Pensamiento político XLVI
Por José Guadalupe Rocha Esparza
Erasmo de Rotterdam, filósofo humanista, filólogo y doctor en teología neerlandés, uno de los más grandes eruditos del Renacimiento nórdico, nació el 28 de octubre de 1467. Acusado de ignorancia, herejía e idolatría por teólogos, frailes y protestantes. Amigo de Tomás Moro. Consejero Real de Carlos V. Escribió una obra notable: “Educación del príncipe cristiano”.
Pedía ser más severo con nosotros mismos cuanto más indulgentes se muestren todos y ser rigurosísimo censor de nosotros mismos cuando el mundo nos aplauda. Decía que nuestra vida está a la vista de todos; en vano sería escondernos. Sentenciaba que no puede existir cosa más pestilente, aborrecible y execrable que un príncipe necio, malo o tirano.
Bajo un príncipe tahúr, todos juegan; bajo un príncipe guerrero, todos tienen pujos bélicos; bajo un príncipe dado a comeres y beberes, todo el reino banquetea; bajo un príncipe cruel, todo es calumnia. El príncipe que arranca dinero a la fuerza es mercader, un ladrón a secas. El príncipe íntegro, recto, honesto y ordenado es una viva encarnación de la ley, dijo.
