abril 15, 2026

La plusvalía del afecto: Dialéctica de la invisibilidad y erosión neurobiológica en la vida doméstica

0
MUGRE

“No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas,

incluso cuando sus cadenas sean muy diferentes a las mías”.

Audre Lorde

Por Pedro Gonzales Castro

Rutilo Tomás Rea Becerra

El ensayo analiza la canción “La mujer (Se va la vida compañera)” desde la teoría de la reproducción social, la psicopolítica y la neurociencia del estrés. Sostiene que el trabajo doméstico constituye una forma de explotación afectiva y cognitiva derivada de la carga mental, la escasez y el estrés sostenido. A partir de diversas aportaciones teóricas, se argumenta que estas tareas deterioran las capacidades cognitivas y aceleran el envejecimiento biológico. El texto concluye que reconocer políticamente este agotamiento es clave para la emancipación emocional y material de las cuidadoras.

Desde esta perspectiva, la canción de Alfredo León y Chávez Teijeiro ofrece un retrato claro de la reproducción social en el capitalismo actual. Su protagonista, activa desde antes del amanecer y exhausta al terminar el día, sostiene la vida productiva familiar sin reconocimiento alguno. El ensayo articula teoría crítica, psicopolítica y neurociencia para mostrar cómo el trabajo doméstico erosiona la salud mental y física, evidenciando que la sensación de que “la vida se escapa” responde a una estructura social y no a una insuficiencia individual.

La reproducción social como fundamento de la producción capitalista

La Teoría de la Reproducción Social sostiene que el hogar es una “fábrica difusa” donde se renueva diariamente la fuerza de trabajo necesaria para la economía (Bhattacharya, 2023). Las acciones descritas en la canción —cocinar, limpiar, cuidar, gestionar tiempos y recursos— constituyen trabajo indispensable para la producción de valor.

Desde esta perspectiva, la protagonista no es un agente pasivo: es el soporte material del sistema. Las tareas domésticas operan como trabajo gratuito que reduce costes al capital y se mantiene bajo la ideología del amor, la responsabilidad y la obligación moral.

La carga mental y la captura del ancho de banda cognitivo

La mujer del poema “pensó en la dieta… midió el dinero… palpó lo gris de su economía”, lo cual coincide con lo que Daminger (2024) denomina “división cognitiva del trabajo doméstico”: anticipar, planificar y monitorear.

En este contexto, la escasez económica produce un efecto descrito por Mullainathan y Shafir (2021) como secuestro del ancho de banda cognitivo. La mente queda ocupada por la preocupación constante, disminuyendo la capacidad de decisión y la autorregulación.

Byung-Chul Han, desde la psicopolítica, señala que en la sociedad del rendimiento el sujeto se autoexplota interiorizando la obligación. La protagonista del poema encarna esta dinámica: la responsabilidad afectiva se convierte en mecanismo de control interno.

Neurociencia del desgaste: carga alostática y envejecimiento acelerado

La expresión “se va la vida al agujero” encuentra sustento en la neurociencia social. Según Farah (2023), la falta de control sobre el entorno y el bajo estatus socioeconómico modifican la conectividad entre la amígdala y la corteza prefrontal, generando hipervigilancia y ansiedad persistente.

Asimismo, estudios longitudinales muestran que el estrés crónico acelera el envejecimiento biológico. Zaninotto y Steptoe (2025) documentan cómo la exposición repetida a desigualdades sociales produce un desgaste epigenético.

Cuando la protagonista “miró las canas”, esa imagen funciona como correlato biológico: su cuerpo ha pagado el precio de sostener el equilibrio de los demás.

Afecto, ideología y reproducción del consentimiento

La “ternura” que cierra el poema opera como dispositivo ideológico. Ahmed plantea que las emociones son tecnologías sociales que sostienen estructuras de poder. La ternura compartida entre la pareja “molidos de trabajar” sirve para estabilizar la opresión.

Hochschild sostiene que el trabajo emocional repara a otros mientras desgasta a quien lo realiza. La narrativa de sacrificio compartido contribuye a mantener la ilusión de igualdad dentro de la desigualdad.

Sin embargo, el reconocimiento de otras mujeres como “amigas” y “hormigas” abre la posibilidad de constituir un “nosotras”, base de conciencia colectiva y ruptura de la alienación.

Conclusiones

El análisis interdisciplinar permite comprender la vida doméstica como espacio donde el capital extrae plusvalía emocional, cognitiva y biológica. El agotamiento no es signo de debilidad individual, sino efecto estructural de una economía que externaliza el coste del bienestar social hacia las mujeres cuidadoras.

La soberanía emocional exige transformar las condiciones materiales que producen dicho agotamiento y politizar la experiencia cotidiana. Solo así la vida dejará de escurrirse “como la mugre en el lavadero”.

Tu Revista Perfiles, ofrece todo el respeto a la voz del autor

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias

Bhattacharya, T. (2023). Social reproduction theory: Remapping class, recentering oppression. Pluto Press.

Daminger, A. (2024). The cognitive division of household labor: Scale, strategy, and strain. American Sociological Review, 89(1), 52–78. https://doi.org/10.1177/00031224231215442

Farah, M. J. (2023). Socioeconomic status and the brain: Prospects for neuroscience-informed policy. Nature Reviews Neuroscience, 24(10), 612–624. https://doi.org/10.1038/s41583-023-00732-w

Mullainathan, S., & Shafir, E. (2021). Scarcity: Why having too little means so much. Times Books.

Zaninotto, P., & Steptoe, A. (2025). Chronic stress and biological aging: Evidence from the English Longitudinal Study of Ageing. Proceedings of the National Academy of Sciences, 122(4), e2401234122. https://doi.org/10.1073/pnas.2401234122

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights