¿Cambio, continuidad o regresión?
Por Gaby Alvarado
Análisis de la política en Educación Superior bajo el gobierno de AMLO
Antes que otra cosa quiero agradecer a la Doctora Angélica Toscano, catedrática de la Universidad Autónoma de Nayarit por la invitación que me hizo para participar en la presentación del libro: “Análisis de la Política en Educación Superior bajo el gobierno de AMLO” que está escrito bajo la mirada de investigadores y catedráticos de distintas universidades públicas del país, sus ocho capítulos abordan temas de trascendental importancia que va desde la investigación y análisis del status actual de las universidades, su administración, estructura organizacional, el papel de las escuelas formadoras de docentes, las reformas educativas que se han planteado desde sexenios anteriores como el discurso y narrativa institucional de los gobiernos en turno, la participación de los sindicatos, la democratización del magisterio al interior del SNTE, la corriente al interior de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), el impacto que estos han tenido o han planteado en la defensa de las condiciones salariales, visualizar, evidenciar e intervenir en la inminente precariedad laboral que viven muchos docentes y la consecuente disputa de los grupos políticos, la corrupción que prevalece aún en la actualidad, los cotos de poder, venta y compra de plazas.
La mal llamada Reforma Educativa de Peña Nieto fue sin duda alguna, la gota que derramó el vaso pues aun cuando las tendencias neoliberales ya habían permeado los planes y programas de estudio fue la imposición y aplicación de una prueba estandarizada, mal hecha e incluso mal redactada el instrumento que se utilizó para tergiversar la esencia de lo que realmente significa una evaluación integral, surgieron así conceptos como “Calidad educativa” “evaluación” y se utilizó la narrativa de Sylvia Smelckes, una investigadora con trayectoria reconocida para avalar una reforma que a todas luces contradecía su propia tesis. Hubo confrontaciones y polarización en todo el país pues la reforma de Peña representaba la privatización de la Educación Pública, desde luego, a lo anterior se sumó la aprobación de las Reformas Estructurales Privatizadoras de lo que quedaba de las paraestatales como de los recursos naturales de nuestro país.
En ese escenario álgido es que llega Andrés Manuel López Obrador con la promesa de hacer caer la mal llamada Reforma Educativa, fortalecer a las Escuelas Normales Rurales del país y las escuelas formadoras de docentes así como recuperar la soberanía nacional, sin embargo, ésta no ha caído en su totalidad, si bien se le reformaron algunos aspectos lesivos como lo es la aplicación de un examen punitivo o castigador no ha sido suficiente y el magisterio democrático de la CNTE aún espera se cumplan todas las promesas de campaña como lo es la reinstalación de los maestros cesados así como los que resultaron afectados por las reforma, es importante recalcar que se comprende que el virus del COVID-19 complicó la agenda presidencial sin que esto signifique que se esté justificando que no se hayan cumplido los temas pendientes con el magisterio democrático.
Dentro de este discurso, ha sido muy complejo para el gobierno de la 4T entrar en un proceso completo de renovación toda vez nuestro país estaba colapsado de tal manera que hubo negociaciones, muchos candidatos de elección popular, funcionarios y gobernadores que pertenecen al régimen neoliberal y conservador están en esta administración lo que complica el aterrizar los trabajos, acuerdos y la regeneración tanto e educación básica como la educación media superior y superior con la Universidades del país que continúan presas de los grupos de oposición, de los conservadores así como de presentar altos niveles de corrupción. Nada más, por citar un ejemplo en la Universidad Autónoma de Nayarit ha sido posible detectar los desfalcos, los desvíos de recursos destinados al gasto educativo al financiamiento de campañas políticas, personas que cobran en una institución para la que nunca han trabajado.
Es precisamente en ese intento de democratización que se crean las Universidades Benito Juárez que intentan dar respuesta educativa emergente para los sectores sociales más olvidados sin que esto necesariamente esté sucediendo porque en sí misma la contratación del personal docente, sus condiciones laborales y salariales tampoco han sido del todo claras. Sin duda alguna es un tema neural y complejo en su resolución por lo que para enfrentar ese desafío social desde diferentes dimensiones, desde la mejora de las universidades públicas del país, su cobertura, su democratización y vinculación social se requiere de la participación de un gobierno demócrata, que abata la simulación, la corrupción y la impunidad; necesitamos de igual forma que actores políticos hagan lo propio, sobre todo de los maestros y los jóvenes que se involucren en las políticas públicas, en los procesos de democratización de las universidades, con principios, con ética con un verdadero sentido de construir comunidad desde la perspectiva integral no podemos exigir al gobierno justicia si somos académicos que cobran hasta cuatro plazas o están comisionados, o no si no se devenga con trabajo el salario, que se simule, que no se atienda a los jóvenes, que pareciera que las universidades o sus académicos hacen todo lo posible por lanzar a la juventud a la lona de la reprobación y la deserción sin antes buscar acompañarles en un proceso de formación humanista.
Pues yo creo que en esta vida debemos de ser como las manadas de los elefantes, que es cuidar a los críos bebés y a los jóvenes. Yo no soy maestra universitaria, soy maestra normalista y cuidaré de los infantes como deseo que hagan lo propio los maestros universitarios. No me queda más que reconocer el gran trabajo que han realizado, me fue muy grato leer y analizar sus reflexiones, gracias por contribuir con sus saberes y compartirnos. GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS.
