Querétaro 1916
Para ser libre no basta quererlo,
sino que es necesario también saberlo ser.
Venustiano Carranza al constituyente de 1917
Por Efraín Moreno Arciniega
Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, abre los trabajos del Congreso Constituyente de 1917 con un discurso que es una joya de la historia política y jurídica de este país que todos los mexicanos deberíamos de leer, y el cual es el reflejo de lo que fue Carranza: Un hombre con una visión profunda del Estado que había que construir en su tiempo. Esto, independientemente de sus errores, que como todo humano cometió; entre otros: haber ordenado el asesinato de Zapata.
Allí señala:
Ciudadanos diputados:
…Vengo a poner en vuestras manos, en cumplimiento de una de las promesas que en nombre de la revolución hice en la heroica ciudad de Veracruz al pueblo mexicano: el proyecto de Constitución reformada.
Proyecto en el que están contenidas todas las reformas políticas que la experiencia de varios años, y una observación atenta y detenida, me han sugerido como indispensables para cimentar, sobre las bases sólidas, las instituciones, al amparo de las que deba y pueda la nación laborar últimamente por su prosperidad, encauzando su marcha hacia el progreso por la senda de la libertad y del derecho; porque si el derecho es el que regulariza la función de todos los elementos sociales, fijando a cada uno su esfera de acción, ésta no puede ser en manera alguna provechosa, si en el campo que debe ejercitarse y desarrollarse, no tiene la espontaneidad y la seguridad, sin las que carecerían del elemento que, coordinando las aspiraciones y las esperanzas de todos los miembros de la sociedad, los lleva a buscar en el bien de todos la prosperidad de cada uno, estableciendo y realizando el gran principio de la solidaridad, sobre el que deben descansar todas las instituciones que tienden a buscar y realizar el perfeccionamiento humano.
Cada párrafo de este extraordinario discurso de Carranza es de un valor político y jurídico extraordinario.
Los académicos y estudiosos de la historia han catalogado al mismo, como el documento jurídico más importante y trascendente que se ha escrito en toda la historia de México.
En este primer párrafo de su discurso, Carranza señala dos principios fundamentales en los que deben sustentarse el progreso y desarrollo de una nación: La libertad de los individuos y el derecho que los garantice. Sin estos dos valores, para él, ni tienen cimientos las Instituciones que se construyan; ni se puede lograr el progreso social, que es a su vez, la base del progreso individual.
Carranza estaba convencido de que las Instituciones del Estado son viables si están sustentados en la libertad humana y en el derecho; señalando:
Ya antes dije que el deber primordial del gobierno es facilitar las condiciones necesarias para la organización del derecho o, lo que es lo mismo, cuidar de que se mantengan intactas todas las manifestaciones de libertad individual, para que, desarrollándose el elemento social, pueda, a la vez que conseguirse la coexistencia pacífica de todas las actividades, realizarse la unidad de esfuerzos y tendencias en orden a la prosecución del fin común: la felicidad de todos los asociados
Por esta razón, lo primero que debe hacer la Constitución política de un pueblo, es garantizar, de la manera más amplia y completa posible, la libertad humana, para evitar que el Gobierno, a pretexto del orden o de la paz, motivos que siempre alegan los tiranos para justificar sus atentados, tenga alguna vez de limitar el derecho y no respetar su uso íntegro, atribuyéndose la facultad exclusiva de dirigir la iniciativa individual y la actividad social, esclavizando al hombre y a la sociedad bajo su voluntad omnipotente.
Coincidiendo con Emilio Rabasa, uno de los intelectuales más reconocido de ese tiempo, y el cual señaló en uno de sus trabajos, que la causa fundamental de que en México se hubiera dado la dictadura de Porfirio Díaz, fue la Constitución de 1857; ya que sus artículos y reglamentos no lo podían impedir.
Carranza también estaba convencido, como político que había vivido la Reforma de Juárez y todo el Porfiriato, que la Constitución de 1857 tenía muy buenos preceptos pero que nunca se procuró en la misma darle el sustento a los mismos para poder aplicarlos; lo cual la hizo inaplicable y de poco beneficio para el pueblo; señalando al respecto:
Mas, desgraciadamente, los legisladores de 1857 se conformaron con la proclamación de principios generales que no procuraron llevar a la práctica, acomodándolos a las necesidades del pueblo mexicano para darles pronta y cumplida satisfacción; de manera que nuestro código político tiene en general el aspecto de fórmulas abstractas en que se han condensado conclusiones científicas de gran valor especulativo, pero de las que no ha podido derivarse sino poca o ninguna utilidad positiva.
De esta manera, la intención que tenía Carranza en ese 2016, era sólo reformar la Constitución de 1857; con adiciones a ciertos artículos que la harían operativa para enfrentar los nuevos retos de la Revolución de 1910.
Así, Carranza propuso las siguientes reformas constitucionales:
Una reforma al Art. 27 en el sentido de que la expropiación de tierras por interés público, ya no fuera un asunto de la Suprema Corte, sino que fuera una facultad del Poder Ejecutivo.
Fortalecer al Poder Ejecutivo para evitar que el mismo asumiera funciones metaconstitucionales como lo hacen todos los dictadores.
La laicidad de la educación.
Exclusión del Clero de la enseñanza.
El derecho de ciudadanía.
Entre otras cosas.
El Constituyente de Querétaro le tomó la palabra; pero lo superó. Aprobó una nueva Constitución que fue la admiración de todo el mundo de ese entonces.
La Constitución de 1917 aprobó lo que ninguna Constitución de ese tiempo establecía:
Fue la primera en el mundo en establecer las garantías individuales, que es el antecedente de lo que hoy son los derechos humanos.
Fue la primera en establecer la expropiación de las tierras por interés público; pero además aprobó lo que ninguna constitución de entonces establecía: el agua y las riquezas del subsuelo son propiedad de la nación.
Fue la primera en establecer las garantías sociales al aprobar el artículo 123 que habla de los derechos de los trabajadores.
Fue la primera Constitución que otorgó el derecho de Ciudadanía; estableciendo el derecho de los individuos a votar y ser votado y prohibir la reelección.
Creó una nueva concepción de Federalismo al otorgarle en el artículo 115 la autonomía al municipio.
Esto es y esta es la importancia de la Constitución de 1917.
Vale pues la pena estudiar este extraordinario documento de Carranza y los preceptos históricos que aprobó el constituyente de 1917.
El Constituyente de Querétaro estuvo conformado por todas las corrientes existentes en ese entonces en México; nadie quedó fuera de esa discusión.
Allí estuvieron Carranzistas, Zapatistas, Villistas, Maderistas; no hubo allí, ninguna expresión hegemónica en dicho Congreso.
La Constitución de 1917 fue la Constitución de todos los Méxicos.
Hoy es una solo voz la que domina; y así, lo único que puede aprobarse son reformas constitucionales para una facción.
¡Un saludo para Tod@s!
