junio 21, 2024

                                    “Si no estás prevenido ante los

medios de comunicación, te harán

amar al opresor y odiar al oprimido”

Malcolm X

Por Dr. Pedro Gonzáles Castro

y Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra

Luego que el 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró la presencia de una pandemia, en México el Consejo de Salubridad General acordó medidas extraordinarias en el territorio nacional, entre las que destaca la suspensión, a partir del 30 de marzo, de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social, por lo que la Secretaria de Educación Pública indicó la inmediata suspensión de clases en todos los niveles.

Las medidas adoptadas ante la amenaza del Coronavirus, trastocaron los habituales ritmos de vida, de tal manera que la sociedad en general se ha recluido en sus casas, trayendo consecuentemente impacto en la economía, en el campo educativo, en las relaciones sociales y, por supuesto, en la salud psicológica.

El inicial entusiasmo por la suspensión de las actividades educativas comenzó a ceder ante la impaciencia y dificultad de los padres para compatibilizar el cuidado de los niños con el trabajo, la realización de tareas y el establecimiento de límites. El constructo social de la escuela, al igual que otros tantos, se fue difuminando hasta perderse en los límites del hogar.

Para el docente, representó situaciones que difieren de su perfil de formación, lo que implica enfrentarse a nuevos escenarios. Por un lado, disponer de sus espacios y equipo personal para recrear el ambiente de clase y, por otro, darse cuenta que la educación a distancia difiere bastante de una clase presencial. Así también, ha tenido que lidiar con que algunos padres de familia y alumnos no cuentan con las condiciones suficientes y necesarias para dar el seguimiento en tiempo y forma a las actividades requeridas.

Si a lo anterior agregamos incrementos en el tiempo para atender el proceso diario de la clase, la atención a los requerimientos de las autoridades escolares y combinar todo ello con sus actividades propias de casa, es fácil suponer que el nivel de estrés a que se enfrenta el profesor impactará negativamente en su salud y niveles de rendimiento. Situación que, en su momento, las autoridades de la Secretaria de Educación deberán analizar en términos de claridad administrativa y legal.

Indiscutiblemente, la pandemia se ha convertido en un parteaguas que ha exacerbado una serie de situaciones que, si bien no eran las ideales, por lo menos se tornaban “llevaderas”. Hoy, como en ningún otro tiempo, tenemos una percepción de nuestro entorno como incontrolable, nuestra autoestima ha sido afectada negativamente y las pocas o muchas estrategias de afrontamiento que poseemos se han visto minadas dejándonos en un estado de indefensión, convirtiéndonos en presa fácil del miedo.

Estamos perdiendo la posibilidad de tomar decisiones y poco a poco, de forma inconsciente comenzamos a ser susceptibles a la internalización del discurso dominante como necesario poder disciplinario. Nos convertimos en presa fácil de la manipulación y de ello no son ajenos los medios de comunicación, mismo que sistemáticamente nos hecho presos de la infodemia.

Cual pupilos de Goebbels, a cada momento los medios de comunicación nos repiten mentiras hasta convertirlas en verdades. Una y otra vez utilizan la mala prensa para distraer, arruinar reputaciones y manipular nuestro actuar, hasta el grado de hacernos “evitar los problemas” o negarlos aceptando que nos rebasen y que no podamos hacer nada pues estamos acorralados viviendo nuestro estado de indefensión como un estilo de vida; en espera siempre del merecido castigo.

Es un hecho que la pandemia no ha llegado sola, está acompañada de estrategias manipulativas basadas principalmente en “fake news” (que tienen una finalidad política, una intención de provocar daño) y “false news” (noticias falsas que llenan vacíos de información con prejuicios que tienen coherencia con las creencias y la idiosincrasia de una comunidad determinada). Esto, sin duda, nos desorienta y nos convierte en presa fácil de la indiferencia y, no pocas veces, en actores de la violencia.

Sobre esto último, hemos sido testigos de agresiones al personal de salud, en los hogares se ha incrementado los casos de violencia a las mujeres y niños, en la calle somos sujetos de arbitrariedades, muchos han perdido su trabajo. El encierro prolongado ha incrementado los niveles de estrés. Los profesores tienen una sobre carga de trabajo, a la que se le suma exigencias administrativas muchas veces incongruentes. Algunos enfermos crónicos están cayendo en depresión, sujetos con TDH/A no cuentan con el apoyo requerido, etc.; el discurso de inclusión se ha desleído por completo en la indiferencia.

Es importante entender que la pandemia se dibuja como un parteaguas, las cosas deben hacerse de forma diferente, los escenarios deben de replantearse en función del “nosotros”; en términos de conciencia colectiva. La sana distancia no debe ser excusa del “alejamiento social”, pues se corre el riesgo de fracturar el tejido social. No podemos quedar en la contemplación, este momento histórico exige cuestionarlo y cambiar de paradigmas pues tenemos la espada de Damocles sobre la cabeza.

La amenaza del Covid-19 no se retirará ni en mayo, ni en junio. En época invernal se recrudecerán sus efectos. Por ello, seguiremos insistiendo en que es impostergable combinar las estructuras de gobierno con formas de democracia horizontal, donde los diversos sectores sociales participen en la toma de decisiones; en donde se fomente la cooperación y la pertenecía a estructuras colectivas de decisión, en donde se promueva la unidad de acciones. Por último, subrayaremos el necesario apoderamiento de la gente.

1 comentario en «ENTRE LA ESPADA DE DAMOCLES Y UN NUEVO PARADIGMA.»

  1. Excelente trabajo, realista y mesurado. Mis felicitaciones para los autores. Ojalá muchos replantearan su forma de pensar y actuar como se convoca en el artículo y aprendamos a orientarnos en los medios digitales en la llamada Sociedad de la Información. De lo que se trata es saber evaluar información y eso es justamente el concepto genérico de ‘inteligencia’, por ello defiendo de que tenemos que transitar hacia la Sociedad de la Inteligencia. meskesuhttps://www.facebook.com/327596390749338/posts/1588618041313827/?sfnsn=scwspwa&extid=huLovvlL3sDJWZpU&d=w&vh=erado

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