octubre 15, 2026

Trauma y abuso de autoridad: cuando el uniforme se convierte en válvula de escape

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polis represores

El abuso de autoridad y la detención arbitraria de manifestantes en Jalisco han encendido las alertas sobre posibles delitos de desaparición forzada. / Foto: Archivo / Tu Revista Perfiles

✍️ Por Sergio Mejía Cano
Tu Revista Perfiles

Lo más destacado:

  • El abuso policial a menudo no responde a protocolos, sino a la proyección de frustraciones, traumas y problemas personales de los elementos sobre ciudadanos indefensos.
  • La brutal represión a la marcha por el agua en Guadalajara ejemplifica este peligroso perfil psicológico aplicado a familias y adultos mayores.
  • Periodistas advierten que privar de la libertad a manifestantes y negar su paradero configura el delito de desaparición forzada, con responsabilidad penal para los superiores jerárquicos.

Tepic, Nayarit, 14 de octubre de 2026. Cierta vez, viajando en un tren de pasajeros de Mazatlán a Tepic, presencié cómo un revisor de boletos se comportaba de manera déspota y agresiva con el pasaje. A una señora le exigía pagar medio boleto para su hijo, alegando que ya tenía más de cinco años, y la amenazó con bajarlo del tren. La mujer, con una calma aplastante, le espetó: «Mire señor, si usted no manda en su casa y no lo dejan ordenar nada, a mí no me meta en sus problemas familiares. Con su actitud da a entender que, como en su casa nadie lo obedece, quienes pagan el plato somos nosotros. Y si va a bajar a mi niño, usted se va atrás de él».

Tiempo después, ese mismo conductor me confesó que la señora tenía razón: ese día había tenido un altercado en casa por las malas compañías de su hijo y llegó a la estación con un enojo entripado, el cual estaba a punto de descargar contra una inocente.

El «perchero» que la autoridad no utiliza

Se dice que, al llegar al trabajo, uno debe tener un «perchero» imaginario para colgar ahí los problemas del hogar y no llevar el caos doméstico a la labor profesional. Lamentablemente, esta regla de oro se viola sistemáticamente en las corporaciones de seguridad.

A lo largo de la vida se ha comprobado que, cuando elementos policíacos o de las fuerzas armadas golpean a ciudadanos indefensos, muchas veces lo hacen precisamente para descargar sus frustraciones, complejos e inconformidades con la sociedad e, incluso, con sus propias familias. El uniforme se convierte en un escudo que les permite ejercer un poder que no tienen en su vida privada.

El caso emblemático de Guadalajara

Un ejemplo claro y reciente de este actuar patológico fue la represión contra la marcha pacífica en protesta por el agua sucia y hedionda en la zona conurbada de Guadalajara, Jalisco. Familias enteras, con menores de edad y adultos mayores, fueron víctimas de una agresión desmedida con macanas, piedras y chorros de agua por parte del gobierno estatal.

El problema trasciende el golpe: muchos de estos manifestantes fueron conducidos a la fuerza dentro de la llamada «Casa Jalisco», siendo prácticamente secuestrados y privados de su libertad sin el debido proceso.

La delgada línea hacia la desaparición forzada

Esto no es solo abuso de autoridad; es un delito federal. Como señalaron los periodistas Álvaro Delgado Gómez y Alejandro Páez Varela en su programa Los Periodistas (YouTube, 13 de octubre), este actuar roza los artículos 27 y 30 de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas.

El Artículo 27 establece que comete este delito el servidor público que, con aquiescencia de otro, prive de la libertad a una persona, seguida de la abstención o negativa a reconocer dicha privación o a proporcionar información sobre su suerte o paradero. El Artículo 30 impone penas de 40 a 60 años de prisión.

Y lo más contundente: el Artículo 29 señala como responsables directos a los superiores jerárquicos, quienes serán considerados autores del delito de desaparición forzada si no previenen o detienen estas conductas.

Cuando el trauma personal se viste de uniforme y la impunidad protege al mando, la sociedad entera está en peligro.

Sea pues. Vale.

Este contenido contó con asistencia de herramientas de IA.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

El abuso de autoridad y la detención arbitraria de manifestantes en Jalisco han encendido las alertas sobre posibles delitos de desaparición forzada. / Foto: Archivo / Tu Revista Perfiles

Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad exclusiva de su autor.

 

 

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