Shirley Lolita Bravo Fabián
Por Luis Alberto Bravo Mora
Hoy el calendario se detiene con ternura,
porque celebra el nacimiento de un milagro:
la más pequeña de la casa,
la luz que no se apaga,
la sonrisa que convierte los días comunes en eternos.
Shirley Lolita,
tu nombre es un suspiro que el universo pronunció con orgullo,
una melodía que vibra en cada rincón de mi alma.
Eres la beba de corazón inmenso,
la niña que, sin saberlo,
me enseña cada día el verdadero significado del amor.
No hay jornada en la que no me sienta honrado de ser testigo
de tu crecimiento, de tus logros,
de tu forma única de abrazar la vida con dulzura y valentía.
Si el universo quiso presumir su obra más perfecta,
contigo se excedió,
se desbordó de belleza,
y me regaló el privilegio de llamarte “mi niña”.
Hoy celebro tu existencia con lágrimas de alegría,
con palabras que apenas alcanzan a rozar lo que siento,
con un amor que no cabe en ningún verso,
pero que vive en cada latido.
Feliz cumpleaños, Shirley Lolita.
Te amo con la fuerza de todas las estrellas que brillan solo para ti.
