mayo 4, 2026
SANTIAGO1

Sumario: Cuando la presencia en las fiestas también construye narrativa política

Por Manuel Rueda

En política, hay gestos que parecen menores, pero que en realidad dicen mucho más de lo que aparentan. La asistencia de Geraldine Ponce al tradicional rompimiento de la Feria Nacional de Primavera en Santiago Ixcuintla es uno de esos casos.

A simple vista, podría tratarse de una agenda institucional más, de esas que forman parte del calendario festivo de cualquier funcionario público. Sin embargo, cuando se observa con mayor detenimiento, la presencia en este tipo de eventos tiene una carga simbólica y política que no debe subestimarse.

La política también se construye en la fiesta

Las ferias populares no son únicamente espacios de entretenimiento. Son, en esencia, puntos de encuentro comunitario donde se refuerzan identidades, tradiciones y pertenencias.

El rompimiento de la Feria de Primavera no es la excepción. Es un acto que marca el inicio de una celebración profundamente arraigada en la vida de las y los santiaguenses, pero que también forma parte del imaginario cultural de todo Nayarit.

Ahí, en medio de la música, la convivencia y el ánimo festivo, la política se acerca al ciudadano sin discursos formales, sin templetes rígidos, sin la distancia que muchas veces impone el poder.

Presencia que comunica

Cuando Geraldine Ponce destaca “la calidez, sencillez y alegría del pueblo nayarita”, no solo describe una festividad: está conectando con una narrativa que en política resulta fundamental, la de la cercanía.

No es un mensaje improvisado. Es una forma de posicionarse como una figura que no se limita al ámbito administrativo de Tepic, sino que busca proyectarse en el conjunto del estado.

Y en tiempos donde la política se mide también en percepción, ese tipo de presencia suma.

Más allá del protocolo

Asistir a una feria puede parecer un acto menor frente a los grandes temas de gobierno. Pero la política no vive únicamente de decisiones estructurales; también se alimenta de símbolos.

Estar, dejarse ver, compartir espacio con la gente, escuchar, saludar… son acciones que construyen legitimidad de forma silenciosa pero constante.

En ese sentido, acudir a Santiago Ixcuintla no es solo cumplir con una invitación: es ocupar un espacio en la conversación pública.

Entre tradición y proyección

Las fiestas tradicionales tienen algo que la política contemporánea necesita: autenticidad. Y quien logra vincularse con ellas sin forzar el momento, obtiene un valor adicional.

Para Geraldine Ponce, este tipo de apariciones refuerzan una imagen de cercanía y de identificación con lo local, elementos que, bien trabajados, pueden trascender el ámbito municipal.

Una lectura sencilla, pero clara

No todo en política es confrontación, discurso duro o definición ideológica. También hay momentos de construcción simbólica, de presencia estratégica y de conexión emocional.

Y aunque parezca sencillo, en esos espacios también se juega el futuro.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

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