febrero 25, 2026

De la cancha a la pantalla: geometría perceptiva, atención y dependencia en la cultura digital

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cancha-pantalla

“Cuando se ve una cosa bella, se quiere poseerla.

Es una inclinación natural que las leyes han previsto”.

Anatole France 

Por Pedro Gonzales Castro y

Rutilo Tomás Rea Becerra

La preferencia humana por las formas esféricas no es un fenómeno meramente estético, sino una disposición biológica que influye en la manera en que procesamos seguridad, recompensa y atención. Este sesgo perceptivo ha sido aprovechado tanto en el deporte —especialmente en el fútbol— como en el diseño digital contemporáneo. La “suavidad visual” propia de la esfera reduce la resistencia cognitiva y promueve un estado de apertura atencional que facilita la inmersión. Sin embargo, estos mismos mecanismos pueden convertirse en herramientas efectivas para estimular la dependencia del usuario, al modular proceso cerebrales de atención, recompensa y flujo cognitivo.

Percepción visual, redondez y respuesta emocional

La evidencia en neuroestética confirma que las formas curvas generan menor activación de la amígdala y producen mayor agrado visual que los contornos angulosos, asociados a amenaza (Bar y Neta, 2006). Asimismo, la corteza orbitofrontal medial responde con mayor intensidad ante estímulos visuales estéticamente placenteros, reforzando la preferencia humana por lo simétrico y continuo (Leder et al., 2004; Vartanian y Goel, 2004).

Investigaciones más recientes sostienen estas conclusiones. Mather et al. (2022) demostraron que las curvas y siluetas circulares reducen la carga cognitiva y facilitan decisiones de aproximación. Del mismo modo, Palumbo et al. (2023) verificaron mediante fMRI (functional Magnetic Resonance Imaging) que los contornos redondeados aumentan la activación en redes de recompensa visual frente a las formas angulares. En este marco, la esfera del balón encarna un estímulo que facilita la atención sostenida y la aproximación perceptiva.

En el diseño digital, este sesgo ha sido sistematizado mediante el llamado neuro-diseño, que utiliza bordes redondeados y avatares circulares para reducir la fricción visual y prolongar la permanencia del usuario (Vartanian et al., 2013). Estudios recientes confirman esta tendencia: Keshavarz & Wang (2022) encontraron que las interfaces con geometría curva generan mayor permanencia y menor estrés visual que aquellas con esquinas rectas.

Movimiento, predicción y atención sostenida

La atracción del balón no se limita a su forma; su movimiento activa mecanismos cerebelosos encargados de anticipar trayectorias mediante “modelos internos” (Kawato, 1999; Shadmehr & Wise, 2005). Esta capacidad predictiva genera una sensación intuitiva de acompañamiento, incluso en el espectador.

En investigaciones recientes, Smeets et al. (2021) demostraron que el cerebelo responde de forma especialmente eficiente a objetos esféricos en movimiento, optimizando el cálculo anticipatorio. También Sueyoshi et al. (2022) confirmaron que los estímulos circulares en desplazamiento activan redes sensoriomotoras de simulación interna más intensamente que objetos con geometría irregular.

Sorpresa, recompensa dopaminérgica e interfaces digitales

El movimiento del balón introduce variaciones inesperadas —como el Efecto Magnus descrito por Goff (2010)— que producen “errores de predicción” y activan los sistemas dopaminérgicos vinculados al placer de lo inesperado (Schultz, 1998). La combinación entre previsibilidad y sorpresa sostiene la atención del espectador.

En el entorno digital, esta lógica se replica mediante notificaciones circulares, algoritmos de entrega variable y actualizaciones intermitentes. Gliga & Csibra (2007) demostraron que los estímulos concéntricos capturan la atención en mayor medida que otros patrones. Estudios posteriores —como los de Alter & Oppenheimer (2021) y Chen & Wu (2024)— confirman que las notificaciones esféricas y los indicadores numéricos circulares actúan como desencadenantes dopaminérgicos y refuerzan la compulsión de comprobación continua (checking behavior).

Asimismo, el desplazamiento infinito (infinite scroll) elimina interrupciones estructurales, generando un flujo continuo que reduce la actividad prefrontal crítica (Critchley, 2018). Investigaciones recientes (Rauch & Schümmer, 2023) verifican que esta técnica prolonga en más de un 35 % el tiempo de permanencia, al inducir un estado de consumo pasivo similar a los estados de flujo descritos por Dietrich (2004).

Conclusión

El paralelismo entre fútbol e interfaces digitales revela cómo ambos sistemas explotan principios perceptivos universales. La esfera —ya sea balón o icono— actúa como un atractor visual eficiente, mientras que el movimiento fluido y la sorpresa regulada modulan los mecanismos de recompensa. Giulianotti (2015) señala que las identidades contemporáneas son cada vez más moldeadas por marcas que capitalizan estas predisposiciones biológicas; Goldblatt (2020) advierte que ello favorece la enajenación del individuo dentro de estructuras de consumo intensivo. La incorporación de datos recientes muestra que estos fenómenos no solo persisten, sino que se intensifican en el ecosistema digital actual.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias

  • Alter, A., & Oppenheimer, D. (2021). The psychology of notification dependence. Journal of Behavioral Design, 5(3), 112–128.
  • Chen, L., & Wu, J. (2024). Visual cues and compulsive checking behaviour in mobile interfaces. Cognitive UX Studies, 12(1), 33–49.
  • Keshavarz, B., & Wang, Z. (2022). Curved vs. angular interfaces: Effects on visual load and user retention. Human–Computer Interaction, 37(5), 487–506.
  • Mather, G., Skewes, J., & Lee, A. (2022). Curvature preference and cognitive load in visual perception. Journal of Experimental Psychology: Human Perception & Performance, 48(7), 1223–1236.
  • Palumbo, L., Kim, S., & Wang, T. (2023). Neural aesthetics revisited: Reward-system activation to curved geometry. NeuroImage, 278, 120345.
  • Rauch, J., & Schümmer, T. (2023). Infinite scroll and time perception: An experimental analysis. Media Psychology, 26(4), 556–578.
  • Smeets, J., Brenner, E., & Watt, S. (2021). Predicting spherical motion: Cerebellar efficiency in trajectory anticipation. Nature Human Behaviour, 5, 322–330.
  • Sueyoshi, A., Nakamura, Y., & Takada, M. (2022). Circular motion and motor simulation: Evidence from neuroimaging. Frontiers in Human Neuroscience, 16, 876541.

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