México antes y después de la conquista: una reflexión sobre identidad, historia y cosmovisión
Sumario: El colaborador Sergio Mejía Cano reflexiona sobre las recientes declaraciones de Isabel Díaz Ayuso respecto a México y analiza las profundas diferencias culturales, históricas y de cosmovisión entre los pueblos originarios y los conquistadores españoles.
Una cultura y una cosmovisión muy diferentes en lo absoluto
Por Sergio Mejía Cano
Que la presidenta de la comunidad de Madrid, España, Isabel Díaz Ayuso, diga que México no existió hasta que llegaron los españoles, pues es su forma de ser y tal vez de pensar debido a que no está muy adentrada en lo que históricamente sucedió a principios del siglo XVI en esta parte del continente ahora denominado como América y, en particular a lo que se conoce como Mesoamérica, que es precisamente la zona en donde se asienta la hoy Ciudad de México.
La enseñanza de la historia y la identidad mexicana
Así que está bien que esta señora se pronuncie de esta forma; sin embargo, que haya mexicanos de ambos sexos que se expresen de la misma manera, pues sí que está de pensarse. Aunque existe la posibilidad de que esos mexicanos no lo digan o piensen por convicción, sino precisamente por el bajo nivel de estudios que se llegaron a impartir en nuestro país desde los años 80 del siglo pasado hasta el 2018, en la llamada era neoliberal al dejarse prácticamente de lado la materia de historia, era en la que incluso se llegó a decir ya en el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018), que lo único que hacía esa materia era distraer de materias más importantes como la de español y matemáticas.
Cierta vez oí o leí en algún lado que, los españoles y los mexicanos de hoy en día no son los mismos en que sucedió la cruenta invasión de los europeos a esta región del mundo; más o menos recuerdo que posiblemente esta expresión la haya emitido el intelectual mexicano, Carlos Monsiváis o la leí en uno de los tantos libros del escritor y caricaturista, Eduardo del Río (Rius), pero me llamó la atención por lo acertado de esta frase, ya que el pensamiento e idiosincrasia de ambos pueblos ya no es la misma; aunque existe la posibilidad de que la cosmovisión de los pueblos originarios de lo que hoy es México, siga prevaleciendo en los genes no nada más de los descendientes de aquellos pueblos originarios, sino también en gran parte de los mestizos que se inclinan más a valorar las raíces autóctonas que las que nos impusieron los españoles a través de sus genes, pues la mayoría, si no es que todos los mestizos en México, mantenemos ambos genes en nuestra sangre.
Mesoamérica antes de la llegada de los españoles
Así que, en cierta forma la señora Díaz Ayuso en parte tiene razón al decir que este México de hoy no existía antes de la llegada de los españoles, pues México no existía como tal, ya que en Mesoamérica habitaban varias naciones como la tlaxcalteca, la zapoteca, la texcocana, la cholulteca, Tula, Mexica, Tlatelolca, etcétera; y, más hacia el sur otras naciones pequeñas y grandes como la Maya. Y, hacia el norte otras naciones tal vez menos desarrolladas, pero todas viviendo de acuerdo a sus usos y costumbres, así como de conocimientos astronómicos en los que basaban sus ciclos para sembrar y cosechar. Es decir, civilizaciones hechas y derechas que llevaban una vida mucho muy diferente a la de la mayoría, si no es que todas las ciudades europeas, sobre todo, en cuanto a higiene se refiere y llevando una vida acorde con la Naturaleza sin dañarla ni contaminarla en modo alguno.
La conquista y la visión de los vencedores
Y, a propósito de civilizaciones, es triste ver y comprobar que, en pleno siglo XXI haya personas a ambos lados del Atlántico que tengan la plena convicción de que los españoles llegaron para civilizar a las naciones que invadieron, tachando a sus habitantes de bárbaros y sin alma y, que sus religiones y creencias no eran válidas porque la verdadera religión y el verdadero Dios era en el que creían los invasores y no las deidades en las que basaban sus creencias aquellos pueblos originarios; de ahí que, para justificar sus matazones a los incrédulos que no se querían someter a los evangelios traídos de allende la mar océano, los mandaban a conocer en forma personal el cielo y el infierno pasándolos a espada y fuego no nada más a los adultos, sino hasta a mujeres, niños y ancianos; según el historiador, Miguel León Portilla en su libro, “La visión de los vencidos”; pero también comentado por Bernal Díaz del Castillo en su crónica: “La vera historia de la conquista”.
Para justificar su genocidio, los españoles tildaron a los autóctonos de caníbales y de hacer sacrificios humanos principalmente extrayéndoles el corazón; aunque ya se comprobó que con cuchillos de obsidiana es muy difícil abrir el esternón para sacar el corazón; pero esa es otra historia.
Violencia y contradicciones de la colonización
Lo que sí hicieron aquellos españoles fue aplicar aquello de tirar la piedra y esconder la mano, pues no hablan de los aparatos de tortura que tenían los españoles como el potro, el garrote y la hoguera.
Sea pues. Vale.
En Tu Revista Perfiles, respetamos absolutamente la voz del autor.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

