La violencia en las escuelas: ¿Hacia dónde van nuestros jóvenes?
“En algún lugar de un gran país, olvidaron
construir un hogar donde no queme el sol y
al nacer no haya que morir y en las sombras
mueren genios sin saber de su magia concedida,
sin pedirlo mucho tiempo antes de nacer”
Por Gaby Alvarado
Me recuerdo de una canción de Duncan Dhu y también del sexenio de Peña, de cuando los medios chayoteros comenzaron una cruenta guerra en contra de la Educación Pública y el magisterio mexicano para desacreditarlos; así pues, cada mañana se dedicaban los noticieros de la prensa oficial a redactar y publicar notas periodísticas amarillistas con el propósito de desprestigiar para privatizar, fue así que surgió la película “De panzazo” un filme mezquino hecho con entrevistas a personas que fingían ser maestros para mal responder un simple cuestionamiento. Pero me surge una pregunta ¿Por qué casi nunca entrevistan a maestros de verdad? ¿Por qué no se enteran esos medios chayoteros de las carencias que se viven en las instituciones educativas? ¿Sabían que la Escuela primaria Miguel Hidalgo ubicada en Tepic Nayarit por la calle Juan de Dios Arias a un lado de la iglesia de Fátima, al inicio del ciclo escolar no estaba en condiciones de recibir a los alumnos?
Por este motivo la comunidad escolar tuvo que manifestarse en las calles, ¿Le preocupa la educación a una sociedad que considera que ser profesor es una pseudo ocupación y que para ser maestro sólo se necesita estar frente a un salón? En muchas ocasiones me acerqué como maestra de educación especial para canalizar al DIF temas de maltrato familiar pero no se atendieron las denuncias; actualmente me he acercado al mismo gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero acerca de la injusticia que se ha cometido al no resarcir los daños de la mal llamada reforma educativa como trabajadora de la educación y no existe una sola respuesta de ninguna dependencia gubernamental para atender los temas que le aquejan al docente, ya sea laborales, sociales, económicos, políticos, el maestro se enfrenta a una sociedad que le arroja una enorme responsabilidad pero sin darte la debida autoridad; por supuesto que interviene el desprestigio docente en la que los medios de comunicación han participado a pulso con ello.
Lo ocurrido en el CETIS 100 de Tepic Nayarit, el día 27 de septiembre cuando una alumna utiliza su celular en clase, la maestra le llama la atención, la alumna intenta agredirla, otro joven estudiante le impide poniéndose cómo barrera, ella lo golpea, lo cachetea y lo muerde; entonces él la somete y golpea para defenderse, mientras eso sucede la maestra sólo atina a grabar el incidente sumamente angustiada, existen varias tomas de varios celulares y una de ellas es subida en redes en donde al final se aprecia que la joven agresora toma del cabello a la maestra mientras que ella habla por teléfono con otra autoridad educativa del plantel para que la ayude e intenta al mismo tiempo de tranquilizar a la estudiante que la tiene sujeta del cabello; al poco rato, la CNDH emite un comunicado responsabilizando de todo lo acontecido a la profesora ¿a dónde hemos llegado? ¿Qué le pasa a esa institución? Ese acontecimiento es sólo la punta del iceberg, la familia representa el cobijo de niños y jóvenes, es el primer lugar que le debiera brindar las herramientas para hacer frente a la vida; luego entonces, los niños y jóvenes acuden a las escuelas para aprender sí, pero ello lleva la implícita tarea de compartir lo que traen dentro de su corazón y si los niños son violentados en sus casas, eso es lo que van a compartir en los centros escolares.
Quiero hacer hincapié en lo siguiente: no poner límites en casa, el permitir que los jóvenes falten el respeto a los compañeros, a los mismos padres y a sus maestros también es una forma de maltrato, no atender los temas e ignorar a los trabajadores de la educación también es una forma de violencia; también lo es que el gobierno y las autoridades educativas no se sumen a la ardua tarea que representa educar a una sociedad tan entramada como la nuestra.
En relación a la actuación de la maestra de la escuela en mención acontecida en Tepic Nayarit evidentemente no fue la mejor estrategia docente, pero ignoramos el problema en su contexto más allá de lo que se vio en el momento. Pero, resumiendo ¿Quién es responsable de este incidente? Indiscutiblemente que es una responsabilidad compartida, padres de familia, docentes, autoridades educativas, medios de comunicación y los gobiernos ya que, hay funcionarios que no conocen ni siquiera el color de la bandera y así son contratados; cualquiera llega a la legislación pensando que legislar es tomarse fotos, dar despensas, asistir a coronaciones y fiestas patronales; Peña no se sabía las capitales de los estados y era el presidente de la república; hay maestros universitarios como Denise Dresser, politóloga del ITESO que cree que bailar reggaetón públicamente es la mejor manera de conseguir becas para sus alumnos como ejemplo de su mejor cátedra; padres de familia permisivos o agresivos; maestros que no se preparan ni tienen el compromiso de hacerlo; todos, es una responsabilidad compartida, por lo mismo es tiempo de asumir, de atender nuestro ejercicio ciudadano siendo empáticos, responsables, dispuestos al diálogo, difundir sólo contenido constructivo, que eduque y edifique.
Cuidemos a los hijos de los otros como si fueran los propios, hacer comunidad, hacer cadenas de favores, participando con nuestra familia, atendiendo a los hijos, escuchar y dialogar con los profesores para cuidar lo más valioso, el tesoro del mundo, que son nuestros jóvenes.
