Fondos federales para el arranque de la administración municipal 2024-2027
Por Dr. Abel Ortiz Prado
La confianza ciudadana contribuye a la percepción de legitimidad del gobierno municipal. Cuando los ciudadanos creen que sus líderes son competentes y actúan con integridad, se refuerza la estabilidad política y social, lo que a su vez promueve un ambiente de cooperación y cohesión comunitaria.
A nivel nacional solo el 48.9% de la ciudadanía confía en el gobierno municipal, mientras que en Nayarit confía el 55%, calificando favorablemente por encima de la media nacional. A partir de lo antes expresado, se colige que una sociedad madura sabe lo que quiere, ya que elegir un candidato es una forma de “Reformar al Estado” con la visión de que Gobierno y Administración Pública deben de trabajar cercanos con la ciudadanía para satisfacer las demandas colectivas.
En este contexto, el día de ayer tomaron posesión 20 presidentes municipales -tres de los cuales fueron reelectos por la confianza ciudadana- y de los cuales 14 gobernarán con la filosofía morenista; 1 con la del partido verde ecologista, 1 con la bandera blanquiazul, 1 Priista, 1 con la ideología de Levántate para Nayarit, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del Partido del Trabajo.
En este escenario, ya estarán designados los 20 Tesoreros Municipales que afrontarán problemática muy similar en cuanto a la escasez de los recursos públicos, asumiendo el reto de darle la suficiencia financiera al Plan Municipal de Desarrollo 2024-2027, capítulo que por cierto en lo general poco se aborda en el documento rector del Desarrollo Municipal, y en algunas ocasiones ni siquiera se menciona, así como para la mejora continua en la calidad de los servicios públicos.
En este escenario, la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana del INEGI nos revela la problemática más importante identificada en las ciudades mexicanas entre las que se destaca en 1º lugar, la existencia de “baches en calles y avenidas” registrando el 77.5% de las preocupaciones de la ciudadanía, seguido en 2º la falla y fugas en el suministro de “Agua Potable” con un 62.3%, y el alumbrado público en 3º lugar con el 54.8% superando el tema de la delincuencia, lo cual ya es mucho decir.
Al abordar el tema del agua potable, es un imperativo mencionar que solo tres municipios; Ixtlán, Acaponeta y Xalisco -que no son los de mayor captación fiscal- cubren el 95% de cloración recomendado por la COFEPRIS, según el reporte 2023 de la C.E.A, por lo que en el resto de los municipios se advierte un riesgo que atenta contra la salud pública, deduciéndose en consecuencia que la solución de ciertos problemas sociales, dependen más de la voluntad política que de la disponibilidad de los recursos. En tanto que la población se siente más insegura en los cajeros automáticos y en el transporte público, lo que marca pauta hacia donde focalizar los esfuerzos institucionales y los escasos recursos públicos, mientras que a las empresas que son la bujía de la dinámica económica local y la generación de empleo, los que más les preocupa es “la extorsión”.
La hacienda pública es el conjunto de recursos y bienes patrimoniales con que cuenta el Gobierno Municipal, así como la distribución y aplicación de dichos recursos mediante el gasto público, para alcanzar sus objetivos de gobierno. A nivel estatal cifras publicadas por el INDETEC nos indican que las haciendas municipales dependen en un 70.96% de los recursos federales -Participaciones y Aportaciones Federales- generando a nivel local el 29.04% restante en donde la dependencia de San Pedro Lagunillas por ejemplo, alcanza el 90.9% contrastando con el 70.70% de autonomía financiera que registra Bahía de Banderas, quien ocupa el 4º lugar a nivel nacional solamente superado por los municipios de: El Marqués (Querétaro); Solidaridad y Tulum (Quintana Roo) con el 75.44; 75.15 y 71.32% respectivamente.
En este contexto resulta pertinente señalar que de septiembre a diciembre los municipios Nayaritas recibirán $ 557.2 y $ 173.6 mdp. por concepto de Fondo General de Participaciones y Fondo de Fomento Municipal -Ramo 28- así como $ 186.2 y $ 365.2 mdp del Fondo para la Infraestructura Social, y Fondo de Fortalecimiento de los municipios -Ramo 33- para el arranque de la nueva gestión -Ver tabla para identificar montos por municipio-. Pero no podemos perder de vista otras opciones y fuentes de financiamiento disponibles como; Asociaciones Público-Privadas; Acceso al Programa BANOBRAS-FAIS; Asociación de Municipios, Incorporación a los Programas Federales de Inversión con el correspondiente Paripasu, Actualización de tablas de valores para los impuestos a la propiedad inmobiliaria, incorporación a agencias de ayuda internacional y demás acciones que impacten en un efecto multiplicador de los recursos públicos.
¡¡¡Es ingenuo esperar resultados distintos si seguimos haciendo las cosas de igual manera decía Albert Einstein…!!!
Contacto aborpra@hotmail.com. Consultor en Finanzas, Administración Pública y Asociaciones

