abril 24, 2024

>> La Revista de la Universidad de México realiza en su número 854 un abordaje plural, argumentado y oportuno

Por Guadalupe Nettel

Foto: Barry Domínguez

No hay un solo feminismo sino una gran pluralidad. Sus demandas son muchas y cambian según los pueblos, cosmovisiones, clases sociales y generaciones. Sin duda, la más urgente es el derecho a vivir, manifestó Guadalupe Nettel, directora de la Revista de la Universidad de México, que fue presentada en la FIL de Guadalajara este año.

En las páginas 6 y 7 donde se accede a la lectura del editorial del número 854, denominado “Feminismos”, se establece que la demanda del feminismo no sólo es el derecho a vivir, sino también a la integridad física y psicológica; “a decidir sobre nuestro cuerpo; a la igualdad de salario; a romper el techo de cristal en los espacios laborales; a adquirir visibilidad pública; a acceder a responsabilidades políticas; a repartir de otras formas las labores domésticas, cuidado y crianza; a relaciones de pareja respetuosas y equitativas, por mencionar sólo algunas”.

Por ello, se delinea cuidadosamente que si bien la lucha feminista es global y legítima en todas las latitudes, “no es lo mismo hacerla en Manhattan que en Ecatepec, en la Sierra Mixe, en Pekín o en Tucumán”.

“El momento en que una mujer se da cuenta de que vive en una sociedad patriarcal y se plantea, desde el lugar que le toque, dejar de ser funcional a ese sistema, es el momento en que nace como feminista”, cita Nettel a Liliana Colanzi.

 “¿Te has preguntado en qué parte de este proceso te encuentras tú? No importa cuántos siglos lleve esta lucha, ni cuánto tiempo haga falta para conseguir la igualdad, las mujeres la obtendremos y estamos dispuestas a todo para conseguirla”, deja establecido al inicio de la publicación de 182 páginas.

La también escritora comentó que este número es uno de los que más satisfecha la han dejado como resultado final, porque precisamente buscaba mostrar la diversidad del movimiento feminista.

 “No hay un solo feminismo, hay muchos, una enorme pluralidad. Es evidente que hay una red de complicidad entre las feministas latinoamericanas, y era un poco lo que queríamos dejar claro en este número”, reiteró.

Contenido

Las autoras aquí reunidas son mayoritariamente latinoamericanas, explicó Nettel. Destacó el ensayo de Yásnaya Elena A. Gil, autora mixe y asidua colaboradora de la revista, quien se pregunta: “¿A qué proceso nos adscribimos las mujeres indígenas al nombrarnos feministas?”.

Se incluye también un texto de Francesca Gargallo en el que traza un panorama de los diferentes feminismos de Abya Yala. La boliviana María Galindo y la sinaloense Frida Cartas escriben desde otros márgenes: el de la prostitución como espacio de rebeldía, y el de aquellas que han decidido romper con el género.

Para conectar con las luchas de otras culturas y latitudes, se incluyen también dos adelantos en español: “Ciudadanía. Una lírica americana”, de la jamaiquina Claudia Rankine y “Traicionando al gran hermano. El despertar feminista en China”, de Leta Hong Fincher. Leila Slimani escribió sobre la situación de las mujeres en Marruecos en “Un debate identitario: el contramodelo occidental”.

La manera en que están educados los hombres, así como las expectativas y los mandatos que pesan sobre ellos, es fundamental para entender el sistema patriarcal en el que vivimos. Los textos “Incandescencia”, de Gabriela Wiener, y “Pedagogías de la crueldad. El mandato de la masculinidad”, de Rita Segato, ayudan a entender esta problemática, subrayó la directora.

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