Expertos alertan sobre los riesgos del trastorno dismórfico en la medicina estética
>> «El trastorno dismórfico es la fobia de las personas hacia sus posibles defectos físicos, sean mínimos, imperceptibles o incluso imaginarios», explicó Ronaldy Páez, nurse practitioner en psiquiatría.
Staff Tu Revista Perfiles
Miami.– Especialistas en psiquiatría y medicina estética lanzaron una advertencia contundente: el trastorno dismórfico corporal no solo afecta a pacientes, sino también a profesionales del rubro estético, lo que representa un riesgo creciente para la salud mental.
En una nueva entrega del Diario de Belleza Podcast, conducido por el Dr. Eduardo Cardona y Doreen Gutiérrez, se abordó el impacto de este trastorno desde una perspectiva médica y emocional.
«El trastorno dismórfico es la fobia de las personas hacia sus posibles defectos físicos, sean mínimos, imperceptibles o incluso imaginarios», explicó Ronaldy Páez, nurse practitioner en psiquiatría.
Según los expertos, quienes padecen este trastorno magnifican un defecto real o imaginario hasta convertirlo en una obsesión, lo que puede desencadenar ansiedad, depresión y trastornos obsesivo-compulsivos.
“Se crea entonces una bola de nieve… te lo imaginas mucho peor. Y si no lo atiendes, creas algo muy grande en tu mente”, añadió Páez.
El problema, señalaron, se complica cuando las personas buscan soluciones quirúrgicas sin resultados satisfactorios. “Intentan procedimientos estéticos, pero nunca quedan conformes. Llegan a la máxima depresión y, muchas veces, al intento de suicidio”, advirtió el especialista.
Lo alarmante, dijo el Dr. Eduardo Cardona, profesor de Medicina Estética y creador de The Cardona Method®️, es que el trastorno también se manifiesta en profesionales del área:
“Un profesional que trabaja la medicina estética puede padecer también ese trastorno que altera su percepción de la belleza y lo normal, y por eso se lo hace a sus pacientes”.
Congresos de cirugía plástica, dermatología y medicina estética revelan la tendencia entre médicos a realizarse transformaciones importantes, lo cual, para los expertos, puede ser un reflejo de dismorfia no diagnosticada.
El trastorno dismórfico se presenta principalmente en la cara, el cabello, los ojos, la nariz, la boca, las arrugas y los senos. Y aunque el diagnóstico corresponde a un profesional en salud mental, los médicos estéticos deben estar atentos.
“Es bien difícil para un profesional decirle al paciente que necesita ayuda. No le corresponde diagnosticarlo, pero sabe que algo anda mal”, reconoció Cardona.
Entre las causas posibles se mencionaron desequilibrios en serotonina y traumas como el bullying en la infancia. Además, las redes sociales agravan la situación.
“Una persona puede identificarse con un influencer deformado, y quiere deformarse porque es su ídolo”, sostuvo Cardona.
Finalmente, Páez aclaró que no se oponen a las cirugías o retoques estéticos, sino a la obsesión por corregir un defecto que muchas veces no existe.
“La perfección no existe, y la belleza no debe estandarizarse”, concluyó.
📲 @drcardonaedu
🎙️ @diariodebellezapodcast

