abril 24, 2024

“Mientras haya una mujer

sometida, no será

una mujer libre”

Por: Dr. Pedro Gonzáles Castro

y Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra

Todos los días nos enfrentamos a un sinnúmero de acontecimientos. Debemos tomar decisiones en donde la cognición y la emoción, como formas de conducta, además de influirse mutuamente, se reflejan en nuestra interacción con la multitud.  Nuestra individualidad, no se encuentran al margen de las referencias y sentido de pertenencia hacia algún grupo social en particular.

A través de la relación con los otros reconstruimos nuestras emociones, al revestir los acontecimientos de significados que se relacionen con nuestras experiencias. Nuestras emociones primarias nos ayudan a reducir nuestra percepción del entorno a símbolos que nos permitan rápidamente reconocer si nos encontramos a salvo o en peligro; tenemos una aversión natural a la amenaza.

En últimas fechas, tanto en los mass media como a través de Internet encontramos una cantidad considerable de noticias relacionadas con el movimiento feminista y su lucha. Para la socióloga Margarita Mantilla Chávez es en contra de la opresión, la violencia, la subordinación y explotación. Su lucha por condiciones sociales más justas y de igualdad de derechos y oportunidades para las mujeres en relación con los hombres[1].  

Aunque el feminismo tiene un largo camino recorrido, ha sido en estos tiempos cuando se ha convertido en un debate masivo y ello nos invita a la participación colectiva para abonar en la construcción de nuevos paradigmas que establezcan alianzas y estrategias concretas que deriven en cambios estructurales; cambios tangibles. Es necesario que sus demandas no sean voces de un día, sino acciones diarias, soportadas por un amplio trabajo comunitario, ya que ningún decreto será garantía de cambios. Por lo que es en una necesidad convertirla en Política Pública

En 2019, las calles de la Ciudad de México se llenaron de voces que reclamaban justicia por las desaparecidas, buscaban acciones concretas contra la violencia e inseguridad de las mujeres en las calles, en el transporte y, en no pocos casos, en el hogar. Las redes sociales se convirtieron en la herramienta de comunicación estratégica, en ellas se concentraron las denuncias. A través de ellas, surgió “Periodistas Unidas Mexicanas”, también el hashtag ·”YoTeCreo”. Se empezaba a cincelar la cultura feminista en redes.

Ante el caótico escenario, en mayo de 2019, ONU mujeres, el Gobierno de México y la Unión Europea lanzaron la iniciática Spotlinght, cuyo objetivo sería llevar a cabo acciones conjuntas para prevenir y eliminar el feminicidio en el país, así como para que niñas y mujeres disfruten de espacios públicos y entornos seguros.  Dicho programa, con una duración de 4 años, se implementó a través de  seis Agencias de la ONU en los municipios de Chihuahua, Ciudad Juárez, Chilpancingo, Ecatepec y Naucalpan[2],[3].

Contando con una inversión de 7.5 millones de dólares para la primera fase de implementación (2019 y 2020), la iniciativa Spotlight inició sus trabajos en el Estado de México, el pasado 20 y 21 de agosto, con el objetivo de prevenir y eliminar el feminicidio. Durante los talleres, el equipo de la ONU encargado de la implementación trabajó con los asistentes sobre los 6 pilares de la Iniciativa: marco legal y políticas públicas; fortalecimiento institucional; prevención y normas sociales; servicios esenciales de calidad; disponibilidad y calidad de datos, y apoyo a movimientos de mujeres[4].

Al parecer, los avances en la materia han sido muy lentos. Prueba de ello es que las cifras sobre feminicidios no han disminuido, las niñas y mujeres aún no han podido acceder a espacios públicos y entornos seguros. Por ello, vestidas de nostalgia, nuevamente las mujeres tomarán las calles para exigir su legítimo derecho a vivir libres de amenazas, sin miedos.

Como parte de nuestra inmediatez, el miedo de las mujeres se ha convertido en nuestro miedo, su impotencia en nuestra impotencia y sus aspiraciones en nuestro compromiso. Las conquistas de su lucha, serán los cimientos de una libertad ansiada por muchos.

Si bien es cierto que el movimiento se alberga varios feminismos, también lo es que hay una legitimidad y homogeneidad en sus demandas. Finalmente, como parte de su proceso deberá recorrer su desarrollo histórico. Indudablemente, a su alrededor habrá grupos de oportunistas que buscaran politizar y capitalizar la lucha, recordemos que se acercan tiempos electorales y el mimetismo político se hará presente.

Definitivamente, las entidades que nos representan no han estado a la altura de las necesidades, pareciera que se alimentan de esta problemática. Por ello, seguimos afirmando que los cambios siempre se han dado a través de la colectividad, la tolerancia y el respeto mutuo. ¡Trabajo comunitario y la lucha permanente, por un mundo mejor para todos!

[1]Ordoñez, J. (2019). Entre “olas” y dinamita, asi ha cambiado el feminismo en México. Recuperado de: https://www.milenio.com/cultura/feminismo-en-mexico-como-se-origino-el-movimiento-feminista

[2] https://mexico.unwomen.org/es/noticias-y-eventos/articulos/2019/may2019/comunicado-spotlight

[3] https://www.unodc.org/mexicoandcentralamerica/es/sectors/Iniciativa_Spotlight.html

[4] https://spotlightinitiative.org/es/news/la-iniciativa-spotlight-viene-fortalecer-el-trabajo-en-ecatepec-y-naucalpan

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