junio 15, 2026

Un bello pasado: la gloria de “La Escuela Rural Mexicana”

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normal rural

Madre naturaleza

Ya no hay flores

Por do mi paso

Vacilante avanza;

Nací sin esperanzas ni temores:

Vuelvo a ti sin temores ni esperanza.

Ignacio Ramírez “El Nigromante”

Efraín Moreno Arciniega

A la Mtra. Candelaria Árcega Verdín;

Y a través de ella, a todos los Maestros

De aquella Escuela Rural Mexicana que

Forjaron el México de hoy.

El primero de diciembre de 1916, Venustiano Carranza, como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, presentó su proyecto de reformas a la Constitución de 1857, para abrir los trabajos legislativos del Congreso Constituyente reunido en Querétaro.

Venustiano Carranza pensaba sólo en reformas a la Constitución de 1857,

El Congreso Constituyente terminó promulgando una nueva Constitución: la Constitución de 1917.

El discurso allí pronunciado por Carranza, además de histórico, es un documento extraordinario por lo bien elaborado y por las tesis que allí plantea sobre lo que debe ser el nuevo Estado Mexicano derivado del movimiento de la Revolución de 1910.

Es este, uno de los más grandes discursos que se han pronunciado en la historia de México.

En el mismo, refiriéndose a la educación, Carranza señala:

El Gobierno de mi cargo cree que, en el anhelo constante demostrado por las clases inferiores del pueblo mexicano, para alcanzar un bienestar de que hasta hoy han carecido, las capacita ampliamente para que, llegado el momento de designar mandatarios, se fijen en aquellos que más confianza les inspiren para representarlas en la gestión de la cosa pública.

Por otra parte, el gobierno emanado de la revolución, y esto le consta a la República entera, ha tenido positivo empeño en difundir la instrucción por todos los ámbitos sociales; y yo creo fundadamente que el dado, no sólo se continuará, sino que se intensificará cada día, para impulso hacer de los mexicanos un pueblo culto, capaz de comprender sus altos destinos y de prestar al gobierno de la nación una cooperación tan sólida y eficaz, que haga imposible, por un lado, la anarquía y, por otro, la dictadura.

Así fue como la Constitución de 1917 aprobada por el grupo que encabezaba Venustiano Carranza, estableció ese viejo anhelo de los sectores poblacionales mayormente marginados de México: el de que sus hijos tuvieran escuela; aprobando el Artículo Tercero donde se señalaba que la educación en México sería laica y gratuita.

Cuando Villa acepta la amnistía y se rinde, estando en la Presidencia Adolfo de la Huerta, quien fungía como Presidente interino después de la muerte de Venustiano Carranza el 21 de mayo de 1920; se retira a vivir a la Hacienda de Canutillo en el Estado de Durango en julio de este mismo año, que el mismo gobierno le ofreció en el convenio signado por su rendición; lo primero que ordena es la edificación de una escuela para los hijos de todos los trabajadores y de su guardia personal que lo iban allí a acompañar con Maestros a los que les concedió un buen salario por su trabajo docente.

Esta era la opinión, como bien lo dice Carranza, que sobre la educación del pueblo tenían todos los grandes caudillos del movimiento revolucionario de 1910.

Así fue como surgió el gran Proyecto Educativo del México pos revolucionario: el de “La Escuela Rural Mexicana”; ideado por un grupo de mexicanos ilustres que encabezó José Vasconcelos, quien fue el creador en 1921 de lo que es hoy la Secretaría de Educación Pública estando de presidente el General Álvaro Obregón,

El proyecto inicia con la creación de lo que fueron “Las Casas del Pueblo”, que el mismo Vasconcelos idea e impulsa; y que tuvo como gran propósito la alfabetización de millones de mexicanos en ese entonces analfabetas; y en el que participaron con sus ideas y creaciones mexicanos tan distinguidos, además de él, a través del tiempo, en mi opinión hasta 1964, como lo fueron: Rafael Ramírez, Gregorio Torres Quintero, Narciso Bassols, Moisés Sáenz y Jaime Torres Bodet.

Fue en el proyecto de “La Escuela Rural Mexicana” cuando surgen Instituciones como:

Las Escuelas Normales Rurales en 1922.

Las Escuelas Secundarias en 1923.

