aún usan reloj de pulsera, en vez de levantar la vista levantar el brazo y así mirar la hora en su reloj de pulsera; aunque algunos varones corren el riesgo del trauma de que cuando levantan el brazo abren la boca y viceversa creyendo que tienen una bebida espirituosa en la mano.

Al comentar el problema de la fuente de las ranas con algunos asiduos asistentes a la plaza, ya adultos de la tercera edad, me llamó la atención lo dicho por un señor, pues dijo que la fuente no la arreglan ni la plaza en sí, debido a que alguien o algunos siguen montados en su macho de que algún día se autorice la construcción de un estacionamiento subterráneo bajo la plaza principal; algo que se viene fraguando desde el cuatrienio del entonces presidente municipal de Tepic, Francisco Javier Castellón Fonseca y al parecer desde antes de él. Un proyecto que se ha cuestionado hasta la saciedad debido a expertos que han señalado desde siempre que no es viable la construcción de un estacionamiento subterráneo bajo la plaza principal debido a lo blandengue del terreno, así como la posibilidad de dañar viejos vestigios de túneles que se afirma ahí existen o en determinado caso destruir o tapar ojos de agua; pero lo peor sería la posibilidad que debido a lo blando del terreno, la misma Catedral pudiera venirse abajo.

También significaría tener que destruir esa misma fuente de las ranas y la de los delfines que tiene más de 100 años de antigüedad.

Sea pues. Vale.

ASÍ LUCE AHORA

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