mayo 26, 2026
manos perdón

Por Gaby Alvarado

Estimados lectores, es un gusto comenzar este año compartiendo de nueva cuenta con ustedes este proceso de renovación en este año 2022.

Todos tenemos una historia y quiero compartir que tuve la dicha de tener una madre excepcional, una mujer inteligente, brillante, adelantada a su tiempo y que salió adelante muy a pesar de las adversidades; sin embargo, hubo algo de lo cual la providencia no le dotó: el poder del perdón;  a lo largo de su vida fue acumulando una serie de rencores y sentimientos que la fueron consumiendo hasta quedar imposibilitada a  la felicidad, así poco a poco se fue apagando, en la fría mañana de diciembre en que murió sentí tanta tristeza no sólo por su partida, sino porque me di cuenta que se fue sin haber sido nunca feliz aquí en la tierra.

Creo en cierta manera que parte de su melancolía nos fue heredada, pero un día decidí que no tenemos por qué recibir herencias que no necesitamos, en este caso, esa incapacidad de perdonarse a sí mismo, a quienes comparten su vida con nosotros y a quienes nos rodean. Pero ¿Qué es el perdón? Es un tema tan profundo y no es sencillo abordarlo solamente desde el punto psicológico, el perdón debe ser mirado desde la profundidad del alma, desde una perspectiva espiritual.

Hay ocasiones en que es necesario traer todo aquello asociado a alguna situación que nos causó daño, ya sea intencional o no; detrás de todo el dolor, de la rabia, hay un sentimiento muy importante: la sensación de vulnerabilidad que tanto nos causa el temor y un profundo miedo de que vuelva a suceder. Es la vulnerabilidad lo que nos lleva a sentir que en esta experiencia humana que nos lleva a crear una coraza, ante eso, los seres humanos tenemos diferentes reacciones para defendernos:  1.- Atacar 2.- paralizarse. 3.- Huir. 4. Querer agradar. 

Es entonces por ello que se asocia el sentimiento de la vulnerabilidad con la incapacidad de perdonar; es así que cuando respondemos de la misma manera al atacante y reaccionamos a través de la venganza, el desquite para saldar cuentas y hacer justicia, todo lo anterior, con el deseo inconsciente de no sentirse vulnerable. El no olvidar y anclarse al pasado sin desprenderse de una traición o al engaño. El vivir constantemente con ese suceso con un aparente olvido.

En algún momento se perdona porque es un deber, pero en el fondo se continúa guardando ese sentimiento. Las cuatro situaciones nos impiden la sanación. Por eso, tenemos que cuestionarnos ¿hemos estado atacando? ¿Nos hemos paralizado? ¿Has intentado escapar? ¿te has forzado a perdonar? De acuerdo con la psicóloga María Elena Badillo “Tu incapacidad de perdonar es proporcional a la incapacidad de reconocer tu propia grandeza” y es que no sea posible perdonar, es porque se ha decidido no hacerlo y una negación a reconocer que somos seres amorosos, que somos seres grandiosos, que los juicios personales no nos llevan a nada y que es el ego, la mente, los juicios lo que nos hacen pensar que no podemos perdonar.

Pero es importante pensar ¿En qué nos beneficia no perdonar y convertirnos en víctimas? Nada. Asumirnos como víctimas sólo nos lleva a ningún lugar porque el éxito y la felicidad no la tendrá jamás una persona que se considera víctima porque “Si vibras dolor y resentimiento manifestarás más dolor en tu vida”  y es que el perdón es comprender y elevarse a un nivel cuántico de conciencia de que cada ser humano es capaz de visualizar su propia vida, de crear su propia realidad, de pensar que esta vida y su potencial humano se encuentra en sí mismo, en su corazón y que sólo hay dos alternativas: aprender a perdonar porque tu alma no tiene juicios, que las circunstancias no se generaron para el sufrimiento sino para el crecimiento; o no perdonar y vivir con las consecuencias del no perdón.

Por otro lado, perdonar no significa dar la razón, sino comprender las circunstancias por las que se vivió sin juicios de valor. El proceso del perdón es la oportunidad que le das a tu alma para aprender, crecer y expandirse. Sin duda alguna, no es un tema sencillo, pero es posible, te recomiendo entre muchos recursos el canal YouTube de Juan Luis García con las terapias de hipnosis y afirmaciones positivas.

Gracias siempre por leerme. Mis mejores deseos para ti, siempre. ¡HASTA LA PRÓXIMA!                  

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