Barón Rojo
Por José Guadalupe Rocha Esparza
En el rutilante firmamento de la lucha aérea sobre las trincheras de la I Guerra Mundial, destacan el aeroplano y el nombre de Manfred von Richthofen, el “Barón Rojo”, el piloto de caza o combate más famoso y emblemático de todos los tiempos con 80 victorias, un individuo de 23 años de edad con bastantes facetas inquietantes, antipáticas y desagradables.
Era un joven alemán ambicioso, cruel y despiadado, militarista, arrogante, con mucha sed de victoria, arrojo y técnica, sin ápice alguno de compasión o humanidad. Volar significaba una extensión de los placeres de la caza terrestre de animales, a la que se entregaba desde niño fanáticamente. Le fascinaba granizar de proyectiles a sus rivales, cual implacable halcón.
Cazador por naturaleza, Manfred disfrutaba aullar a los aviadores británicos en las desesperadas caídas mientras se consumían como antorchas en sus aeroplanos incendiados, aparatos muy inferiores a los Albatros y Fokkers alemanes. Decoró su casa con elementos de los aviones que abatía. Antes de devastar Guernica, muere de un balazo a los 25 años.
