Orgullosamente seguimos siendo la raza de bronce
La reflexión histórica sobre el 12 de octubre nos invita a valorar nuestras raíces y a cuestionar la glorificación de la conquista. / Foto: Archivo / Tu Revista Perfiles
✍️ Por Sergio Mejía Cano
Tu Revista Perfiles
Lo más destacado:
- El cambio de denominación del 12 de octubre de «Día de la Raza» a «Día de la Nación Pluricultural» genera debate sobre la memoria histórica.
- Se contrasta la ausencia de monumentos musulmanes en España con la abundancia de estatuas y calles con nombres de conquistadores en México.
- Sergio Mejía Cano rememora cómo en las escuelas se glorificaba la invasión europea, destruyendo culturas milenarias de la «raza de bronce».
Tepic, Nayarit, 18 de octubre de 2026. El cambio que se dio en la denominación en nuestro país al día 12 de octubre del Día de la Raza a Día de la Nación Pluricultural ha generado varios puntos de vista entre algunas personas, porque, aunque parezca increíble, entre algunos camaradas que tocamos este tema hubo algunos que criticaban este cambio de denominación debido a que no fue poca cosa la llegada de Cristóbal Colón a las inmediaciones de lo que hoy se conoce como el continente americano.
También se comentó en esta charla con algunos camaradas que, en las redes sociales había salido una pregunta respecto a que si los árabes, musulmanes y otros nativos del norte de África habían dominado por casi ocho siglos gran parte de la península ibérica y casi toda España, en este país no había, por lo que se sabe y se ha documentado, ninguna estatua ni monumento refiriéndose a algo musulmán, tal y como en México hay estatuas, monumentos y hasta calles, avenidas y calzadas con el nombre o referentes a, Cristóbal Colón y, por si fuera poco, hasta con nombres de otros personajes españoles y, hasta de los mismos invasores que destruyeron a la Gran Tenochtitlan, como Pedro de Alvarado.
Pero no nada más existen en nuestro país referencias a la invasión de los iberos a lo que hoy es México, sino que hasta en las escuelas primarias no nada más privadas, sino hasta públicas se festejaba el 12 de octubre como el Día de la Raza.
La memoria escolar y la glorificación de la invasión
Quienes hoy somos de la tercera edad y hasta un poco más jóvenes, a la mayoría y quizás a todos los alumnos de educación primaria en las décadas de los 60, 70 y tal vez hasta que se hicieron más patentes las protestas por aquella cruenta invasión europea al cumplirse 500 años de aquella catástrofe para la raza de bronce, se nos hacía memorizar por lo menos una estrofa para cantarla precisamente este día de referencia; recuerdo más o menos una que decía: “Si la reina Isabel, ricas joyas, a su empresa solícita dio, al valiente y osado marino, Cristóbal Colón”, creo que seguían otras estrofas más, pero es de la única que me acuerdo de bien a bien, precisamente porque, así como se nos hacía aprender de memoria nuestro Himno Nacional, igual canciones y alabanzas hacia aquel “ valiente y osado marino”.
Pero este día del 12 de octubre no nada más se recordaba y se le llamaba pomposamente Día de la Raza en nuestro país, sino que esta fecha hasta se festejaba como un gran acontecimiento, siendo que, a todas luces en la mayor parte fue un terrible hecho al destruir culturas milenarias de todo tipo como la herbolaria, la astronomía, la convivencia con la Naturaleza, etcétera.
Los Caballeros de Colón y el ingenio mexicano
A mediados de los años 70 del siglo pasado, acudí a tocar con la orquesta del maestro, Paco Jáuregui y sus 22 profesores a una fiesta en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, una fiesta organizada por los Caballeros de Colón, para designar a los nuevos dirigentes de esa organización. Ahí se hicieron honores a símbolos españoles referentes a Cristóbal Colón, aunque, claro está, también con la presencia de nuestro lábaro patrio, tal vez para despistar y no olvidar que estaban en México y no nada más en España.
La escolta que llevaba los símbolos españoles y la bandera mexicana también, iban vestidos con armaduras parecidas a las imágenes de los soldados españoles que ilustran los libros de historia de México: cascos y armaduras metálicas, así como una espada colgando de un costado de su cintura y portando en mano lanzas de madera con punta metálica.
Esta fiesta me hizo recordad al escritor y caricaturista, Eduardo del Río, más conocido como Rius, cuando en uno de sus libros referentes a los nombres que tenían las pulquerías en la hoy Ciudad de México, escribe Rius que a un pulquero emprendedor le dio por ponerle como nombre a su pulquería recién inaugurada como, “Los caballeros de Colón”; sin embargo, comenta el caricaturista que de inmediato le llegó una delegación de esta organización o asociación civil, apoyadas por policías, para obligarlo a quitarle ese nombre a su pulquería por considerarlo altamente ofensivo para tan gran personaje veneciano.
Así que no le quedó de otra al pulquero emprendedor que acatar aquella disposición debido a que no eran nada más los integrantes de dicha asociación civil, así lo habían dispuesto, sino porque vio mano gubernamental en esta orden de cambiar el nombre. Así que, gracias al ingenio mexicano, lo mejor que se le ocurrió a este pulquero fue cambiar la denominación de su pulquería a decir en lo sucesivo, “las mulas de don Cristóbal”.
Sea pues. Vale.
Este contenido contó con asistencia de herramientas de IA.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

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