abril 16, 2026
MOV-SOC

La lucha del hombre contra el poder es

la lucha de la memoria contra el olvido”

Milán Kundera

Por: Dr. Pedro Gonzáles Castro y

Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra

Históricamente, los conservadores han tenido que recurrir a terceros para asegurar su dominio. Inicialmente, crearon la figura de seres que estaban más allá del alcance del ser humano, en el cielo, y con ello redujeron nuestra posibilidad de negociar relaciones de igualdad. Desde luego, tuvieron el cuidado de abrogarse la representación plenipotenciaria, lo que les permitía dictar a modo la conducta a seguir por los fieles e incondicionales súbditos.

Bajo ese estandarte, en rapaz conquista dominaron nuestro país. Sangre y fuego era el lenguaje para imponer su religión y someter al pueblo. Y fue el rey de España, quien por cierto nunca piso tierra mexica, el gobernador absoluto de estas tierras. Como es de suponer, éste poder fue depositado en el “Concejo de las indias”, mismo que tampoco estaba asentado en estos lares.

El órgano gubernamental que ejercía la representación del Consejo inicialmente fue la Audiencia de México y la Audiencia de la Nueva Galicia, mismas que posteriormente dependieron de la figura del virrey quien, a través autoridades subalternas, gobernaba el basto territorio. Tanto ciudades y pueblos tenían reconocimiento de su personalidad como entidades independientes y eran representados por un cuerpo de gobierno designado como Ayuntamiento o Cabildo.

Desde su origen, los Cabildos eran integrados por regidores y alcaldes con funciones y mañas muy similares a las actuales; ayer representantes de la oligarquía criolla, hoy representante de una oligarquía que se siente criolla. En esta clase social privilegiada todos son parte de una familia con parentesco ya sea consanguíneo o político. Dueños de capitales, redes financieras y extensas propiedades, tienen y mantienen relaciones económicas entre ellos a través de diversos núcleos políticos o consanguíneos abarcando no solo actividades a nivel regional, sino también a nivel nacional e internacional tejiendo a su alrededor redes secundarias jurídico-económicas lo que, además de brindarles seguridad en el desarrollo e incremento de sus fortunas, les ha permitido ser dueños de sectores estratégicos en el estado de Jalisco.

Cuando se trata de dar el poder a las masas, siendo un discurso, todos se rasgan las vestiduras porque así sea. Sin embargo, cuando “los de a pie” (dijera Galeano: a los nadie, a los ningunos, a los ninguneados) comienzan a organizarse y a participar para resolver y para exigir resultados comienza a correr el pánico y, quienes se han apropiado de los espacios de poder, hacen lo que este a su alcance para evitar perder sus privilegios.

Triste destino de quienes viven solo de la esperanza y les está vedado gozar de una vida digna. No solo la diestra, sino también la siniestra se encuentra atentos para atacar. Lo mismo al sur del hemisferio que al norte la derecha se mueve al unísono para defender sus intereses de parentesco de sangre, de familia ampliada.

En los próximos comicios se juega la suerte de nuestro país y es seguro que los grupos neoliberales se sienten tan amenazados que harán todo lo posible por arrebatar el derecho al pueblo de elegir un nuevo rumbo. Son tan burdos que no dudarán en exacerbar los ánimos y empezar una serie de conflictos ficticios de, según su entender, suspendan elecciones en aquellos lugares donde definitivamente vean perdidos sus privilegios políticos y económicos.

En este escenario no hay que perder de vista lo que ocurre a nivel local. Ante la evidente perdida que se avecina, el partido del gobierno de Jalisco será capaz de hacer berrinche como niño en supermercado y se tirará al suelo a ver quién lo levanta, pero para su mala suerte ya los habrá chupado el diablo. Poco o nada les ayudará la indolencia de Alfaro quien no muestra la menor empatía ante el dolor que embarga a los familiares de los desaparecidos; se desentiende ante la ola de violencia y de ejecuciones, cuya sangre tapizan la geografía de nuestro estado; en absoluto da solución ante de los incendios en el Bosque de la Primavera y, ante su el desabasto de agua se ha mantenido ajeno. Los jaliscienses exigimos soluciones y no buenas razones; obras son amores.

 Ante la indiferencia y el silencio, las urnas serán el eco del “los de a pie”. Alto a la refundición, los tiempos de la Colonia han terminado. ¡Esto es una transformación y el pueblo lo sabe!

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