¡ARRIBA EL TELÓN!
Por Ramón Vargas
Este jueves, por el bien de la comunidad artística y con motivo del Día Internacional del Teatro, se llegó la hora, una vez más, de decir: ¡Arriba el telón!
En Nayarit, por ejemplo, talento sobra y es menester aprovecharlo, para que las artes que proporcionan cultura y sano esparcimiento permanezcan vigentes y vivas por siempre.
Su servilleta, mis bien representados lectores, tuvo el honor de ser invitado a la celebración de este día que tuvo lugar en el Laboratorio de Arte Teatral y Escénico de Nayarit (LATEN).
Ahí, tuve la oportunidad de deleitarme con la cálida y bella voz de la joven Jessy Velásquez, quien de manera magistral interpretó Sabor a mí, Jacinto Zenobio y Los caminos de la vida, estas dos últimas canciones, considero, acordes al difícil tiempo que vive el teatro.
Y vaya que es difícil, y hasta triste diría yo, pues precisamente hoy amanecimos con la noticia que se quemó el teatro de la Universidad Autónoma de Sinaloa, lo cual, estimo, es algo así como un llamado desde las alturas para apoyar a lo que en verdad nos sirve.
A mi parecer se llegó la hora de actuar, pero en un escenario donde la discriminación y las envidias no tengan tercera, ni segunda, y vaya pues, ni primera llamada. Dicho de otra forma, con pisos y templetes parejos.
A propósito, en el mismo lugar escuché el mensaje que envió la actriz Carolina Gutiérrez, con una precisión que me hizo ver su altura de miras, pues fue ella la que se encargó de clarificar, con sus palabras, mucho de lo que aquí comento.
Luego de escucharla no me resta más que decir que las respuestas tienen que ser sin apego a malogradas caracterizaciones, y sí, apegadas a una buena voluntad, vestida con ropajes que identifiquen, con luces encendidas, la honestidad y el reconocimiento al real talento.
Secreto a voces: Dicen que a los alumnos del LATEN los distingue su deseo de superación y su constante actividad, que no es por levantar ámpula, en otros espacios faltan.
