El poder de la palabra sobre el “ring”: el VIII Torneo de Dramaturgia Andaluza conquista Málaga
Sumario: El Torneo de Dramaturgia Andaluza celebra su octava edición en Málaga bajo la dirección de Beatriz Mori, consolidando un formato escénico único donde la palabra es la gran protagonista.
Por María Esther Beltrán Martínez
Fotos: Torneo de Dramaturgia Andaluza
Un escenario convertido en cuadrilátero literario
Málaga, España.— El escenario de la Sala María Victoria Atienza se transformó en un cuadrilátero simbólico para acoger la octava edición del Torneo de Dramaturgia Andaluza, un certamen que ha logrado posicionarse como una de las propuestas más originales dentro del panorama teatral contemporáneo.
Bajo la dirección de Beatriz Mori, el torneo ha consolidado un formato donde la literatura se vive como un combate de ideas, pero donde la única fuerza determinante es la potencia de la palabra escrita y la interpretación escénica.
Ocho años de consolidación escénica
La continuidad del torneo durante ocho ediciones habla de una estructura sólida y de una visión clara. La labor de Mori ha sido clave para construir un espacio que combina organización rigurosa con una atmósfera de tensión respetuosa en cada jornada.
Desde la selección de textos hasta la relación con jurado y participantes, el certamen reafirma su lugar como plataforma fundamental para la dramaturgia contemporánea en Andalucía.
Semifinales: duelos de alto nivel
El torneo se desarrolló en tres jornadas principales. La primera semifinal, realizada el 14 de abril, enfrentó “300 pasos” de Emilio Goyanes contra “Interferencias” de Marga Dorao, con interpretaciones que dieron vida a ambos textos desde la lectura dramatizada.
Al día siguiente, el 15 de abril, se llevó a cabo la segunda semifinal, donde “Preparacionistas” de Julio Béjar compitió con “Oasis del desierto” de Arantxa Sanchís, siendo esta última la obra que logró asegurar su pase a la final gracias a su profundidad narrativa.
Una final con sala llena
El cierre del torneo se vivió en una sala completamente llena. La sevillana Arantxa Sanchís, conocida como “La Puñito de Oro”, se alzó con la victoria frente al granadino Emilio Goyanes, “El Camaleón Estepario”.
Las interpretaciones finales estuvieron a cargo de María Agudo y Adrián Vereda, por parte de Sanchís, y Luis Felpeto junto a María Benítez, por Goyanes, en un duelo donde el público también participó activamente con su voto.

El “ring” como símbolo escénico
Uno de los elementos distintivos del torneo es el uso de un ring de boxeo como escenario principal. Sin embargo, la competencia se aleja de lo físico para centrarse en la lectura dramatizada.
Los actores suben al cuadrilátero para dar vida a los textos mediante la voz y el gesto, permitiendo que la arquitectura literaria de cada obra destaque sin distracciones visuales.
Un espectáculo integral
El evento fue conducido por José María del Castillo, cuya presencia escénica aportó dinamismo al torneo. Acompañado por Borja Alzueta y Aina Figuerola, así como por integrantes de “La revolución de las musas” en la final, el certamen integró elementos musicales que enriquecieron la experiencia.
Asimismo, la presencia de representantes de la Sociedad General de Autores y Editores y un jurado final de alto nivel consolidaron la calidad de esta edición.

Una puerta abierta al intercambio cultural
Entre los proyectos a futuro, destaca la intención de desarrollar un torneo que reúna a dramaturgos mexicanos y españoles, una propuesta que abriría nuevas rutas de colaboración y diálogo escénico entre ambos países.
🧭 LECTURA POLÍTICA
La permanencia y evolución del Torneo de Dramaturgia Andaluza reflejan el papel estratégico de la cultura como espacio de diálogo, identidad y proyección internacional.
Iniciativas como esta no solo fortalecen la escena local, sino que también abren posibilidades de intercambio cultural que trascienden fronteras.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

