abril 24, 2024

No me incumbe es la pantalla

tras la cual escudan los cobardes

su falta de caballerosidad.

Baden Powell

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Uno de los aportes de los ingleses para el mundo fue la conformación de los scouts o niños exploradores, fue el veterano Robert Baden Powell su fundador. Aquel oficial británico se dio cuenta de la necesidad que tenían los jóvenes de tener atención, de sacarlos de las calles, darles la importancia que merecen, convertirse en una guía en frentes que incluye la moral, hablar sobre Dios y sus valores, exaltar el amor a la patria y la vida familiar, con el objetivo de generar mejores ciudadanos no solo para aquella Inglaterra de 1902, sino para el mundo de cualquier tiempo.

Aquel movimiento tomó fuerza, se multiplicó y salió de su cuna a diferentes países de Europa, luego permeó por América donde encontró gran resonancia en los Estados Unidos y bajó hacia los otros países del continente como México que llegaron en 1920. Aquella idea también arribó a África, Asia y Oceanía, pronto había scouts por todo el mundo. Si se puede hablar de un esplendor de ese movimiento fue el siglo pasado en que miles o millones de jóvenes pasaron por los diferentes grupos, se construyó una organización mundial que pronto conquistó reconocimiento y que hoy suman 36,5 millones de scouts, jóvenes y adultos, niñas y niños, en 163 países del mundo, de hecho, expresidentes de EU como Theodore Roosevelt han sido Boy Scout, incluso el mismo Juan Pablo II.

El que escribe está columna participó de ese movimiento por más de 15 años, así se me fueron los sábados, jugando, corriendo y acampando, construí relaciones de amistad que algunas conservo hasta ahora y coincidimos que aquello fue parte fundamental de nuestra formación, seguramente como muchos otros niños y niñas que tendrán gratos recuerdos de la infancia y de la adolescencia, hay algunos que hicieron de eso un apostolado y hoy con muchos años siguen intentando formar nuevas generaciones.

Hasta aquí parece un simple relato de añoranza, pero lastimosamente no todos pueden decir lo mismo, porque como suele suceder, las cosas se corrompen, hay personas que aprovechan la buena voluntad para abusar y con ello destrozar a menores y a familias enteras, me explico. Hace unas noches buscando que ver en una plataforma de streaming, tropecé con un documental llamado «Scouts Honor: Los archivos secretos de los Boy Scouts de EU», claro que llamó mi atención y no pude dejar de verlo hasta el final.

El trabajo documental de Brian Knappenberger, va develando los acontecimientos de abuso sexual de los que fueron objeto cientos de niños estadounidenses por depredadores sexuales que encontraron en esa organización campo fértil para cometer sus actos atroces, usaron las carencias de las comunidades, la falta de afecto y atención por parte de las familias para insertarse en la vida de los pequeños, al grado de convertirse en una organización delictiva con muchas aristas y complicidades de esa asociación que buscó silenciar a las víctimas y minimizar un problema al estilo de los casos de abuso de la Iglesia católica de Boston en que hasta 88 curas fueron acusados, asimismo las agresiones sexuales contra menores en la Iglesia Católica, un flagelo que también afectó a la institución en países como Estados Unidos, Chile o Australia, incluso en México el sonado caso de los Legionarios de Cristo con el Padre Maciel.

Los pedófilos de los que se habla en el documental eran hombres con relaciones de poder que daban una cara altruista para ayudar a los más vulnerables que según patrocinaban con fines nobles, pero resultó un engaño del que participaron jefes scouts y que amenazaban a las víctimas. Insisto, un modus operandi que solo se ve en el tráfico de menores como la red de pederastas de Cancún en México que la escritora Lydia Cacho da cuenta en su libro «Los Demonios del Edén» que le valió tortura y hasta encarcelamiento.

Ya sé que a muchos no les gustan estos temas, pero no por voltear hacia otro lado se van a resolver o ya no sucederán. La importancia de trabajos como el documental «Scouts Honor: Los archivos secretos de los Boy Scouts de EU», son advertencias para intentar que no vuelvan a ocurrir, poner atención a los menores y asumir las responsabilidades de ser los mayores.  

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.

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