abril 18, 2026

¿Son culpables los conductores del autotransporte federal cuando se detectan cargas ilícitas?

0
BUSREVISADO

Sumario: En su columna, el autor reflexiona sobre la responsabilidad que se atribuye a choferes de carga y de pasajeros cuando se descubren drogas u objetos ilícitos en los vehículos a su cargo, y plantea las dudas sobre si siempre son realmente responsables.

Por Sergio Mejía Cano

Dudas sobre la culpa de los conductores del autotransporte federal

Constantemente en la nota roja aparecen noticias de conductores de autotransporte federal detenidos por transportar cargamentos ilícitos. Lo mismo ocurre con choferes de autobuses de pasajeros cuando se detecta droga dentro de las unidades a su cargo.

Sin embargo, también se han presentado casos en los que pasajeros son detenidos tras hallarse droga escondida bajo su asiento o en el interior del vehículo. Recuerdo la nota de hace varios años, cuando en un retén los policías, apoyados con perros entrenados, encontraron paquetes con un vegetal seco –aparentemente mariguana– ocultos en el respaldo de un asiento. El pasajero, que alegó haber comprado su boleto sin conocer nada de aquel cargamento, fue igualmente detenido.

En ese tiempo no existía la proliferación de cámaras como ahora, por lo que no se pudo comprobar que aquel hombre había llegado a la central únicamente con su maleta y una bolsa de comida. Aun así, “Juan te llamas y vas pa’dentro”, aunque no hubiera pruebas claras de su responsabilidad.

En el caso de los choferes de transporte de carga, la situación no es distinta. La mayoría no intervienen en la carga de sus unidades; simplemente enganchan un tráiler o reciben un vehículo ya cargado. Muchas veces ni siquiera saben lo que transportan, y si en la documentación dice otra cosa, el engaño puede pasar inadvertido.

De cualquier manera, cuando en un retén se encuentra algo ilegal, el conductor es detenido de inmediato. Aunque, como suele ocurrir, no siempre se trata de hallazgos al azar, sino de lo que coloquialmente se conoce como “por dedo”, es decir, denuncias anónimas que alertan a las autoridades sobre determinado vehículo.

Estos retenes se parecen a malos pescadores que lanzan la red a ver qué cae, aunque las grandes incautaciones suelen deberse más a denuncias que a verdaderas investigaciones de inteligencia.

Recuerdo también que a principios de los años 90, cuando era conductor del tren de pasajeros número 3 de Tepic al norte, al llegar la máquina desde Guadalajara aparecieron varios agentes de la entonces PGR. Subieron directamente a un coche de primera clase y de inmediato bajaron varios paquetes envueltos en plata y cinta canela. Aquella noche la salida se retrasó una hora. Según compañeros, en Mazatlán y Navojoa se bajaron más paquetes similares.

Sea pues. Vale.

COMENTARIO EDITORIAL

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights