Nayarit: la sucesión que el gobierno intenta inflar a la fuerza
Analistas señalan que el liderazgo impulsado por el gobierno de Nayarit no despega por falta de legitimidad real.
Sumario: La sucesión adelantada y el malestar interno: Entre “línea”, celulares confiscados y liderazgos que no vuelan.
Por Manuel Rueda / Editorial
En los últimos días comenzó a correr un comentario desde el primer círculo del gobernador: la instrucción directa de alinearse con una figura prácticamente desconocida rumbo a la gubernatura. No se sabe si sería por Morena o por otro partido, pero la orden —según quienes estuvieron ahí— fue puntual.
Es preocupante que se den estas situaciones cuando falta poco más de año y medio para la elección, pero más preocupante aún es el método: retiraron celulares al entrar a la reunión, como si la transparencia fuese enemiga y la duda, un estorbo.
Una felicitación necesaria a Diana Laura Huerta
Quiero hacer aquí un alto —uno cálido, merecido y sincero— para reconocer a Diana Laura Huerta. Ella no se dedica a escribir columnas ni presume oficio periodístico, pero cada vez que se anima a hacerlo demuestra una sensibilidad especial y una claridad que no se compran con diplomas.
Su texto reciente, inspirado en el Festival Internacional del Globo, no solo es certero: es valiente. Lo escribió desde la honestidad y desde ese lugar donde la intuición política es más nítida que cualquier cálculo.
Y eso, no cualquiera lo tiene.
Ojalá escribiera más seguido. Porque abriría ventanas donde otros prefieren cortinas. Y porque voces así —sin intereses, sin pretensiones y sin máscaras— hacen falta, y muchas.
El globo que no despega
Diana Laura comparó estos “liderazgos” impulsados desde el poder con globos inflados a fuerza de nómina y estructura: brillosos por fuera, frágiles por dentro.
Y el símil es perfecto.
El personaje que se pretende impulsar no tiene base electoral, ni historia pública, ni territorio. Todo lo que posee proviene del escritorio del Ejecutivo, no de la voluntad real de la gente.
Promoción artificial y fracturas reales
Mientras tanto, quienes sí han caminado, quienes sí tienen bases, quienes sí han construido legitimidad en territorio, observan cómo intentan apagar todas las aspiraciones para sostener una sola.
No es estrategia: es un error político que tarde o temprano revienta.
La política no debería oler a imposición
La política —la verdadera— se hace convenciendo, no intimidando.
Construyendo, no reteniendo.
Y cuando para impulsar a alguien se necesitan reuniones herméticas, teléfonos confiscados y mensajes unilaterales, entonces no hablamos de sucesión: hablamos de imposición.
Y las imposiciones nunca terminan bien.
Que el costo no salga del pueblo
Solo queda esperar que esta operación no se pague con recursos públicos. Que el capricho, si lo hay, se financie de manera personal.
Porque Nayarit merece un liderazgo que vuele por mérito propio, no un globo amarrado por la nómina.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

ESTE ES EL COMENTARIO DE DIANA LAURA HUERTA
