DE PALABRA, OBRA Y OMISIÓN
“No levantemos más fronteras.
Las fronteras son las cicatrices
que la historia ha grabado a sangre
y fuego en la piel de la tierra”
Josep Borrell
Por: Dr. Pedro Gonzáles Castro y
Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra
De mano ajena, la oligarquía se encuentra deseosa de recobrar su poder y ya sea de palabra, obra o por omisión hace lo necesario para ello. Dia a día, no ceja en su empeño abrevando de su pasado sinarquista[1] y socialcristiano, cuyos principales asentamientos históricos se encuentran en la zona del bajío.
De acuerdo con datos de la COPARMEX[2], las regiones Bajío y Occidente de nuestro país se han convertido en el motor económico de México. Durante los últimos siete años, los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí han crecido casi 40% más que el promedio nacional, ubicándose como la región más exitosa del país.
El Bajío Mexicano es la región geográfica y cultural del centro de México que comprende los territorios no montañosos de los Estados de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, zona oriente de Jalisco, zona norte de Michoacán, y San Luis Potosí. Debido a su excelente ubicación geográfica se ha desarrollado a lo largo de este territorio un importante corredor industrial que hoy alberga corporativos nacionales, poderosas multinacionales y su industria auxiliar[3].
Sin embargo, esta situación estratégica no es nueva. Ya en el siglo XVIII se estableció esta configuración y se moldearon las características culturales que aún prevalecen; hablamos de un desarrollo histórico que, según los intereses de diferentes grupos de poder internos y externos, se ha ido moldeando paulatinamente.
La geografía identitaria de la región del bajío se circunscribe a los tiempos de la colonia, época que gestó una “hispanización” de la vida social e individual, a través de la evangelización. Las comunidades criollas, ante la perdida de sus derechos en tierras españolas, se dieron a la tarea se moldear su identidad y para justificar su dominación crearon un imaginario colectivo basado en un pasado común, un territorio común, emblemas y símbolos que identificarían a los mexicanos, pero guardando en sus entrañas un racismo asimilacionista.
Muchos son los hechos históricos que se han gestado en esta región debido principalmente a su estratégica disposición geográfica y política. Allí tuvieron sus principales asentamientos los criollos españoles y colonias de franceses, toda vez que desterraron a los pueblos originarios. También, fue donde nacieron el movimiento cristero, el sinarquista, la “Segunda”, las “Legiones” y la “Base”[4]. En su momento fue la cuna del PAN y por mucho tiempo ha sido hogar de las huestes conservadoras.
A últimas fechas, esta región ha sido testigo de la firma de un convenio con la Fundación Konrad Adenauer; de gobiernos que contratan deudas desorbitantes a cuenta del erario. Así como de posicionamientos en contra del Instituto de Salud para el bienestar (INSABI); los proyectos de refinería Dos Bocas y Tren Maya; el Pacto de Coordinación Fiscal; la cancelación de proyectos de energías renovables y el Semáforo epidemiológico de la federación.
Paradójicamente, los gobiernos de la región tienen una deuda mayúscula en lo relacionado a las desapariciones forzadas, atentados, asesinatos, feminicidios, robo a mano armada, ineficiente servicio de transporte público, obra pública inconclusa, etc.
En el caso particular del Reino de la Nueva Galicia, al parecer la dichosa “Refundación” esta sostenida por aquellos que han quedado atorados en la historia y sueñan con volver a los tiempos del virreinato en donde sus ancestros habían llegado de España o Francia y cual dioses se habían separado del vulgo; pugnando, como aquel entonces por un nacionalismo local distanciado y autónomo con relación al gobierno central de la ciudad de México.
[1] Muchos han negado la ascendencia fascista de los sinarquistas, al respecto, Rogelio Javier Escamilla Torres, en “Raíces históricas del sinarquismo en Michoacán”, menciona: “… En cuanto a los rasgos fascistas el líder [Salvador Abascal] llegó a expresar que el sinarquismo había nacido para alcanzar el poder por medios violentos y que sería falso si negara la influencia de los movimientos totalitarios sobre ellos, principalmente el nazi-fascismo”.
[2] https://coparmex.org.mx/alianza-centro-bajio-occidente/
[3] http://www.hispanialink.com/PDF/pqBajio.pdf
[4] http://www.historicas.unam.mx/moderna/ehmc/ehmc14/187.html
