abril 20, 2026

La alfabetización emocional como práctica política

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ensayo

“Es muy importante entender que la inteligencia emocional

no es lo opuesto a la inteligencia,

no es el triunfo del corazón sobre la cabeza,

es la intersección de ambas”.

David Caruso

Por Pedro Gonzales Castro y

Rutilo Tomás Rea Becerra

Recuperar el afecto frente a la burocracia de la existencia

Tras identificar que el malestar contemporáneo tiene raíces estructurales, es imperativo cuestionar las formas tradicionales de intervención psicosocial. Si el agotamiento y el riesgo autolítico son subproductos de un sistema que captura el tiempo y el deseo, la respuesta no puede limitarse a la medicalización del síntoma. Este ensayo propone la Alfabetización Emocional Política como una praxis de resistencia que busca devolver al sujeto su agencia frente a la burocracia de la vida.

  1. Más allá de la inteligencia emocional: una perspectiva crítica

La educación emocional convencional ha sido, en ocasiones, cooptada por la lógica del rendimiento, enfocándose en la «gestión» de las emociones para mantener la productividad. En contraste, la Alfabetización Emocional Política se fundamenta en la comprensión de que el afecto es un territorio en disputa. Como señala Berardi (2003), la crisis actual es una crisis de la sensibilidad provocada por la aceleración info-capitalista.

Alfabetizarse emocionalmente, en este sentido, implica reconocer que la tristeza, la ansiedad o el agotamiento no son fallos privados, sino señales de una realidad política que agrede al sujeto. Reclamar el derecho a sentir y a nombrar el malestar es el primer acto de soberanía frente a una estructura que exige una positividad constante y alienante.

  1. La ética del vínculo como factor de protección

Desde la perspectiva de González Galán (2022), la salud mental es una construcción relacional. La burocracia de la existencia ha fragmentado los vínculos, sustituyendo el encuentro humano por transacciones administrativas o digitales. La alfabetización emocional propone reconstruir la ética del vínculo, fomentando comunidades de escucha que rompan el aislamiento que precede al colapso.

Reconocer al «otro» como un interlocutor válido y no como un competidor es un acto profundamente político. Al fortalecer el tejido social a través de la validación mutua, se crean redes de protección natural que la intervención clínica aislada no puede replicar. La alfabetización emocional política enseña que el cuidado del otro es, en última instancia, la defensa de la propia humanidad frente a la anomia social.

  1. Neurobiología de la emancipación y regulación colectiva

La neurobiología forense de García López (2020) nos enseña que el cerebro social necesita de la corregulación para sanar. El aislamiento prolongado mantiene al sistema nervioso en un estado de alerta que facilita la «visión de túnel». La alfabetización emocional política actúa como un mecanismo de regulación colectiva.

Al comprender cómo el entorno moldea nuestra respuesta biológica al estrés, el ciudadano adquiere herramientas para desmantelar la indefensión aprendida. Ya no se trata solo de «respirar para calmarse», sino de comprender las causas políticas de la agitación y organizarse para transformar esas condiciones. La soberanía emocional es la capacidad de decidir cómo habitamos nuestro cuerpo y nuestro tiempo, recuperando el control sobre el eje HPA a través de la acción consentida y con sentido.

  1. Conclusión: Del sujeto paciente al ciudadano agente

La alfabetización emocional política desplaza al individuo del lugar del «paciente» que espera ser curado, al lugar del «agente» que comprende y transforma su realidad. Nombrar las emociones en su contexto político es el paso necesario para transitar del dolor privado a la indignación creadora. Recuperar el afecto de las garras de la burocracia institucional es, quizás, la tarea más urgente para construir una sociedad donde la vida no solo sea protegida, sino celebrada en su plena soberanía.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias  

  • Berardi, F. (2003). La fábrica de la infelicidad: Trabajo inmaterial y crisis nerviosa. Traficantes de Sueños.
  • Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido (Original publicado en 1968). Siglo XXI Editores.
  • García López, E. (2020). Psicopatología Forense: Derecho, Neurociencias y Justicia. Manual Moderno.
  • González Galán, J. M. (2022). Ética y psicología clínica: Vínculos y responsabilidades en el final de la vida. Universidad de Guadalajara.
  • Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder.
  • Lazzarato, M. (2014). Signos, máquinas, subjetividades: Ensayos sobre el capitalismo cognitivo. Extracción.

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alfabetización emocional, salud mental, política, sociedad, vínculos, ensayo, Pedro Gonzales Castro, Rutilo Tomás Rea Becerra

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La alfabetización emocional como práctica política plantea que el malestar no es individual, sino estructural, y propone recuperar el vínculo como forma de resistencia social.

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