Las Misiones Culturales en 1923

La Escuela Normal Superior de México: 1936.

El Instituto Politécnico Nacional: 1936

El Instituto de Capacitación del Magisterio en 1945.

Fundación de la Comisión Nacional de los libros de texto gratuitos (CONALITEG): 1959.

Los Centros Regionales de Educación Normal en 1960.

Entre otras.

 

Aunque, hay que puntualizarlo:

La obra más importante del Proyecto “La Escuela Rural Mexicana” fue sin duda la gran campaña de alfabetización en adultos y niños; y la fundación de miles de escuelas a lo largo y ancho del país para hacer posible el sueño de millones de mexicanos que sus hijos aprendieran a leer y escribir.

A partir de 1921, Vasconcelos y los secretarios de Educación que le siguieron para llevar a cabo esa gran tarea de llevar la educación a todos los rincones del país, tuvieron la necesidad de improvisar Maestros; la tarea no estaba para esperar la formación de los mismos.

Así fue como recibieron nombramientos de Maestros miles de jóvenes y señoritas con estudios, la mayoría de ellos, de apenas de educación primaria, o de algún grado de la misma. Y la educación primaria se hizo así posible para la gran mayoría de los mexicanos; esfuerzo que fue ejemplar para el resto de las naciones del orbe.

Sin embargo, el mundo de 1921 era ya muy diferente en 1945.

La escuela entonces necesitaba un Maestro más preparado profesionalmente para formar a un educando que requería saberes más allá de la alfabetización inicial y de las operaciones básicas de la aritmética; surgiendo de esta manera la propuesta del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio (IFCM), cuya tarea fundamental fue la de otorgar estudios del nivel secundaria a todos los Maestros en servicio de ese entonces que no los tuvieran; y además ofertar estudios equivalentes a los de las Escuelas Normales Rurales a todos los profesores con estudios del nivel secundario ya acreditado.

El que funda el IFCM fue Jaime Torres Bodet; quien fue secretario de Educación del país en ese gobierno de Ávila Camacho, durante el periodo comprendido de 1943-1946. Después lo volvió a ser durante el período 1958-1964 en el Gobierno del Lic. Adolfo López Mateos. Tiempo en el que el Plan educativo de los 11 años; fueron los años en que se crea la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos; las Escuelas Primarias Tipo; y la creación de los Centros Normales Regionales.

De esta manera es como el IFCM se convirtió en lo que en ese entonces se denominó “La Escuela Normal más grande del mundo”, cuyos programas de estudios se  cursaban en los períodos de vacaciones para preparar e iniciar un Ciclo Escolar.

En Nayarit, por ejemplo, dichos cursos se ofertaban en las vacaciones de verano, porque aquí se trabajaba uno de los dos Calendarios Escolares que tenía la Secretaría de Educación Pública en ese entonces; que era el Calendario Escolar tipo B; aunque en otros Estados del país, como era el caso de los Estados del Centro del país, dichos cursos se llevaban a cabo en los meses de diciembre y enero, porque en estas Entidades se trabaja el Calendario Escolar tipo A: con el tiempo, como hoy lo sabemos, prevaleció solo el Calendario Escolar tipo B para todo el país.

Con este esfuerzo realizado a través del IFCM, además del que hicieron las Escuelas Normales de México, el propósito de elevar la calidad de la educación en la Escuela Primaria en México también se logró.

En Nayarit, el IFCM funcionó de 1946 hasta 1989; año en qué desaparece para dar paso a la creación de lo que son ahora los Centros de Actualización del Magisterio (CAM); cuyo propósito principal sigue siendo la actualización y capacitación de los Maestros Mexicanos de todos los niveles de la Educación Básica.

Quedando la tarea de la Formación de Maestros para la Universidad Pedagógica Nacional y para las Escuelas Normales.

Hoy, tengo que decirlo, no sé para dónde camina la educación en México.

Una educación básica con bajos niveles de aprovechamiento.

Una educación superior con apoyos muy limitados.

Hechos que me hacen pensar en los hermosos versos del “Nigromante”:

Madre naturaleza

Ya no hay flores

Por do mi paso

Vacilante avanza;

 

Nací sin esperanzas ni temores:

Vuelvo a ti sin temores ni esperanza

Un saludo para Tod@s

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