abril 18, 2024

Por Sergio Mejía Cano

Cierta vez llegaron a comentar antiguos ferroviarios de la otrora orgullosa ruta de la costa occidental, que allá a finales de los años 30 y principios de los 40 del siglo pasado, que hubo un compañero oriundo de la población de Magdalena, Jalisco, que cuando llevó a su papá a Mazatlán, Sinaloa y que el señor no conocía el Mar, la expresión de este señor al ver el Mar, fue decirle de inmediato a su hijo: “oye, esta laguna sí está más grande que la de Magdalena.

Es bueno recordar que la vía férrea venida de Nogales, Sonora, comenzó a dar servicio en el estado de Jalisco a partir del año de 1927, cuando se unió la llamada “punta de hierro”, ya que en ese año se completaron los trabajos en la Sierra Occidental, entre Ixtlán del Río, Nayarit y La Quemada, Jalisco, por lo que mucha gente de las poblaciones por donde pasaba la vía del entonces Ferrocarril Sud-Pacífico de México, que después se denominó como Ferrocarril del Pacífico a partir de 1952 y que devengó como Nacionales de México en junio de 1987, desde La Quemada hasta Guadalajara, Jalisco, ingresaron a trabajar a dicho ferrocarril, por lo que algunos habitantes de Magdalena, al igual que de las demás poblaciones jaliscienses, ingresaron a prestar sus servicios al ferrocarril.

Y se ha documentado que todavía a principios del siglo XX, enfrente de Magdalena y La Quemada, Jalisco que están relativamente muy cerca, la laguna que se conocía como de Magdalena, era muy grande y que se conectaba hasta Etzatlán, Jalisco, por lo que había gente que atravesaba dicha laguna en lancha o canoa entre un lado y otro, porque salía mejor conectarse por agua que teniendo que ir hasta el crucero de Tequila, Jalisco y de ahí por la carretera a Ameca y pasando Tala, tomar la desviación hacia Ahualulco y de ahí a Etzatlán. Así que, como era mucho ese rodeo, mejor hacerlo en lancha por aquella laguna hoy desaparecida, de la que aún en los años 80 quedaban algunos vestigios de ese vaso lacustre, sobre todo enfrente de La Quemada. Hoy en día lo que antes era la laguna de Magdalena la atraviesa la autopista Tepic-Guadalajara y ser un terreno completamente seco y yermo.

Al preguntar el porqué se había secado la laguna de Magdalena, ninguno de los antiguos ferroviarios supieron dar una razón contundente ni siquiera los que eran oriundos de esa población, si acaso algunas especulaciones al respecto sobre dizque para aprovechas las tierras una vez secas para fortalecer la agricultura de la zona; sin embargo, al parecer no prosperó este propósito, porque no se mira que haya sembradíos de consideración en sus inmediaciones, al menos en donde se alcanza a observar ya sea por vía del ferrocarril o de ambas carreteras: la libre o la autopista.

Este tema salió a colación cuando en el sexenio de Vicente Fox Quesada (2000-2006) se comenzó a desecar el lago de Chapala, en el estado de Jalisco, desecación que, en su momento se dijo que no era precisamente por la sequía, sino que era a propósito para aprovechar el terreno que fuera dejando seco el lago y sembrar ahí lo que se pudiera dar.

Esa desecación presuntamente hecha a propósito, hizo que en algunas poblaciones aledañas al lago se cuartearan. En su momento se dijo que era por la falta de la presión natural del agua del lago que, al no ejercer dicha presión el terreno fue dando de sí haciendo que varias fincas se comenzaran a sentar. Pero no fue por este problema que se dejó de desecar el lago, sino que fue la Naturaleza misma la que se encargó de echar abajo las expectativas de quienes supuestamente habían ideado desecar Chapala hasta en un 60 por ciento de su capacidad, pues se vino un fuerte temporal de lluvias cuya agua comenzó a inundar poblaciones de los estados de Guanajuato y Michoacán debido, se dijo en su momento, era en donde estaban reteniendo el agua para que no llegar al lago de Chapala como ancestralmente le llegaba, ya que varios de los ríos, arroyos y canales naturales descargaban su exceso de agua precisamente en el lago de Chapala. Así que al abrir las compuertas que retenían las corrientes del agua de lluvia, el lago volvió a recuperarse volviendo a anegar los terrenos que habían desecado cubriendo nuevamente algunos de los sembradíos que ya se habían hecho.

También comentaban algunas personas ya mayores que no nada más en Magdalena o Chapala hubo este problema de desecación lacustre, porque rumbo a Zacoalco de Torres, Jalisco, también se había desecado una laguna que atraviesa la carretera rumbo a Cocula, Jalisco.

Sea pues. Vale.

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