junio 25, 2026

Por alcantarillas tapadas, posible grado de explosividad

0
ALCANTARILLAS

Por Sergio Mejía Cano

Olores que no son nuevos

Hace algunos años, pocos, no muchos, cuando una conocida farmacia colocó un ventanal con puerta corrediza en su entrada debido a que el nauseabundo aroma que salía de una alcantarilla cercana a esta entrada penetraba al interior del local provocando la queja de los clientes y, obviamente, el malestar en las empleadas del negocio.

El problema se extiende en el Centro Histórico

Sin embargo, no nada más fue esta farmacia la que colocó vidrieras a su entrada, pues otras más que se encuentran en el Centro Histórico de la capital nayarita, en temporadas de estío, clima seco y caluroso, el aroma a drenaje no nada más salía de la alcantarilla frente a esa conocida farmacia en la esquina de la avenida México y la calle Hidalgo, ya que el mal olor se esparce por toda esa zona del centro de la ciudad, tal y como ya ha estado sucediendo de nuevo en cuanto el Sol se pone alto.

Alcantarillas llenas de basura

Echando una mirada al interior de varias de las alcantarillas y resumideros en algunas de las esquinas se mira en su interior gran cantidad de basura, basura que llega hasta las rejas metálicas que cubren esas alcantarillas y resumideros; como, por ejemplo, las que están por la avenida México a un costado de conocido hotel, en donde se prolonga la calle Lerdo, así como otra que está a un lado de la entrada al estacionamiento de este hotel.

Puntos críticos en distintas calles

Al mirar al interior de las alcantarillas que están a ambos lados de la calle Puebla esquina con Amado Nervo, se ve basura como a un metro al interior de las mismas; a las alcantarillas que están en la esquina de la calle Durango esquina con Lerdo se mira basura, aunque con un poco de líquido al parecer agua, pero de color muy oscuro.

Y así, otras tantas que sería prolijo enumerarlas todas y cada una de estas alcantarillas y resumideros que si bien sirven para el desagüe en tiempos de lluvias, en tiempos de secas se llenan de basura y, por no correr agua en su interior, todo tipo de basura que se va acumulando comienza a generar esos olores molestos para los transeúntes y, desde luego, para los empleados de los comercios y negocios cercanos.

Limpieza estacional… pero solo antes de las lluvias

Afortunadamente, esas alcantarillas se limpian antes de que llegue el temporal de lluvias evitando así que el nivel del agua suba más de lo permitido y se inunden más las calles y avenidas. Esta limpieza se ve cada año; el problema es el mal olor que despiden en tiempos de secas.

Porque aparte de las molestias que causan a la ciudadanía que, por alguna razón, tiene que acudir al centro de la ciudad, en cierta forma podría significar un riesgo el origen de ese nauseabundo aroma, debido a que se podrían estar acumulando determinados productos que estén generando gases que, sin ser alarmista, podrían provocar cierto grado de explosividad.

Guadalajara 1992: un antecedente que no debe olvidarse

No es piña, pues el 22 de abril de 1992 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, hubo varias explosiones; la más fuerte se dio en la calle Gante, en el otrora Sector Reforma, y algunas otras en zonas algo distantes, pero también dentro de dicho sector de la Perla Tapatía.

Desde días antes de que se produjeran estas explosiones, de acuerdo con testigos y sobrevivientes, comenzaron a percibirse olores muy extraños: algunos decían que a combustibles, principalmente gasolina; otros afirmaban que era olor a drenaje.

Advertencias previas que no se atendieron

Hasta una noche antes de las explosiones, autoridades y medios de comunicación realizaban revisiones en alcantarillas, bocas de tormenta y registros del drenaje con aparatos que medían el grado de explosividad, los cuales marcaban alta posibilidad.

Incluso, algunos reporteros colocaban sus micrófonos en las bocas de las alcantarillas y registros, asegurando que se escuchaban burbujeos, además del mal olor.

Versiones oficiales y dudas persistentes

Oficialmente se culpó a gasolina vertida accidentalmente desde una planta de Pemex ubicada al sur de la ciudad, en la colonia Nogalera, por la avenida 18 de Marzo; sin embargo, algunas voces disidentes señalaron que todo se debía a un sifón formado en la confluencia de la Calzada Independencia —encima del antiguo río San Juan de Dios—, hoy colector mayor de aguas negras y desechos tóxicos que desembocan en el río Santiago.

Ese sifón se construyó para dar paso al tren ligero, línea 2, que corre por la avenida Javier Mina-Juárez. Se decía que, al acumularse residuos y correr grandes volúmenes de agua, el excremento humano generó gas metano, provocando la explosión.

Sea pues.
Vale.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights