Prudencia frente a la presión: la estrategia de Claudia Sheinbaum ante los amagos de Estados Unidos
Por Sergio Mejía Cano
Las amenazas que no desaparecen
Por lo que se ve y se oye a través de los medios informativos y las redes sociales, los Estados Unidos de América (EUA) no quitan el dedo del renglón en su amago respecto a una intervención militar en México con el pretexto de que los cárteles de la droga son los que mandan.
Recientemente, en la mayoría de los medios de circulación nacional, la nota principal —como en La Jornada, firmada por la redacción de este diario— apareció con el encabezado: “Nos reservamos el derecho de operar militarmente en México: JD Vance”, resaltando además que: “Trump insiste en que los cárteles aquí y la presidenta está asustada”.
Surge entonces la pregunta: ¿con qué derecho y con qué autoridad moral se atreven los EUA a lanzar estas amenazas contra la soberanía de nuestro país, cuando México ha demostrado, tanto en el sexenio anterior como en el actual, que mantiene acciones permanentes contra el tráfico de drogas, los cárteles y la criminalidad en general?
Prudencia no significa debilidad
Desde luego existen críticos, adversarios y detractores de la actual administración federal encabezada por nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), quienes cotidianamente la califican de débil, por decir lo menos. Quizá de esas voces se alimenta el descerebrado presidente de los EUA para afirmar que CSP está asustada.
Sin embargo, si algo ha demostrado la presidenta es prudencia, diplomacia, cabeza fría y serenidad, frente a la gran cantidad de embates que recibe prácticamente todos los días, tanto de adversarios nacionales como extranjeros, no únicamente de los Estados Unidos, sino posiblemente de otros países que no ven con agrado la popularidad y el respaldo ciudadano con los que cuenta la mandataria mexicana.
Inteligencia antes que confrontación
Quienes tengan dos dedos de frente deberían reconocer que la actitud de CSP demuestra más inteligencia y cerebro que intestinos e hígado, al no caer en provocaciones que algunos interpretan como parsimonia, pasividad o falta de respuestas contundentes.
Por el contrario, su conducta refleja la prudencia, la calma y la tranquilidad necesarias para evitar caer en el garlito que, probablemente, muchos de sus detractores y adversarios —sin importar su nacionalidad— quisieran verla aceptar.
Un carácter firme
Es más que probable que Claudia Sheinbaum ya tenga un plan claramente definido en caso de que los amagos del gobierno estadounidense se materialicen o se intensifiquen.
Vale la pena recordar las palabras del ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador, pronunciadas en septiembre de 2024, cuando Sheinbaum ya había sido electa presidenta de la República. López Obrador advirtió a algunas empresas y al sector privado que con Claudia no se relajaría la disciplina, que actuaría con firmeza, evitando influencias, corrupción y amiguismo; añadiendo que “él podría parecer fresa en el trato, pero que la presidenta electa tenía un carácter muy recto”.
Tal vez el expresidente no se refería únicamente a la política interna, sino también a la política exterior, donde la actual mandataria ha demostrado prudencia y firmeza, pero sobre todo inteligencia, soportando todo tipo de improperios no sólo de mexicanos que no conciben que el país avance en diversos aspectos, sino también de gobiernos extranjeros que ya no aceptan que México deje de ser tratado como antes de diciembre de 2018.
El costo de una confrontación
Ahora bien, en caso de una intervención militar por parte de los gringos hacia nuestro país, ¿quiénes serían la principal carne de cañón? Muy probablemente afroamericanos, asiáticos y latinos, no así los güeritos que históricamente contemplan sus agresiones desde lejos, sin correr peligro alguno.
Los EUA tampoco podrían utilizar armamento pesado de manera indiscriminada, pues la destrucción de infraestructura implicaría posteriormente enormes costos de reconstrucción. Una confrontación tendría que desarrollarse de otra forma y, para ello, es conocido el espíritu patriótico de una gran mayoría de mexicanos, que siempre ha tenido presente aquello de que para morir nacimos y, para otros, simplemente, que la vida no vale nada.
Sea pues. Vale.
En Tu Revista Perfiles, respetamos absolutamente la voz del autor.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

