abril 26, 2026

Manejo del estrés y autocuidado en profesionales de la salud mental

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estres

“Ser empático es ver el mundo

a través de los ojos del otro y no ver

nuestro mundo reflejado en sus ojos”.

Carl Rogers

Pedro Gonzales Castro Y

Rutilo Tomas Rea Becerra

El ejercicio profesional en el ámbito de la salud mental es inherentemente exigente y gratificante. Sin embargo, la exposición constante al sufrimiento humano, la gestión de crisis y la profunda implicación emocional pueden conducir a un desgaste significativo, incluso al síndrome de burnout. Por lo tanto, es crucial implementar estrategias efectivas para la gestión del estrés y el autocuidado, no solo en beneficio del terapeuta, sino también para garantizar la excelencia en la atención al paciente.

La comprensión del estrés y la ansiedad en el contexto clínico se ha enriquecido sustancialmente gracias a la terapia cognitivo-conductual (TCC). Pioneros como Clark y Beck (2010), y la propia J. S. Beck (2006), sentaron las bases para identificar y modificar los patrones de pensamiento disfuncionales que contribuyen a estos estados emocionales negativos. La TCC tradicional, con su enfoque estructurado y orientado a la modificación de cogniciones y conductas, ofrece herramientas esenciales para desarticular estos ciclos. El «Manual de técnicas de intervención cognitivo conductuales» de Díaz et al. (2017) ilustra la aplicación práctica de estos principios, proporcionando estrategias concretas que, aunque diseñadas para pacientes, son igualmente útiles para el autocuidado de los propios terapeutas. Asimismo, la obra «Adiós, ansiedad» de Burns (s.f.) presenta un enfoque accesible para mitigar la ansiedad, lo que resulta pertinente para los profesionales que buscan recursos de autoayuda.

En las últimas décadas, el campo de la psicología clínica ha sido testigo de una notable evolución con la aparición de las terapias de tercera generación, también conocidas como contextuales. Estas aproximaciones, según Mañas Mañas (s.f.) y Pérez Álvarez (s.f.), se distinguen de la TCC clásica por su énfasis en la aceptación, el mindfulness y la clarificación de valores personales, más allá de la mera supresión de los síntomas. Estas nuevas metodologías, cuya aplicación en población infanto-juvenil ha sido explorada por Manzanares Romero (2020/2021), ofrecen una perspectiva valiosa para el autocuidado de los terapeutas. La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), por ejemplo, busca fomentar una relación diferente con los pensamientos y emociones difíciles, una filosofía particularmente relevante para los terapeutas, quienes con frecuencia deben aceptar la complejidad de las situaciones sin dejarse abrumar.

El mindfulness, o atención plena, se ha consolidado como una de las herramientas más potentes dentro de este nuevo paradigma. Como expone Carrillo Pulido (2014) en «Mindfulness, sencillamente», la práctica de cultivar una conciencia sin juicio del momento presente es vital para los profesionales. Permite observar las propias reacciones emocionales y cognitivas sin identificarse con ellas, facilitando una respuesta más adaptativa al estrés. La intervención neuropsicológica y la TCC de tercera generación, como señala Rodríguez-Maldonado (2019), reconocen el impacto del mindfulness en la salud mental, lo que subraya su fundamento científico y su potencial para fortalecer la resiliencia.

Finalmente, el desarrollo de habilidades clínicas avanzadas, especialmente aquellas arraigadas en las terapias de tercera generación, es intrínseco al autocuidado. Barraca Mairal (2009) destaca que el dominio de estas técnicas no solo mejora la eficacia terapéutica, sino que también dota al profesional de estrategias para manejar la complejidad de su rol. El fenómeno de la «deserción terapéutica», investigado por Ruiz-Herrera (2019) al comparar la TCC tradicional con las terapias de tercera generación, ilustra cómo el bienestar del terapeuta influye directamente en la continuidad y el éxito del tratamiento. Un profesional que prioriza su autocuidado está mejor preparado para mantener la coherencia, la empatía y la presencia necesarias para una intervención efectiva, minimizando así el riesgo de agotamiento y abandono de la profesión.

En síntesis, el manejo del estrés y el autocuidado en los profesionales de la salud mental no son un lujo, sino una exigencia ética y práctica. La combinación de los sólidos fundamentos de la terapia cognitivo-conductual con las perspectivas innovadoras de las terapias de tercera generación, particularmente el mindfulness, ofrece un camino integral para fortalecer la resiliencia personal y profesional. Al invertir en su propio bienestar, los terapeutas no solo se protegen a sí mismos, sino que también aseguran la continuidad y la calidad de la atención que brindan a quienes más lo necesitan.

Referencias

Amigo Fernández de Arroyabe, M. L., & Cuenca Amigo, M. (2014). La educación del ocio estético en los museos: El caso del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Revista de Ciencias de la Educación, 240, 431-454.

Barraca Mairal, J. (2009). Habilidades clínicas en la terapia conductual de tercera generación. Clínica y Salud, 20(2), 109-117.

Beck, J. S. (2006). Terapia cognitiva. Gedisa Mexicana.

Burns, D. D. (s.f.). Adiós, ansiedad. Paidós.

Carrillo Pulido, M. (2014). Mindfulness, sencillamente.

Clark, D. A., & Beck, A. T. (2010). Terapia cognitiva para trastornos de ansiedad. Desclée de Brouwer.

Díaz, M. I., Ruiz, M. Á., & Villalobos, A. (2017). Manual de técnicas de intervención cognitivo conductuales. Recensión de Libros.

Mañas Mañas, I. (s.f.). Nuevas terapias psicológicas: La tercera ola de terapias de conducta o terapias de tercera generación. Gaceta de Psicología, 40, 26-34.

Manzanares Romero, R. (2020/2021). Diferencias entre ACT y terapia cognitivo conductual en población infanto-juvenil [Tesis de máster]. Universidad Pontificia Comillas.

Pérez Álvarez, M. (s.f.). Las terapias de tercera generación como terapias contextuales. Síntesis.

Rodríguez-Maldonado, D. (2019). Intervención neuropsicológica y terapia cognitivo-conductual de tercera generación en salud mental. REMUS: Congreso Estudiantil de Medicina de la Universidad de Sonora.

Ruiz-Herrera, C. V. (2019). Deserción terapéutica: estudio comparativo entre la terapia cognitivo conductual tradicional y las terapias de tercera generación. Scientia in Verba Mag., 4, 249-278.

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