VIEJAS TÁCTICAS Y “NUEVA NORMALIDAD”.
“Debemos ordenar el caos, y no tengo
duda de que el mejor y más veloz método es
implantar la ley del pueblo en vez de la turba”
Gandhi
Por: Dr. Pedro Gonzáles Castro
y Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra
A casi cincuenta años del trágico “halconazo”, ocurrido en junio de 1971, en Jalisco se presenta un evento que nos hace recordarlo. Desde luego, guardada la proporción, no deja de ser impactante las formas en que los asistentes a la marcha fueron agredidos sistemáticamente. Viejas formulas de asalto fueron puestas de manifiesto.
El 10 de junio de 1971, en la Ciudad de México, una manifestación estudiantil que marchaba en apoyo de la Universidad de Nuevo León, fue violentamente reprimida por un grupo militar denominado «Halcones». Granaderos, miembros de la Policía e incluso tanques antimotines salieron a las calles para controlar la marcha estudiantil; un”control violento y desmesurado. En mitad de la protesta, la explosión de una granada era el anticipo de lo que se avecinaba.
En esta ocasión, el asesinato de una persona a manos de agentes de la policía fue el motivo de la manifestación en las calles del centro de Guadalajara. Giovanni López, quien fue detenido el 4 de mayo por no utilizar cubrebocas, medida arbitraria que fue impuesta por la autoridad estatal, fue golpeado hasta causarle la muerte. Mientras que en 1971, una granada fue el disparador de la represión, en esta ocasión la acción fue más sofisticada.
Mientras un grupo de manifestantes dañaba las puertas de Palacio de Gobierno, otro incendiaba dos patrullas. En el marco de estos disturbios, un sujeto roció un líquido inflamable a un agente y le prendió fuego. Igual que en junio del “71” la estratagema se echa a andar, la infiltración de grupos paramilitares se hizo presente y agredieron a los manifestantes con palos y porras al tiempo que realizaban detenciones a discreción en diferentes puntos de la ciudad.
Aunque el caso de Giovanni ha dejado al descubierto una serie de abusos policiacos relacionados con la medida impositiva generada por el titular del ejecutivo (acuerdo DIELA ACU 026/2020), lo cierto es que en Jalisco se vive un ambiente de inconformidad y de impotencia ante el incremento de las desapariciones forzadas, violaciones, feminicidios, robo con violencia, etc.
Muchas cosas están ocurriendo en nuestro Estado que no están al margen de diversidad de intereses. Grupos de poder, enquistados en todos los niveles, hacen lo posible por recuperar sus privilegios y en este tiempo de pandemia han encontrado la ocasión propicia para ir tejiendo, a la vieja usanza, una red que les permita conservar sus privilegios.
Utilizan todos los espacios que les son viables y posibles, crean un bloque de gobernadores que amenazan con alejarse del pacto federal y sistemáticamente se oponen a todas las propuestas emanadas del ejecutivo federal, se organizan en grupúsculos como FRENA que busca hacer dimitir al presidente usando herramientas jurídicas, de presión social y de medios. Organizan protestas y caravanas que, como gota de agua sobre la roca, buscan permear la opinión pública.
Los grupos neoliberales tratan de cubrir todos los frentes, tanto políticos, sociales, culturales, intelectuales, legales, cibernéticos y económicos, a nivel local, nacional e internacional. México representa un gran botín. Muchos de los actores tienen actitudes fascistoides y en el ajedrez político habrá que ser cuidadosos en cómo se están gestando las alianzas.
Ante este panorama, es importante tener presente que los proyectos y los cambios no avanzan por si mismos, es necesario cuidar cada una de las partes que se gestan durante el proceso y, en este sentido, generar políticas publicas que incorporen a cada uno de los actores a través de pequeñas conquistas es importante. A nivel nacional se observan cambios sustanciales, el país no se ha endeudado y se avanza en una infraestructura que promete impactar ampliamente en la generación de empleos, además se ha mantenido un relativo poder adquisitivo.
Sin embargo, a nivel local no se percibe una propuesta que responda a las demandas sociales, se vive un ambiente polarizado en donde todas las exigencias pudieran tener razón. Mientras no exista un proyecto incluyente las buenas intenciones solo serán eso.
Los problemas de violencia e inseguridad, no deben ser resueltos solo con más violencia o la represión, sino con el mejoramiento de políticas más democráticas y participativas. Urge un alto a las desapariciones, a la represión, a los feminicidios, a la utilización de las fuerzas policiacas en contra de la población, se debe garantizar un ambiente de certidumbre. ¡Se ha hipotecado al estado de Jalisco! ¡Es hora de reconsiderar el rumbo!

Este artículo nos permite dimensionar lo que está pasando ya que nos trae a la memoria las estrategias neoliberales que se han utilizado para reprimir al pueblo y para causar inconformidad, pero también para mantenerse los intereses de unos cuatro que habían acaparado la riqueza de Mexico y ahora l s duele perder todos los beneficios que habían obtenido, de ahí que debemos estar alerta con lo que se nos presenta desde la inconformidad de los conservadores.