El fin de la ‘pensión dorada’: IMSS impone topes drásticos a la Modalidad 40 y pone en jaque el retiro de miles de trabajadores
Las nuevas restricciones del IMSS a la Modalidad 40 obligan a miles de trabajadores a replantear sus estrategias de jubilación ante los topes salariales. / Foto: Archivo / IMSS
✍️ Por Rosalva Campos / Analista
Tu Revista Perfiles
Lo más destacado:
- El IMSS cierra la puerta a las aportaciones voluntarias ilimitadas, topando el salario de cotización al último registro antes de la baja del régimen obligatorio.
- Se prohíben las contrataciones retroactivas y se centraliza todo el proceso en plataformas digitales, eliminando la flexibilidad que antes tenían los asegurados.
- El golpe afecta directamente a la generación de la Ley de 1973, poniendo en riesgo las estrategias de miles de mexicanos que buscaban mejorar su pensión antes del retiro.
Ciudad de México / 22 de octubre de 2026. El sueño de muchos trabajadores mexicanos de «engrosar» su pensión en los últimos años de su vida laboral acaba de recibir un golpe severo. Mediante un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) implementó nuevas y drásticas restricciones operativas a la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida popularmente como Modalidad 40.
La era de incrementar arbitrariamente el salario de cotización para asegurar una jubilación de lujo ha terminado. El instituto, argumentando la necesidad de evaluar la viabilidad financiera del esquema ante un crecimiento explosivo de solicitudes, ha puesto un cerrojo administrativo que cambia las reglas del juego para siempre.
El cerrojo al salario «a la medida»
La modificación más dolorosa para los futuros pensionados es el nuevo tope salarial. El acuerdo vincula directamente el salario de continuación con el último monto que el trabajador registró antes de causar baja del régimen obligatorio.
Esta disposición transforma radicalmente la estrategia tradicional. Ya no será posible inyectar aportaciones extraordinarias para elevar artificialmente las percepciones finales. El mensaje del gobierno es claro: la pensión debe reflejar la historia laboral real, no una manipulación de último minuto. Las áreas de finanzas y dirección jurídica del IMSS tienen ahora un plazo de doce meses para auditar y medir exhaustivamente el impacto de esta medida.
Digitalización forzosa y el fin de la retroactividad
A la incertidumbre financiera se suma el rigor administrativo. El nuevo acuerdo prohíbe de manera tajante cualquier contratación retroactiva. Además, centraliza todos los trámites en mecanismos digitales, otorgando al gobierno un control estricto y eliminando la discrecionalidad o la negociación presencial que antes podían existir en algunas oficinas.
Si bien el instituto respeta los derechos de quienes ya mantienen contratos vigentes hasta concluir su periodo original, la puerta de entrada para nuevos afiliados o renovaciones se abre ahora bajo un escrutinio sin precedentes.
El golpe directo a la generación de 1973
¿A quiénes afecta más este nuevo escenario? Directamente a los trabajadores amparados por la Ley de 1973, cuyo monto de pensión depende crucialmente del promedio salarial de las últimas 250 semanas y de las semanas cotizadas.
Registros de la Auditoría Superior de la Federación documentan que, solo en 2024, 275,000 ciudadanos mantenían su afiliación activa en este esquema, un crecimiento notable frente a 2020. Miles de estos mexicanos habían planeado su jubilación bajo las reglas antiguas. Hoy, esos planes deben ser recalculados con urgencia, pues los lineamientos actuales redefinen por completo el panorama de su vejez.
El IMSS busca salvar las finanzas del instituto, pero la pregunta que queda flotando en el aire es: ¿a qué costo para la tranquilidad de los trabajadores que toda su vida cotizaron esperando un retiro digno?
Este contenido contó con asistencia de herramientas de IA.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad exclusiva de su autor.
