abril 17, 2026
autopsia

“¿Realmente querías morir?,

Nadie se suicida porque quiera morir. 

¿Entonces por qué lo hacen?

Porque quieren detener el dolor”.

Tiffanie DeBartolo

Por Pedro Gonzales Castro y

Rutilo Tomás Rea Becerra

La responsabilidad del estado en la muerte evitable y el valor del testimonio

El estudio del suicidio ha permanecido durante décadas confinado al ámbito de la psicopatología individual, reduciendo una tragedia humana a un diagnóstico clínico. Sin embargo, cuando las tasas de muerte autoinfligida y colapso psíquico aumentan en correlación directa con la precariedad económica y la desarticulación del tejido social, el fenómeno exige una transición hacia la victimología estructural. Este ensayo propone que el Estado y sus instituciones deben ser analizados como agentes por omisión, y que el testimonio del sufriente es la prueba pericial definitiva de esta negligencia.

  1. La psicología del testimonio como evidencia de falla sistémica

Tradicionalmente, la psicología del testimonio se ha centrado en la exactitud de la memoria en contextos criminales. No obstante, en la evaluación de fallas sistémicas, esta disciplina adquiere un rol crítico: validar el relato de la victimización estructural. Como señala García López (2020), el testimonio de quien padece el sistema no es solo una percepción subjetiva, sino una fuente de datos técnica sobre el funcionamiento real de las instituciones.

Evaluar estos relatos con rigor técnico —analizando la consistencia interna y la verosimilitud contextual de la queja— evita la «invalidación institucional». Esta práctica impide que el sistema desacredite el malestar del individuo tildándolo de síntoma psiquiátrico, cuando en realidad representa el registro preciso de una agresión estructural, como el acoso laboral, la exclusión o la denegación de servicios básicos.

  1. Autopsia social y la reconstrucción del relato post-mortem

En la metodología de la Autopsia Psicológica Social, la aportación de García Noguez (2021) es fundamental al proponer que el testimonio de los allegados debe ser tratado con la precisión de una pericial forense. No se busca solo reconstruir el estado mental del fallecido, sino identificar las «huellas» del sistema en su narrativa de vida.

El análisis del testimonio post-mortem permite identificar los puntos de ruptura institucional: ¿en qué momento el Estado dejó de responder? ¿Qué promesas de protección se rompieron? La psicología del testimonio aplicada aquí permite discernir entre la distorsión cognitiva propia de una crisis y la descripción veraz de un entorno que se volvió inhabitable. El testimonio se convierte, así, en la prueba de cargo contra una estructura que permitió que una muerte evitable se consumara.

  1. Justicia epistémica y el derecho a ser creído

La victimología del sistema exige lo que González Galán (2022) define como justicia epistémica: devolver al sujeto la autoridad sobre su propio sufrimiento. En los casos de burnout y riesgo suicida, el sistema suele aplicar una «heurística de la sospecha», cuestionando la veracidad del agotamiento.

La psicología del testimonio rompe este círculo al ofrecer herramientas para evaluar la credibilidad de la víctima de manera objetiva, protegiéndola de la victimización secundaria. Al validar técnica y legalmente el testimonio del malestar, se transforma el «quejido» en una «demanda de justicia». La falla sistémica se hace visible cuando los testimonios individuales forman un patrón de negligencia que el Estado ya no puede ignorar bajo la excusa del caso aislado.

  1. Conclusión: De la culpa privada a la responsabilidad política

Reestructurar la narrativa del suicidio desde la victimología y la psicología del testimonio permite exigir una rendición de cuentas institucional. No se trata de victimizar al sujeto de nuevo, sino de reconocerlo como el testigo clave de un fallo estructural. Nombrar la responsabilidad del sistema es el único camino para transitar de una prevención basada en el control farmacéutico a una prevención basada en la justicia social. El bienestar no es un lujo privado; es una obligación del Estado y el fundamento de una democracia que respeta la integridad de sus ciudadanos.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias

  • Bauman, Z. (2005). Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica.
  • García López, E. (2020). Psicopatología Forense: Derecho, Neurociencias y Justicia. Manual Moderno.
  • García Noguez, H. (2021). Evaluación psicológica forense en casos de alta complejidad. Editorial Porrúa.
  • García Noguez, H., & García López, E. (2022). Psicología del Testimonio: De la memoria al tribunal. Jurista Editores.
  • González Galán, J. M. (2022). Ética y psicología clínica: Vínculos y responsabilidades en el final de la vida. Universidad de Guadalajara.
  • Mazzoni, G. (2019). Psicología del testimonio. Editorial Trotta.
  • Standing, G. (2013). El precariado: Una nueva clase social. Capitán Swing.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights