mayo 20, 2026

El Machismo: De la estructura histórica a la reconfiguración humana

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machismo

«Nuestros hombres creen que ganar dinero y dar órdenes son la base del poder.

No creen que el poder está en las manos de una mujer que cuida de todos durante el día y da a luz”.

Malala Yousafzai (activista pakistaní)

Por Pedro Gonzáles Castro y Rutilo Tomás Rea Becerra

Introducción y origen del constructo

El machismo no es un rasgo biológico inmutable, sino un sistema de organización social que ha moldeado la historia de la civilización a través de la domesticación de lo femenino y la exaltación de una virilidad dominante. Históricamente, este fenómeno se consolida con la aparición de la propiedad privada y la división sexual del trabajo. Como señala Lerner (1986), el patriarcado es una creación histórica elaborada en un proceso de milenios, donde la dominación del varón precede incluso a la existencia de la sociedad de clases.

Esta tesis es profundizada por Engels (1884/2017), quien argumenta que la «derrota histórica del sexo femenino» coincidió con el surgimiento de la propiedad privada, transformando a la mujer en una servidora y al hombre en el propietario de la estirpe y la riqueza. En este contexto, el machismo surge como el brazo ejecutor y cultural de dicha estructura, asignando al hombre el control de la esfera pública y la producción.

Desarrollo y evolución: La identidad del «Macho»

En el contexto mexicano y latinoamericano, el desarrollo del machismo ha tenido matices particulares. La socióloga Rodríguez (2007) ha analizado cómo los estereotipos mexicanos han petrificado una identidad masculina basada en el dominio, la invulnerabilidad y la negación de la afectividad. Esta «historia de los machos» revela que la identidad masculina hegemónica se construye, en palabras de Connell (1995), como una configuración de práctica de género que garantiza la posición dominante de los hombres y la subordinación de las mujeres.

Desde la historiografía, Vásquez Montaño (2021) documenta que estas estructuras no han sido pasivas; las experiencias de lucha por la igualdad han forzado al machismo a mutar de formas legales y explícitas a formas culturales más sofisticadas. Por su parte, la perspectiva de Luxemburgo (1912/2017) nos recuerda que esta opresión es funcional al sistema económico, donde la mujer sufre una doble carga que el machismo justifica para mantener la cohesión de la unidad de producción familiar y dividir la fuerza social.

La actualidad: El machismo invisible y los micromachismos

En la actualidad, el constructo ha transitado hacia la sutileza. Castañeda (2002) define este fenómeno como el «machismo invisible», un conjunto de actitudes cotidianas que mantienen la desigualdad sin recurrir necesariamente a la violencia física explícita. Esta línea es complementada por el trabajo de Bonino (2004), quien acuñó el término «micromachismos» para describir aquellas maniobras de dominio casi imperceptibles que buscan socavar la autonomía femenina en la cotidianeidad.

Desde la academia mexicana, investigadoras de la UNAM han aportado una profundidad ética y filosófica vital. Gutiérrez (2004) y González (2005) analizan cómo las bases ontológicas del poder masculino han sesgado la justicia y la política, mientras que investigadoras contemporáneas como Guerrero y Linares (2022) del Colegio Mexiquense, rastrean cómo estas dinámicas se adaptan a los nuevos contextos de género y la historia del feminismo joven.

Evidencia epidemiológica y salud pública

El impacto del machismo genera consecuencias devastadoras también para quienes lo ejercen. La Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2019) señala una correlación directa entre el ejercicio del machismo y la reducción de la esperanza de vida en los varones. El mandato de invulnerabilidad empuja a los hombres a conductas de riesgo y a una severa falta de atención emocional. Complementando esto, el estudio IMAGES, promovido por ONU Mujeres (2017), demuestra que, si bien el machismo persiste, existe una tendencia positiva hacia la corresponsabilidad cuando se implementan políticas de alfabetización emocional.

Conclusión: La reconfiguración humana

La superación de este constructo no implica una «guerra de sexos», sino una reconfiguración humana. Como sostiene Kaufman (1994), el machismo es una «armadura» que aliena al hombre de sus propias necesidades. La propuesta civilizatoria actual, respaldada por la visión de Lagarde (2005) sobre el fin de los cautiverios, busca transitar hacia una soberanía del bienestar donde la empatía y la corresponsabilidad sustituyan al control. Superar el machismo es permitir que el ser humano recupere su complejidad ética y emocional más allá de los guiones impuestos.

En Tu Revista Perfiles, respetamos absolutamente la voz del autor.

 🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias 

  • Bonino, L. (2004). Los micromachismos. La Cibeles, (2), 1-14.
  • Castañeda, M. (2002). El machismo invisible. Grijalbo.
  • Connell, R. W. (1995). Masculinities. University of California Press.
  • Engels, F. (2017). El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (Original publicado en 1884). Akal.
  • González, J. (2005). El mundo de la ética. UNAM.
  • Guerrero, S., & Linares, J. (2022). Perspectivas contemporáneas sobre la historia del feminismo y género. El Colegio Mexiquense.
  • Gutiérrez, G. (2004). Ética y política: Una revisión contemporánea. UNAM.
  • Kaufman, M. (1994). Los hombres, el feminismo y las experiencias contradictorias del poder entre los hombres. En T. Valdés y J. Olavarría (Eds.), Mujeres y hombres: saberes en conflicto. FLACSO.
  • Lagarde, M. (2005). Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas. UNAM.
  • Lerner, G. (1986). The Creation of Patriarchy. Oxford University Press.
  • Luxemburgo, R. (2017). El voto femenino y la lucha de clases (Original publicado en 1912). Akal.
  • ONU Mujeres & Promundo. (2017). Evolving Men: Initial Results from the International Men and Gender Equality Survey (IMAGES).
  • Organización Panamericana de la Salud. (2019). Masculinidades y salud en la Región de las Américas. OPS.
  • Rodríguez, Z. I. (2007). Hacerse hombres: La construcción de la masculinidad en los jóvenes de Guadalajara. Universidad de Guadalajara.
  • Vásquez Montaño, M. (2021). Mujeres, revolución y ciudadanía en México. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.

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