Guerra cognitiva y militarización de la percepción: una revisión crítica del nuevo campo de batalla
“No es lo mismo estar desinformado
que haber perdido la capacidad de pensar”.
Fidel Castro
🖋️Por Pedro Gonzales Castro y Rutilo Tomás Rea Becerra | Tu Revista Perfiles
La investigación sobre la guerra cognitiva —entendida como la militarización de la ciencia de la mente, la neurociencia y las tecnologías de la información para alterar percepciones, comportamientos y procesos de decisión a nivel individual y colectivo— se articula principalmente a través de documentos doctrinales de defensa, publicaciones de organizaciones internacionales y literatura académica especializada. Este ensayo analiza los fundamentos teóricos, los mecanismos de control ideológico y la evolución de esta nueva frontera en la competición geopolítica global.
Aspectos ideológicos de control y la psicología de las masas
La manipulación sistemática de poblaciones se origina en teorías clásicas de influencia colectiva, desde la psicología de masas de Le Bon hasta la propaganda de Goebbels, orientadas a desactivar el pensamiento crítico y someterlo a fines ideológicos. Estos mecanismos evolucionaron con estrategias como las de Timsit, basadas en distracción, emocionalidad e ignorancia pública. Hoy convergen con la sociedad de vigilancia descrita por Lyon, donde datos masivos alimentan sistemas que predicen y modulan conductas. La inteligencia artificial generativa amplifica esta capacidad, permitiendo automatizar la influencia y la manipulación a una escala sin precedentes.
Mecanismos operativos: Desinformación, saturación y neuropsicología aplicada
La operacionalización de la guerra cognitiva supera la lógica tradicional de la desinformación, configurándose como un proceso sistemático de interferencia en los circuitos cognitivos y afectivos de las poblaciones objetivo. Como señalan Backes y Swab (2019), la estrategia persigue alterar de manera sostenida los mecanismos de pensamiento de una población para modificar su accionar reactivo. Esto se logra mediante:
- Saturación de información: El colapso de la capacidad de procesamiento cognitivo del individuo mediante la sobreabundancia de estímulos contradictorios.
- Polarización social y manipulación emocional: La activación deliberada de afectos primarios (miedo, ira, indignación) para fragmentar el tejido social.
- Ridiculización del adversario: El empleo de tácticas de deslegitimación simbólica para neutralizar discursos críticos.
- Ingeniería social y neuropsicología aplicada: El aprovechamiento de las vulnerabilidades neurobiológicas de las funciones ejecutivas y el control reflexivo (Giorgi & Walker, 2022).
La proliferación de medios sintéticos y deepfakes, analizada por Chesney & Citron (2019), introduce una capa adicional de complejidad al permitir la fabricación de evidencia audiovisual altamente persuasiva, capaz de erosionar la confianza pública en la autenticidad de la información.
Institucionalización y evolución doctrinal
La formalización de este fenómeno ha escalado hacia las más altas esferas de la seguridad internacional. El esfuerzo institucional de la OTAN por definir el dominio humano como el sexto espacio operativo de la guerra marcó un hito fundacional a través de las publicaciones del Innovation Hub (Claverie & du Cluzel, 2021). Posteriormente, la NATO Science and Technology Organization – STO (2025) profundizó en este análisis mediante el Chief Scientist Report: Cognitive Warfare, detallando el modelo en red (“House Model”) y las áreas de ciencia y tecnología (S&T) requeridas para comprender la neurobiología aplicada a la disrupción de la toma de decisiones.
En el ámbito académico iberoamericano, autores como Salas Maturana (2025) han conceptualizado este proceso como la conversión de la mente humana en un auténtico campo de batalla. Por su parte, Segoviano Monterrubio (2025) examina la guerra cognitiva como una opción estratégica emergente dentro de la “zona gris” de la competición geopolítica, mientras que Álvarez Calderón (2026) traza su evolución histórica vinculando la militarización de la percepción y la emoción con las nuevas fronteras de la defensa nacional.
Asimismo, los análisis críticos recientes advierten sobre la complejidad actual del fenómeno. El Center for Security Studies (CSS) / ETH Zürich (2026) examina cómo la irrupción de la inteligencia artificial generativa y los medios sintéticos transforman las estrategias de desorientación sistémica más allá de la simple persuasión tradicional. En la misma línea, diversos estudios (Deppe, 2023; Reding & Wells, 2022) abordan la guerra cognitiva como una subdimensión crítica de la guerra híbrida, analizando la intersección entre la manipulación de estímulos ambientales y la vulnerabilidad estructural de las sociedades democráticas, un aspecto también estudiado por Hung (2022) en relación con las doctrinas de control de estados mentales impulsadas por potencias globales.
Párrafo de cierre
En síntesis, la guerra cognitiva representa la convergencia entre neurociencia, tecnologías de información y estrategias de influencia, redefiniendo la seguridad internacional desde el dominio humano. Su evolución plantea desafíos éticos, institucionales y democráticos que requieren marcos de gobernanza capaces de equilibrar innovación y protección de la autonomía cognitiva. En un entorno donde la inteligencia artificial generativa, los medios sintéticos y la manipulación algorítmica amplifican la capacidad de interferencia mental, la resiliencia cognitiva de las sociedades se convierte en un componente estratégico central para la
defensa contemporánea.
En Tu Revista Perfiles respetamos absolutamente la voz del autor.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias
- Álvarez Calderón, C. E. (2026). Historia y evolución de la guerra cognitiva: armamentizando la percepción, la emoción y la información. En El campo de batalla digital: ciberguerra, guerra cognitiva y las nuevas fronteras de la defensa nacional (Vol. II, pp. 409-553). Sello Editorial ESDEG.
- Backes, D., & Swab, J. (2019). Conceptualizing cognitive manipulation strategies in targeted populations. ResearchGate preprint.
- Claverie, B., & du Cluzel, F. (2021). Cognitive Warfare: The Future of Operations. NATO Allied Command Transformation (ACT) Innovation Hub.
- Center for Security Studies (CSS) / ETH Zürich. (2026). Cognitive Warfare: The Case for Disaggregation. ETH Zürich.
- Deppe, J. (2023). Hybrid warfare and the manipulation of environmental stimuli in democratic vulnerabilities. Journal of Strategic Security Studies.
- Giorgi, L. M., & Walker, M. S. (2022). Guerra Cognitiva. Visión Conjunta: Revista de Estrategia, 14(27), 9-15.
- Hung, H. (2022). Global powers and the operationalization of mental state control doctrines. Defense and International Security Review.
- Lyon, D. (2006). El ojo electrónico: El auge de la sociedad de la vigilancia. Miquel Vidal (trad.). Miquel Edicions.
- NATO Science and Technology Organization – STO. (2025). Chief Scientist Report: Cognitive Warfare. NATO STO.
- Reding, A., & Wells, M. (2022). Subdimensions of hybrid threats: Cognitive warfare and societal resilience. Strategic Insights.
- Salas Maturana, A. (2025). Guerra Cognitiva: el dominio cognitivo de la guerra, la mente humana como campo de batalla y su integración en los dominios. Revista Seguridad, Ciencia & Defensa, 11(11), 183–200. https://doi.org/10.59794/rscd.2025.v11i11.138
- Segoviano Monterrubio, S. (2025). La guerra cognitiva opción estratégica emergente en la zona gris de la competición geopolítica. Revista UNISCI / UNISCI Journal, (68), Universidad Complutense de Madrid.
- Timsit, S. (2002). Las 10 estrategias de manipulación mediática. Réseau Voltaire.
