Lo que somos
“No se puede despojar a un existente
de su ser”
Jean Paul Sartre
Por Dr. Adán W. Echeverría-García
Somos lo que somos cuando nadie nos está mirando y no tenemos que fingir. Ese es el que somos a la hora de estar frente a la boleta de votaciones. Podremos ser de un partido, podemos ponernos la camiseta del partido en el que no creemos; podemos pedir apoyos, recibir apoyos de personalidades de un partido que incluso aborrezcamos. Pero, cuando reciba mi boleta, luego de saludar a los integrantes de una mesa de votación, en determinada casilla, y caminar esos pocos pasos hacia el sitio donde debo marcar mi boleta de votación, solo seremos YO, la boleta, la crayola para marcar y nada más.
Nadie tiene por qué entrar conmigo a la zona de votación. Solo yo determino por quién he de emitir un voto. Para tener esa libertad, es que muchos mexicanos y mexicanas han luchado en estos poco más de 200 años de independencia. Necesario es validar aquella libertad, ese derecho a votar, esa posibilidad de la democracia.
Por ello, si te quieren comprar el voto, te ofrecen dinero, denúncialo; no puedes renunciar a tu credencial de elector. Nadie tiene que impedirte votar. Pero si quiere regalarte cosas, dinero, despensas, puestos de trabajo, ropa, comida; ¡agárralo!, que eso no meterá a la persona a la casilla contigo.
Es por eso por lo que los delincuentes electorales, siempre pertenecientes a un partido político, te pedirán que tomes fotos a la boleta una vez que la has marcado, y con eso pretenden validar el saber por quién votaste, y entonces pagarte. ¡Cuidado! Es probable que una vez que marques al partido que pretende darte dinero, que le entregues la posibilidad de burlarse de ti; es decir, para qué te paga si ya obtuvo tu voto sin haberte dado antes dinero. No caigas en esa trampa. Si quieren motivarte, que primero suelten prenda. En otro sentido no les hagas caso. Diles que sí, y vota por quien creas.
No discutas con la tía panista, con el vecino tranza del pri, con el rijoso del prd; lo cierto es que debe bastar con que les digas que sí, que votarás por quien ellos quieran, al final tu voto siempre será a solas. No tengas miedo, que no te asusten. Tu voto siempre debe permanecer secreto.
Confunde si quieres a los de las encuestas, diles que sí, que votarás por quien tiene menos votos, que votarás por quien está punteando; diles lo que ellos quieran escuchar, luego los mandarás al diablo, irás solo por tu boleta, y te meterás a la casilla para ejercer tu voto en total soledad, silencio, y privacidad.
Somos lo que somos cuando nadie nos está viendo, así que pregunta, exige información, jamás dejes de criticar y de analizar lo que los candidatos dicen, ofrecen, planean realizar si llegan al poder. ¿Quién tiene propuestas y quién vive quejándose y acusando al otro sin pruebas? ¿Quién hace campaña y quién está haciendo el ridículo buscando la descalificación cada que se reúne con más de dos personas?
Ese es tu análisis, esa es tu crítica, esa será tu decisión. Tú solo contra la boleta de votación. En esta dimensión en la que te desenvuelves, el que tú eres, el que has ido construyendo mediante la adquisición de conocimiento, es ese que eres en tu propia conciencia de soledad.
